Evolucionando

¿Qué han visto en sus sueños? ¿Qué asumieron?

            Vacío absoluto, en una nada absoluta, no estuvieron viéndose ustedes no, eso se llama Dios, es distinto a lo que vieron, así lo describieron y así lo describió el  maestro Af, como lo llaman ustedes. Su Dios es la nada absoluta, el vacío absoluto en la nada absoluta.

-¿Qué es un ser con una capa oscura con puntos y cada punto es un universo?

            Un regalo a un antecesor tuyo, ya lo conoces y está a tu lado. Es la capa que dio Azrael a un maestro humano, a un maestro hombre más bien “La Capa de la Muerte”, un pedazo de tela barata a los ojos de los hombres, que al esconderse la muerte no te puede encontrar. Salomón de quien te hablo murió cuando él quería. He ahí tu respuesta.

            No han visto no, se me ha enviado a enseñar, ahora están listos.

            No pongas basura frente a mí, pues será tratada como tal y no hablaré. Pusiste un indigno frente a mí, un traidor, no importa su don, ni que poder le haya dado su maestro, sigue siendo eso, un traidor. Todos los que siguen después de mi pedirán dignos, si hay un indigno entre ustedes no hablarán, todos deben ser dignos y seremos iguales a ustedes.

Les dije obsérvense, no observen a otros, sino a ustedes mismo aquí y allá, los tiempos de la tierra fueron dados al hombre, mas el hombre no usa los tiempos, los tiempos de arena son distintos, pues se miden en arena y no llevaban un año, no doce meses, sino seis, seis eran un año, así lo hicieron los amarillos y rasgados, seis serán suficientes, seis meses eran un año completo, en cada región se compararon los años, y en otros los indios marcaron los tiempos con lunas, los tiempos de luna eran distintos, pues tres ciclos lunares eran un año.

Para otros he sido claro y soy claro ahora al decir, no busquen su presente, su pasado, su futuro, pues ya están en él, ya conocen sus caminos, pero no quienes son, ni dónde están, pues ustedes están donde está su espíritu y su espíritu es tan grande que no puede ser contenido por un solo cuerpo no, error humano. ¿Cuántos son? Ahora sí y ahora ven, y son en la vida de cada quien un viejo, un niño, un viejo y un antecesor más viejo que él, un joven, un niño y un viejo también y un anciano y un manco, hablo de ustedes por lo que son ahora en este momento, en este. Un portador también es un atleta y una mujer y una prostituta, todos aquí, han estado aquí, no, ni es aquí, aún no han decidido compartir su espíritu con otros, son la escuela, son el profesor en el aula, mas su aula es un aula antigua de los tiempos míticos, no nos remontemos tan lejos, es un aula de los viejos de sus bisabuelos, el aula llevaba hasta siete grados con ellos, siete juntos, de todas las edades, todos los conocimientos y el espíritu en el aula es el que ustedes tienen en su espalda aquí, pues ustedes serán llamados maestros ahora o serán conocidos como espíritu, pues el espíritu está en el último nivel de ustedes, eso les deja claro que alguien mayor a ustedes con un grado superior está siendo guiado por el mismo maestro a su espalda y está por terminar el año, ustedes están debajo y debajo de ustedes hay otros y debajo de ellos también, no son uno y hay un número perfecto para ustedes, el hombre lo asignó, el hombre, siempre está ahí como recordatorio, hasta Jesús llevó con él a los que necesitaba y en ellos estaba el conocimiento, eran los que vivían su tiempo. Eso son cada uno de ustedes, mas Dios concibió más que ustedes, mucho más, su espíritu es el maestro de mil cuatrocientos, mil cuatrocientos cuarenta y cuatro, para cada cuerpo humano, para cada espíritu, eso son. Los que no conocen su espíritu son llamados almas, pues siguen huecos. ¿Están aprendiendo? ¡No! ¿Están evolucionando? ¡Sí! Ellos son lo que serán, pero deben morir para eso. Cuando uno de ellos pregunte cuantos son, no lo digan, pongan el número en su cabeza y ellos lo verán, pues si lo mencionan ellos preguntarán ¿cuántos son? ¿Cuántos ves? ¿Por qué? Y no tendrás respuesta ¿he sido claro? La conciliación de cada uno de sus espíritus está custodiada por el ángel de alas caídas ¡Sin mentiras me dice! ¡Sin mentiras!

Mujer, tú conoces el número ¡dilo! ¿Cuántos cuerpos son entre hombres y humanos y mujeres también? Se te fue enseñado como cábala, cuatro mil cuatrocientos cuerpos de hombres, mil cuatrocientos humanos entre ellos, humanos no, hombres en los últimos niveles sí ¿por qué les llamamos niveles? Así aprendimos, niveles y jerarquías del hombre, el hombre no respeta las jerarquías ni niveles, por eso erra, por eso siguen sus ideales sin escucharse, eso es el hombre ¿Qué camino siguen, el de hombre o el de maestros, o el de hombre y humanos? Tengan claro que él que no es humano, no será jamás llamado maestro, no ante nosotros. He hablado y les escucho.

-En algún momento de su existencia ustedes tampoco respetaron jerarquías.

            Por eso estamos donde estamos ¿o no es obvio?

            No los cuidamos, los protegemos, compartimos y aconsejamos, pues ni siquiera enseñamos ¡no!... Tampoco guiamos, sólo mostramos. Ninguno de los caídos quiere ver a otro ser caer, salvo ciertas excepciones o cuando el momento se torna divertido

 

 

- Esto me dejó mientras hablaba.

Significa la vida y nuestro crecimiento espiritual.