Libro de Salomón

El Camino del Maestro

Espíritu Salomón: Quien no teme a su Dios ya está muerto para el universo que él les ha dado.

 

 

Libro Dorado

Rayo Blanco

            Namasté a los maestros y a los invitados ¿cuánto se ha dicho ya de los rayos?

- Sólo nos han hablado de cinco, pero nos dijeron que eran armas.

- No mucho y sin embargo todo.

            Todo es importante y no es importante, sin embargo has aprendido todo humano. ¡Humano de tierra vieja! ¡Humano viejo de tierra! La relación es la misma, el tiempo no ¿Cuánto le han dicho al humano? Me han enviado por ti (Santiago), no cambiaste tu estado, lo cambiaron, tu estado es similar al mío, no eres como yo, pero Azrael te aprecia y su portador también, eso te da dos puntos a favor y uno más, pregunta lo que quieras preguntar.

- ¿Por qué apenas llegó me habló en italiano?

            Porque tú conoces el idioma. Pides pruebas, sólo las damos, también soy de los que da pruebas, si, las pruebas, ahora eres humano, no hombre, humano.

- Me hiciste recordar parte de mi juventud en la casa de un amigo italiano.

            Él te dio tú nombre.

- De hecho recordé que alguna vez hice una majadería muy grande y me pegó con la mano.

            Maldito el hombre que no responda al niño con una vara, si el niño se porta mal debe ser corregido, no mimado.

            Me ha sido grato traerte buenos recuerdos, y preguntas como tienes un título, he ahí la respuesta.

            Las espinas que se meten en los pies del niño le hacen moldear sus pies cuando son grandes.

            Esto es un regalo que debes recibir con gracia, nadie está bloqueando, se llama rayo blanco, esto les va a servir a todos para servir a todos y a ustedes mismos.

El rayo de luz, el rayo proveniente de la mano de Dios, dado por la muerte a los hombres, sólo puede ser dado por quien fue marcado por la muerte y ha sido y es frío y no necesitará ninguna fuente externa para llenar, pues se llenará solo, y mira a quienes no lo tienen por debajo de ti sin sentirte superior, mi regalo, mi regalo y el de Azrael para ustedes.

Recuerden que lo que Dios toca, el diablo no puede quitar.