Libro de Plata

Dictado 1

–Señores siéntense… ¿si habían derretido mantequilla en el café?... ¿nunca?

Ya le has dado bastante trabajo; tienes muchos cuerpos a tu alrededor. Afael se congracio contigo; ustedes se congracian con el sin saberlo. 

–Acérquese… no tanto.

            Pon tu mano igual que la mía, más abajo… ahí…

–Derecha, más abajito.

No, ponla así… espera. Vuelve a asentarla.

–Asiéntale de nuevo.

            Acaricia… esa es mi bestia (se refería a Jashin que estaba a su lado).

            Pon bien tus piernas… No… párate bien, escucha. Solo en tu mente di la palabra “ve”… ninguna otra; ahora ve… ¡ese es mi verdadero rostro!

            Estas viendo a través de la bestia que me permite verlos. Suéltalo… ahora ya sabes que decirle.

–Que me mandes para acariciarle… ja, ja.

            No… ¿Qué necesitan saber?

Hay mucha curiosidad en ti, pero hay muchas preguntas también. No puedo encontrar una entre esa sopa de letras, arma una sola.

–¿Puedo preguntar sobre los mundos alternos, o mundos paralelos. O sea que está más próximo a nosotros?... yo estoy empezando a ver, o sea, lo que estoy empezando a ver, ¿Qué son, o sea es un mundo alterno o es un mundo paralelo o son planos paralelos o alternos? No sé si me puedes explicar un poco.

            Paralelo... igual paradoja. Lelo, doja; doja, lelo.

No se han dado cuenta aun; no han asimilado aun, no han encontrado la verdad… Le Lutte.

–¿Esas son las paradojas que vamos formando?

            Paras a Le Lutte… para lelo…

–¿Para la lucha?... se toma lo que se necesita… ¿No?

            No… La casa de Af aún se llama Le Lutte. El nombre solo cambio de planeta, ¿cómo le llaman ustedes a este planeta?

–Ganimedes.

            He ahí Le Lutte. He ahí le lutte… he ahí para le lutte… para lelo…

            Quien reconoce sus paralelos, se reconoce a sí mismo. Ve lo que ve y lo que vio; lo que vendrá y lo que no; lo que fue, lo que es, lo que sea…

            Quien ya ha visto y ha vivido y ha sido maestro, regresa a la casa de la que salió y trasciende.

            Alterno tivo…

–¿Puedo preguntar algo?

            No… no, debes aprender. Frente a un mayor no preguntes que puedes, te verás débil. Solo dilo… has preguntado y me has dado opción a elegir…

            Preguntaste si podías decir algo, he decidido por ti. Ahora sí, no preguntes si puedes…

–Simplemente pregunta.

–Vi siete maestros en el interior de la tierra, tenían los cabellos blancos y la cara de vieja, la barba blanca y cada uno representaba diferentes colores. Ellos me dijeron que había siete también en el exterior de la tierra, y siete en los cielos. Quisiera saber, ¿Qué representa cada uno de ellos y como puedo volver a encontrarme con ellos, pero tener un encuentro con mayor naturalidad?

            Ya te lo he dicho muchacho. Af te vio con buenos ojos, haz visto a la orden de Af, yo soy parte de esa orden y otros más conmigo.

            No preguntes que hacemos, muchos de nosotros somos músicos, buenos trompetistas… espero te haya quedado claro.

            El cuarto de nosotros, ya ha hecho sonar su trompeta…

–¿Los arcángeles?

–¿Qué significa el sonido de la cuarta trompeta?

            ¿Dónde lo escuchaste?

–No lo escuche yo, ella lo escucho.

            Talvez solo fue un mal sonido.

–No, estoy segura de que no.

            Les llaman trompetas, es una buena pregunta; no por como suenan si no por como vibran. Cada sonido tiene una frecuencia y una vibración.

Todos ustedes saben lo que las vibraciones auditivas le hacen al alma y al cuerpo. La cuarta trompeta da el inicio de la muerte. Muchos cuerpos perecerán por enfermedades fastidiosas sin cura, sin razón y acelerada… he aquí la frecuencia de la cuarta trompeta, recuérdenla perenne en el tiempo sobre sus cuerpos y estos serán afectados por ella.

La que sigue a esta, será más… y sus almas se intranquilizaran como lo acaban de hacer (hizo un sonido espeluznante).

            La cuarta atacara los cuerpos, la quinta hará que la sensación que tuvieron, no pare. Aún les quedan muchos años… no serán parte de la quinta; mas ya conocen su sonido.

–¿Cómo podemos ver el color de las palabras?

            Una rana peleo con un lobo, y le dio tal golpiza a este; que este busco dos lobos más.

Observa entre mi nariz y mi mentón y encontraras las mentiras de mis palabras, y luego la verdad entre ellas.

Dos lobos acompañaron a aquel, la rana sujeto una vara en su boca, y castigo a los lobos. Estos huyeron y trajeron un elefante. El elefante piso a la rana y esta huyo.

            ¿Encontraste la verdad de mis palabras o la mentira de ellas?... no fue el color, fue la vibración de tu cuerpo y todos habrán descubierto que los lobos no pudieron pelear con la rana pues esta no pudiera pelear con ellos; pero también encontraron que después del pisotón, la rana si huyo.

            No ves las palabras, sientes la verdad… ¿Cuántos de ustedes se dieron cuenta de que la rana no se hizo pedazos después del pisotón; cuantos vieron  a la rana salir saltando?

            Los que lo hicieron, los que vieron la historia, los que la vivieron en su mente, encontraron lo imposible y encontraron lo posible; encontraron la mentira y la verdad de mis palabras…

            ¿Ya te organizaste?... te escucho…

–Te acabe de ver negro, negro.

            Era la mentira en mis palabras, el color; fue su pregunta ¿Cuándo encontrarse lo blanco?

–Encima tuyo.

            ¿En qué momento de mi historia?

–Cuando ya acabaste.

            Gracias… el color de las palabras. Antes de que el gran elefante pisara la rana, todo fue mentira; por eso el color, y solo cuando se volvió una verdad, viste claridad en mí. Haz llegado aquí para aprender, heme aquí enseñando; y he ahí tú, aprendiendo. No esperes más respuesta…

            Es algo complicado satisfacer a una mujer, me siento bien. Es muy picara tu sonrisa mujer, ¿Qué pregunta tienes?

–¿Está bien mi columna, se encuentra bien?

            ¿Deseas que le pregunte?

–Si puede, ja, ja… ¿tengo algún problema en la columna?

            Eso es una buena pregunta. Tu columna no hubiera respondido…

            Se respira, se respira; puedes usar este dedo. La base de todos los problemas de la columna inician en lo que les quedo de reptiles. Cuando el coxis se pone dónde debe estar, el resto deja de molestar… tú tienes torcida la cola; ese es tu problema. Eso se arregla con un dedo, y respiración.

–Deje nomas…

–Claro, tranquilo. Ha respondido mis preguntas.

            Sé que no me has puesto a prueba, por eso he respondido.

            Ya has formulado tu pregunta.

–Estoy aprendiendo, dos preguntas más y creo que…

            ¿Cómo ladra un perro?

–Yo voy a hacerte una pregunta.

            Ya he hecho una antes yo…

–A ya, ¿Cómo ladra un perro?

–Guau…

            No he preguntado que sonido hace…

–Por instinto ladra.

            No…

–Por protección ¿puede ser? Utiliza la fuera de su torso para hacer el sonido con su garganta.

            Ladrando. La vida es lo complicada que tú la quieras ver.

–Ah… ya.

            Todo a tu alrededor…

–Depende la cara que uno le ponga, o como uno le hace.

            Busca la respuesta correcta a lo que has escuchado, no a lo que sobre entiende tu cuerpo y tu conciencia de hombre. Ya he respondido a la pregunta que me ibas a hacer.

–No puedo creer, si, gracias… hijue… eso mismo es.

–¿Te sirvo, si?

            Bota esto, dame esto un poquito…

–Ya, te boto esto…

            Af, ha apostado a tu favor, yo he decidido hacer lo mismo; Luzbel como siempre ha dicho que no lo lograras...

–No importa.

            Has preguntado quienes están a tu favor y en contra… hasta ahora solo dos y uno. No vuelvas a preguntar, ya se te dirá a su tiempo.

–De acuerdo, te traigo tu café.

            Gracias.

–¿Tu mismo te pones la mantequilla, si?

            ¿Quieres volver?... Eres curioso.

–No escuche.

–Eres curioso te dijo.

            Es bueno ser curioso.

–¿Qué dijiste, es bueno, o no es bueno?

–Es bueno.

            Muchos hombres complican su existencia por gusto. Yo no veo; no si no sujeto mi bestia. Es algo similar a los hombres no casados.           He ahí tu bestia. Ahora ya entendió.

            ¿Qué quieres ver?... pon una traba a la puerta (esta estaba sin cerrar).

            ¿No hay más preguntas?

–No, sí.

–Sí, si… ja, ja.

–Si dije yo.

            No.

–No, sí.

–Dos preguntas.

–Pregunta, no digas si puedes.

–¿Se necesita alguna llave para ir directo a la puerta veinte y seis?

            El Padre… Repite tu pregunta.

–¿Se necesita algún tipo de llave para llegar a la puerta veinte y seis?

            No, no fue tu pregunta.

–¿Cuál es la llave?

–Se necesita alguna…

–Para ir directo, o sea…

            El Padre.

–Llave…

–Yave, Dios.

–¿Cómo abro la puerta?

–Ya está respondido.

–Yo escuche que a Jhandry le ayudaste a…

            Más bien, fue una patada. Sus huevos dolieron dos semanas.

–Literal ja, ja…

–Para verles, o sea…

            Los huevos, o la puerta. (Todos reímos)

            Mira a tu alrededor, que está en ellos y sobre ellos; y te enseñaré a entrar.

–Energía, destellos de energía.

            Algún hombre hace mucho ya, decidió dejarles una encriptación. Esta decía “Dios esta, sobre todas las cosas”, sobre mi mantequilla, mi café, sobre ti…

            ¿Pero cómo entro a los dominios de Dios?... por esto toman ese nombre “Los dominios del Padre”. Para entrar a los dominios del Padre, necesitas abrir la puerta, abrir la puerta de los maestros.

            ¿Qué necesitas para eso?

–Ser maestro.

            Y he encontrado más bestias…

–No, no necesariamente. Una persona no puede ser maestro, puede estar de visita.

            Pon seguro a esa puerta.

–Necesitas la llave.

–Tocar la puerta, pedir permiso.

            No lo he dicho literal… ¿Qué necesitas?, estas fuera de ella y no hay nadie adentro…

–La llave.

            A quien le interese abrir. Las féminas no son bien recibidas, ¿qué necesitaras entonces, cuál será la clave de entrada?

            Cámbiale el sexo, solo cámbiale el género… y puedes abrir la puerta. No tienen madre, tienen Padre. ¿Cómo entrar a la casa del Padre, a sus dominios?, hasta su nombre lo dice. ¡No se los diré!

–Yave.

            ¿Qué Yave?

–¿Por qué una mujer no puede ingresar?

            No he dicho que una mujer no puede ingresar.

–Dijiste que debía cambiar se sexo.

            Fémina… ¿tú eres una fémina, o eres una mujer?

–Fémina y mujer es lo mismo, ¿Cuál es la diferencia?

Señorita y puta, he ahí la diferencia. Mujer, fémina…

            Cámbiale el género, estas cerca de la respuesta y encontraras como abrir la puerta.

–Siendo humano.

            Un amigo en común, no necesito ser humano para entrar.

–Salomón.

            Le dieron llave a las puertas; pero no una fémina, y no hago alusión a los hombres, no hago alusión a los espíritus; hago alusión al instrumento.

–La llave como tal.

            La inversión del nombre es la casa del Padre misma.

–¿Evay?

            Y solo se puede acceder a ella si lo inviertes. No me has preguntado cómo entrar a la casa del Padre, te he dicho como entrar a la casa de los maestros. Mas no necesitas una llave, no necesitas la llave.

            Gracias Aristhus…

            Si miras a tu Dios del cielo, ¿Cómo te refieres al Padre?

–El Padre.

            ¿Y si su nombre es el acceso?

–Yave.

–La llave.

            Sabiduría no es igual a inteligencia, no son lo mismo, no van de la mano, no estas aprendiendo en este lugar, estas llenándote de sabiduría.

–Él va.

            ¿A dónde?

–No él va… ebay…

            Ya lo he dicho. Solo la casa del Padre mismo lleva su nombre al revés, bajo esas dimensiones, su nombre es el mismo.

–Todos tenemos tarea.

            Dilo en voz alta.

–Todos tenemos tarea.

            No me puedo quedar toda la noche.

Ya has ordenado tu pregunta.

–¿Qué tengo que hacer para encontrar el camino perdido?

            Los caminos no se pierden muchacho, solo se tapan, solo se ensucian.

            Muchos de los hombres deben entender una cosa y solo una… para limpiar la mierda que tenemos en frente, debemos mirar atrás y cerrar la válvula del inodoro que quedo abierta, esa es la fuente del problema.

            Voltea una sola vez y observa detrás de ti y encontraras el error, el error que ya conoces… corrígelo; y encontraras que el camino jamás se escondió, solo estuvo tapado, ¿quieres que sea más claro?

–Sí.

            Pedir perdón a veces nos muestra los caminos, los que creemos que ya no están; mas hay que agachar nuestro orgullo y entender que no solo los que están a nuestro alrededor tienen la culpa ¿sabes cuándo se limpia el corazón de un hombre?... cuando aún sin tener la culpa pide perdón por su parte de ella. Espero ahora haber podido ayudarte.

            Somos culpables en grandes o pequeñas proporciones. Nuestro corazón deja que nuestros ojos vean al frente si limpiamos lo que hemos hecho atrás. Para esto debemos reconocer que parte de la culpa tenemos y regocijarnos con nosotros mismo por esa parte; luego el camino será tan grande que faltaran pies para caminar. Incluso ciertas moscas dejan de rodear al muerto.

            Hoy no debes entender, debes asimilar y busca en ti cual es el error de quienes erraron y que parte de la culpa tienes en ello. Pídele perdón a tu corazón, no a ellos, aceptando tu parte de la culpa. No te mando a encarar a nadie, te mando a aceptarte a ti mismo y dejara de ser un camino desquebrajado y encontraras vida en uno de los tres caminos frente a ti. Tienes un gran camino en frente, pero sigues viendo atrás…

Busca otra pregunta…

–Ahora, ¿Qué significa soñar dos, tres veces a la semana con naves que se caen?

–¿Estando tu adentro?

–Verles a las naves caerse.

            ¿Te has dado cuenta desde donde vienen los aviones?

–Hacia donde llegan, no desde donde vienen. Siempre llegan a Cuenca, o la mayoría de las veces.

            No hablo de eso, ¿pasan sobre ti?

            Mira atrás para saber en qué momento se dañó el avión y evitaras que se choque. Es lo mismo que ya te he dicho, ¿Qué repite tu cerebro una y otra vez?... mira atrás y encontraras cuando se dañó el motor de aquella máquina y porque se estrelló.

            Habla muchacho…

–Siento que hay un demonio que me persigue, normalmente es a las doce del día.

            Deberías dejar de comer frejoles. Los demonios no salen durante el día; mas hay hombres tocados o marcados.

            Ustedes dan “toques” entre hombres que no tienen valor, sin sentido. Nosotros damos toques a los hombres que los protegen en las horas en las que son más vulnerables. No estas sintiendo un demonio muchacho, no te confundas. Él ya te lo ha dicho, es Af… No necesito que griten para escuchar, tengo el oído algo fino.

–Bastante…

            Tienes una buena protección en tu espalda, no le vuelvas a decir demonio…

            Y así los días pasan… (Dijo bromeando), y yo agradezco haberlos visto.

            Deberías preguntar entonces…

–Es que no sé, ¿quiero saber cómo impongo las manos para que se haga caliente, no frio?

            Piensa distinto…

–¿En qué sentido?

–En cosas calientes ja, ja…

–Es que impongo y sale frío en vez de caliente…

            La sierra sola, vieja y te lo voy a decir en una palabra… y tus manos se calentaran; y llevaras la fiebre de todo el cuerpo a tus manos…

–Eso no se vale ja, ja…

            Solo te he dicho la palabra a ti, nadie más la ha escuchado. Nadie quiere saber el nombre de quien es… algunos lo asumen.

            ¿Nadie más va a preguntar?... S… no asumas, no te ha portado, ni te he faltado al respeto, solo estoy leyendo.

–La S…

–¿Y para ver a través de un orbe?

            No preguntes lo que ya has logrado o estarás dudando de lo que has hecho.

–¿No es como ratificar lo que ya he hecho, estar seguro?

–No.

            ¿Acaso te casas y regresas a ver los papeles para ver si tu firma existe?

–¿Se pueden traspasar los orbes?

            No vuelas un orbe y nadas en él, solo observas y estas dentro de él… gráficamente hablando.

–¿Cómo puedo traspasar las grietas?

            No es el mismo principio. 

–¿Pero, como puedo ir por las grietas que se presentan a veces en las paredes, las grietas de color azul… y hacia dónde voy?

            Esa es una buena pregunta, la otra… solo fue una pregunta. (Bromeo)

            Tú has preguntado y dado tu respuesta; vuelve a hacer la pregunta previa.

–¿Cómo puedo traspasar…?

            Paralelos ¿y…?

–Paradojas.

–Alternos…

            ¿Qué es lo que ves en las grietas?

–Color, color azul… o sea, puede ser otro espacio.

            ¡Yo no veo! Veía entre grietas los universos; entre grietas aprendí… paralelos y meridianos a veces. ¿Tienes claro a que llamo meridiano?

–Cuando se hacen…

            Alternos…

–No.

            Paradoja. Tu Dios es lineal, line-al… paradoja, alterno. Diferencia las grietas por su forma…

–Alterno.

Paralelo… Manda un poco de ti a ese lugar, no debes entrar tú; solo dejas una parte de ti. Cuando el portal se vuelva a abrir, este regresara con suficiente información. Debes aprender, y entrar.

            Si… fueron campanas (sonaron muy levente)

–¿Para quién, ya te están llamando?

            No son Santa Claus; solo fue un ejemplo grafico de entrar a otra dimensión.

–¡Ah… ya!

–¿Cuando miro los rectángulos azules en el piso?

            Caminos… más ya he dicho, lineales. Entra, solo así puedes aprender. Un buen amante es el que ha entrado muchas veces y salido también…

            Espero…

–Navoe… antes de que te vayas… las manchas que veo en los ojos, son como humo negro, no siempre de la misma forma; pero están todo el tiempo… ¿Qué son?

            ¿Tus ojos?

–Sí, o sea veo a cualquier lado y es la sombra, una silueta que se delinea, líneas… pero siempre son oscuras.

            Están empezando a ver, para caminar debes gatear primero. Ustedes están gateando; no dejen de hacerlo o jamás caminaran. Sigue viendo las líneas. Cuando quieras ya dejar de verlas; cuando no haya la necesidad de hacerlo, dejaras de ver líneas y veras luz en ellas.

 

–Ok, gracias.