Libro de Vud

Libro Dorado

Vudú

¿Quiénes son ustedes?

         Llevo mucho sin salir, debo suponer que están dictando.

- Has sido enviado a enseñar.

         A dictar. Ya se ha dictado antes, pero el hombre ha borrado lo que se le ha dado ¿por qué daré otra vez al hombre? Mi nombre es Vud, pero ya me conocen, no necesito presentarme a ustedes.

Me han traído a enseñar y enseñaré.  Solo quien dio puede quitar, miren y observen los cuerpos de cada uno de ustedes, obsérvenlo con claridad, sin dedos, sin manos, mas respuestas daré.

¿Qué he de enseñar yo al hombre? A no ser tan estúpido, es lo primero que me viene a la mente y lo segundo sería…

- Se claro y sin trampas.

         Todos apestan a tierra vieja.

- Aunque te duela.

         No he salido de casa mucho tiempo ya, siendo así les enseñaré entonces y les diré como es. Los cuerpos en los muñecos, les llamaron vudú, usaron mi nombre y usaron mi esencia, eso fue lo que les di, hacer alfileres con los cuerpos humanos, no fue el principio de lo que se les dio no y ustedes lo cambiaron, lo hicieron roña y mofa.

- Respeta las reglas, el cuerpo de hombres no de humanos.

         Entonces de cuerpos de hombres hablaré ¿qué es lo que les di? Lo que a Salomón se le dio, los hilos del títere no fueron dados al hombre por otro hombre, fueron dados al humano para usar a los demonios, para atarlos y condenarlos también, pocos somos los demonios simpáticos, pocos somos los agraciados, aun así se llama gratitud generosa.

         Los médium aquí presente preguntarán y yo responderé, mira los cuerpos frente a ti, los cuerpos que no ves serán los que ates, no tienen el don de exorcismo quienes no nacieron como exorcistas, pero tienen el don heredado de quienes van detrás de ellos o de quien los marcó también. Quien los ha atado podrá destruirlos.

- Teniendo claro que por más bien forjado que esté el hilo, este es rompible.

         Pero no las cadenas de Efesthus. A Efesthus se le dio y a nosotros se nos prohibió su uso, pero a los servidores de Dios, de su Dios se les dio el privilegio de usarlas. Las cadenas de Efael solo pueden volverse sobre un demonio  si quien las crea decide, siendo así las marcas de la cadena se ceñirán al propio creador de ellas, Ef le llaman, Ef concede el permiso de usar su herramienta para atar a un demonio, es ingrato saber cómo pedir y que no se te sea dado.

         No quieres a un demonio, pero ustedes son hombres… Y humanos también, entonces pueden pedir, las cadenas fueron enviadas a crearse por su propio Dios.

-Queremos saber cómo romperlas.

         Las cadenas de Efesthus son rompibles, las de Efael no, solo un Dios.

         Por siglos los demonios llamaron vudú, son los muñecos que el hombre creó, un muñeco para sanación, no se les dio este don para lastimar a nadie, malditos hombres, siempre malditos y nos llaman demonios ¡estúpidos! Mira entonces a quien quieres sanar, el uso que le des no será el que yo enseñe, será lo que quieras hacer de él y el cuerpo. Los chinos, hombres de ojos rasgados aprendieron bien y usan el cuerpo de carne y ponen agujas, pero le dieron otro nombre, mas la enseñanza fue la misma, una aguja con fuego para sanar el cuerpo del muñeco, muñeco que lleva el nombre de quien quieren sanar, dibujas el nombre en el muñeco y marcas el punto que está lastimado, llevas la aguja hasta él, ponla sobre su cuerpo, mira de nuevo, luego bendice con agua sagrada, de mano consagrada por Dios, el fuego sanará a quien quieras sanar como los hombres de ojos rasgados sanan a los hombres.

- ¿Quién de los presentes puede hacer?

         ¿Preguntas quien tiene la bendición? Déjame redundar un poco. No he salido en mucho tiempo, nadie ha llegado a este punto… No desde Afael ¿por qué no está aquí su portador?

         Amón… Amón… Debo saludar a un viejo amigo.

         Los hombres de ojos rasgados le llamaron acupuntura, pero no todos los médicos espirituales, como fueron llamados, podían acercarse a los enfermos, pues estaban en otros países y en otros lugares. Un médico usó un muñeco bañado en agua consagrada, aquel que quería hacer daño lo hacía usando agua podrida. Los cambios son dados por el hombre no por nosotros.

         Hemos enseñado al hombre a sanar, hemos enseñado al hombre a curar, pero aprendió a ser maldito por su propia voluntad y nos llamaron demonios, aun así volvemos a enseñar, aun así les diremos como hacerlo, busca a quien quieres sanar, si está muy grave, si está muy anciano, hacer que el cuerpo deje el lugar en el que radica podría propinarle en golpe, entonces marca los puntos, las cuatro velas marcarán y Azrael no pasará, los cuatro pilares marcados marcan la diferencia entre el bien y el mal, los cuatro pilares son de cera blanca y sanaran al enfermo, si los cuatro pilares son de cera negra lo estarán matando y si son rojos se contaminará su alma por amor.

- Esas cuatro ceras deben ser de bautizo para estar en la luz.

         Así es. La primera noche deberá ser en aceite consagrado, si no, no servirá. ¿Por qué podemos hablar de su Dios, por qué podemos mencionar a Jesús? Porque nuestro espíritu está sobre nuestras cabezas, pero nuestras cabezas tienen cuernos, el maligno nos sirve. No tenemos palabras huecas, somos emisores de enseñanzas para ustedes, un cuerpo será probado, la decisión de muerte se dará o no se harán fuertes como guías de un secreto, no enviamos a nadie hacia la muerte si no vas a aliarte con ella.  La muerte… pídele que no se lleve tu sabiduría.

         La luz azul consume la muerte del alma de quien inicia el ato rojo, enseñanza de Miriam me parece. El rojo suele o puede ser destruido por el azul, pues se convierte en violeta y el violeta destruye todo.

         Nadie puede desatarse a sí mismo, aun los más grandes y los más poderosos, necesitarán de un igual para desatar humanos.

- Si tienes un ato antiguo… ¿Cómo lo rompes?

         Si es rojo con azul, si es negro con blanco, si es amarillo, verde o violeta, el único que rompe es el hilo del color de las cadenas de Dios, de su Dios, solo los hilos dorados pueden romper los tres colores. Son hechizos de alto nivel, solo brujos pactados pueden lograrlo.

         Los tres colores finales del llamado vudú tienen conciencia propia, por eso huyen cada vez que alguien está cerca, debe ser sellado primero.

         Aun los maestros marcados no tienen el poder, la imvo del lugar es el problema, aquel que realiza la imvo en un cementerio habrá marcado el lugar para hacer una sanación o es el tipo de imvo, en el cementerio es en donde se debe realizar, aun un solo marcado o un solo portador sería suficiente, no es quien lo hace, es el lugar.

         Lo que he enseñado es para beneficio propio y beneficio ajeno, como el hombre lo use será su decisión. Cuando quieras usar este poder solo podrás usar un color como tuyo, no conviene el azul. Debe ser bañado por esencia si es lo que quieren preguntar, las yemas de los dedos marcadas con esencia de oro.

         Cuando un hombre ponga agujas en su estómago, en su cabeza, piernas o brazos, no es vudú, es hechizaría de hombre aprendida, heredada, mas hay como romper con tabaco o tabacazos. No lo has pedido pero ahora lo enseño, la piedra que has sacado deberá ser bañada en agua con sal luego asentada sobre la piel de quien se quiere sanar, por encima de la foto o del muñeco, cuando se usaban los muñecos era porque no existían los retratos, siendo así, la piedra con sal consumirá el daño. Solo se impondrá hasta quitar el daño.

         Esto es lo que enseñaré, les he enseñado a sanar, como quieran usarlo, nuevamente será su responsabilidad, no nos hacemos responsables de las consecuencias.

- ¿Con esto podemos encadenar a quien nos quiera hacer daño?

         No he enseñado a hacer daño. Pero si quieres proteger tu hogar marca los puntos con hilo dorado y si quieres pon azul sobre él, aquí lo que tenga que dañarse se dañará.

- Pero la pregunta es si todavía hay algo latente.

         No hay nada, existen sellos antiguos, mas el hombre comete el error de dejar destellos en él, hay magia muy poderosa sobre ustedes, la magia de un pilar, el sello deberá ser el mismo y de preferencia de un extraño pero por tu voluntad, no por la de otros. El sello se puede dar sobre el muñeco de la casa, ustedes le llaman retrato, los cuatro pilares benditos de cera.

         No puedo moverme…

- Aun soy.

         Aun somos.

         He dado lo que he venido a dar, hemos cumplido, después de tanto tiempo hemos cumplido otra vez.

- Es un gusto nuevamente.

         Me ha dado susto en realidad, tu calva brilla más que antes

 

         Adiós.