libro de shi long fiu

Mshibama

Asúmete a ti mismo

Si el tiempo te olvida y te deja atrás, asúmete a ti mismo como una hoja seca en viento enardecido y dejarte llevar, solo así alcanzaras al tiempo, y te volverá a ver y te mostrara que estabas tan equivocado al pensar que todo lo que creías era lo correcto y único existente, te dirá:

-Te vi y creí que habías muerto por eso te deje atrás-.

Se tiempo y crece junto a él, ya que si te niegas a sus cambios negaras tu existencia dentro de él y no existirás mas.

Temor

<<Me encuentro entonces en compañía de amigos, ¿motivo de la reunión?>>

-aprender-

<<Mucho puedes aprender, ¿qué estás queriendo aprender?>>

-quiero encontrarme-

<<¿Cuándo te perdiste?>>

-creo que desde el inicio-

<<¡Tú ya te encontraste, te encontraron!>>

<<¿Por qué no te encuentras?>>

-por las dudas, demasiadas dudas, algunas que me han permitido avanzar y llegar hasta aquí, y otras que me han detenido, esas son aquellas sobre mí-

<<Ordena tus dudas, tienes una gran receta en once pergaminos de papel, pero al cocinero se le olvidó darte el orden de los pergaminos, no sabes después de cual va que color, si va antes el pez o el arroz, si tú no ordenas la receta, tu comida no sabrá bien, dilo entonces, ¿cuales son los ingredientes de tu receta?>>

-Primero el temor, el temor de no estar a la altura de todos, de aun no tener la sabiduría necesaria para llevar a cabo la misión que me han encomendado, el valor lo tengo por eso estoy aquí, pero siento que las pruebas las he pasado pero el conocimiento aún es limitado porque aún sigo con una venda en los ojos, no porque no esté a mi alcance, sino porque no se como quitar esa venda y eso me desestabiliza un poco-

<<Eres humana, ¿si un ángel fue ciego, por qué un humano no?, ¿si un Dios es ciego, porque un humano no?, tienes otros sentidos muy desarrollados dales importancia a esos sentidos, no extrañes tus ojos, no importa que no le veas los cuernos al diablo, es suficiente con que sepas que es un diablo>>

-¡Solo debo sentir que está ahí!-

<<Yo nunca vi, también fui ciego y era muy ágil, yo era muy firme, pero nunca vi y me llaman maestro>>.

Cuando una mujer casta se casaba la noche de sus nupcias ella apagaba las luces para no ver, con el tiempo tal vez la vergüenza y el miedo de ver desaparecerían, pero ella ha de saber cuando.

Solo acelerarán el camino que van a seguir y han caminado mucho, más todo aquel que llega a la punta de la pirámide puede ser llamado maestro, y en el camino a veces la arena del desierto te ciega, mas ten claro que al llegar a la punta, la arena no llega tan alto y podrás ver para abajo y verás claro, no te preocupes si mañana cega tus ojos en el camino, tu igual podrás llegar a la punta de la pirámide y desde ahí podrás ver, todos podrán ver.