Una reunión entre amigos

Nos reunimos una noche con la mayoría de amigos que compartimos este mundo y el que aún se mantiene en nuestro espíritu o nuestra consciencia, aquel a veces negado para nuestro cerebro humano.  Maxium llegó y nos indicó que la gran batalla está dando inicio y que todos tendríamos la protección de un grolo mientras dure la misma:

<<Cuando el tres, tres, tres, sean marcados; su espíritu y su cuerpo serán golpeados ya que sólo los marcados lucharán, todos y la oscuridad por un solo propósito, que el ser humano no se extinga>>

Luego llegó Afaesthus para decirnos:

-Decidieron darnos una protección, mas esta protección es como una mascota, como la que tienes en casa, usen su protección teniendo claro:

En el nombre del Padre y del hijo Jesús mi hermano, me amparo y me protejo con la protección que me han brindado, nada puede acercarse a mi, nada inferior a mi protección.

Lo único superior a su protección es María, nuestro y su hermano Jesús, y Yave, pero veo un poco complicado que el Padre baje a saludar a un hijo, y a lado de ellos cualquiera de nosotros, Miguel, Afaesthus, Efael, y cualquiera de los 26; uno fue excluido, uno no puede acercarse, Amael y Gabriel por igual, las bestias harán su trabajo y cada vez que cometan un error, les provocarán costras en sus rodillas, porque será el cachorro a su lado el que provocará la caída.

El pasado de un hombre y un futuro que ya no existe, el ser humano ya pasó, el ser humano ya no existe, ustedes son lo que quedó, son paradojas de si mismos caminando cada una de las ramas que el espíritu ya caminó, un vidente o un clarividente como el que tienes a tu lado no ve el futuro, recuerda el pasado, cada rama que fue recorrida son ustedes lo que muchos llaman dibujos o espacios o cuentos, mundos alternos, son existencias de ustedes, son existencias de su espíritu, existencias de la rama que son cada uno de ustedes, el árbol tienen 4400 ramas y 144000 derivaciones de cada una de ellas, cada hoja son un mundo, una hoja son ustedes. Mírate en Dios como un lunar de carne escondido en la parte más pequeña de su cuerpo, eso eres, ¡no eres nada!, mas cada rama que es dada y cada hoja que se cayó porque se hizo vieja y madura, y murió cuando debía hacerlo deja al árbol limpio, dejando puro nuevamente al espíritu.

-¡Esa es la parábola de la Semilla de Mostaza!- Af sonrió y asintió con la cabeza

Jesús dijo, deja padre, deja madre, deja hijos y deja tierra, y sígueme por un momento; si no te gusta lo que vez, regresa y sigue siendo mediocre.

Se dirigió al portador de Leusaf y le dijo:

Tienes todo cuando no deseas nada, cuando tu cuerpo no lo necesita y sabes que es así, sólo en ese instante aún con tus afecciones humanas y tus necesidades por igual, comienzas a tener, tienes tanto que derrochar, porque a tu espíritu no le falta, el no necesita porque tú ya tienes todo, fuiste destinado a tener mucho pero te niegas a mirar a los lados, y los que de alguna forma te quieren y consideran que estás en un camino errado sólo hacen que con cada patada observes, hoy me dices que has perdido mucho dinero y yo te digo, míralo como una inversión.

Aún en los cementerios más grandes si uno desea decir adiós o saludar, siempre encuentra la tumba, o el pedazo de tierra en que fue enterrado, y aunque éste yace sin nombre lo encontrarás porque fue tu objetivo encontrarlo.

Dime de quien te acuerdas cuando estás en aprietos o cuando quieres orar, y te diré quien acude a ti primero.

Muchos hablan en la historia y muchos escucharán que dicen desidias a otros, -cuídate que yo te cuidaré, no lo vas a encontrar en el libro, no vas a encontrar esa frase, pero está ahí y no la ves.

La historia dice del hombre que se negaba a Dios, que necesitaba auxilio y cada hombre que pasaba y le ofrecía auxilio él decía: ¡no, Dios me va a ayudar!, y camino un poco más y ya su lengua no podía hablar porque estaba seco, y un hombre que paso en el desierto a su lado le ofreció agua y le dijo:  ¡no, Dios pondrá un oasis para mí en el desierto y yo beberé de él!, Kilómetros después su cuerpo ya no daba y su lengua ya seca, sus ojos deshidratados, una mujer se acercó a él con un balde de agua y le dijo bebe, él dijo: ¡no, Dios me ayudará!, minutos después murió y fue hasta Dios y le dijo oye, te estuve esperando, y Dios lo miró y le dijo

-Yo estuve ahí, fui varias veces y te quise ayudar, pero no te dejaste-

 

Moraleja de la historia, deja de ser ¡idiota!, Dios está en todos lados y en todo lugar, y en cada cosa que está a tu alrededor porque él es alma y espíritu en ti, y todo lo que es alma existe, por tanto siempre está ayudándote y guiándote, el que no lo acepta sólo eres tú, y aún en un accidente tus ojos ven por un momento claro el camino, y luego dices no, este hueco es desconocido para mí aunque tiene mucha luz, prefiero el viejo.