Veintisiete partes

Si tienes un pan en tu mano y divides el pan en varios pedazos, cada uno más pequeño que el siguiente ¿acaso este dejaría de ser pan?

El dios nacido, su historia, su verdad. ¿Cuánto quieres saber de quién desciendo? A quien llaman Metatrón y lleva otro nombre, otros, varios y eternos. Fue el más poderoso, ganó antes que todos y eso fue obvio, el decidió no ser nada, no ser nadie ¿Cómo hacer para dejar de ser un dios? Siendo el esclavo de otro, un sirviente, mas un sirviente no deja de ser un dios,  libre entre ustedes, camina, los ve, visita ¿entendido o no? La mujer es parte de su creación, cada uno de los que descendió de él, entre ellos Luzbel, es parte de él, por tanto si los humanos recibieron algo, son también parte suya.

Metatrón, no soy el primero, soy el más poderoso y al que han dado la potestad completa sobre las huestes de ángeles, arcángeles y demás, general absoluto, mas no podrían dar un título y fuerza tal al mismo que llevase la sabiduría al lado, ya que el que lleva la sabiduría se esconde detrás de otro rostro y hoy lleva cuatro nombres, cuatro esencias de sí mismo, cuatro cuerpos divididos, es al único que no llaman, pues no conocen y aquellos que lo conocen le llaman amigo, sin saber el poder que tiene. Fuimos divididos los primeros, los que salimos de su cuerpo, el hecho primero llamado también la conciencia, la sabiduría del dios, el dios puro como tal, no sería llamado arcángel, pues sería demasiado sabio, demasiado inteligente, demasiado poderoso, seria visto como un inferior para poder ser vigilado y fue llamado ángel y luego arcano menor, se dividieron los cuerpos entonces, el primero llevó el nombre de Afael, la conciencia, el dios, este a su vez separó su cuerpo y lo envió a la tierra para habitar entre ustedes, se convirtió en un dios entre hombres, siendo dos dioses ya, Aphaesthus, quien llevaría una conciencia distinta, viviría en la puerta de aquellos que llaman maestros, los seres de luz con el conocimiento absoluto de tu dios, he ahí que Afael y Aphaesthus son uno, mas igual que la muerte, tienen varios cuerpos de él. Afael, que habita en la puerta de quien sirve, la puerta de tu Dios, Aphaesthus quien habita en la puerta de los maestros y vive entre ustedes como hombre también, luego  un cuerpo nacería de él, una conciencia usada, un cuerpo no nacido, un cuerpo no regido por hombre, su espíritu pertenece a tu Dios, mas su nombre no, ni su jerarquía y así tienes la conciencia del cuerpo nacido, el cuerpo que no es portado, ni portador, es uno y siempre será nacido de vientre de madre, mas no engendrado por padre, pues no es humano y ningún humano regirá sobre él “Naoj”.

 

No has estudiado, no conoces, ningún dios lleva su nombre como está escrito, pues el hombre no ve de arriba hacia abajo, sino lo contrario, todo nombre de dios, de cualquiera de ellos, está escrito desde las alturas hacia abajo, hacia ustedes y así se debe leer, como lo ven, no como se escribe. Después de Afael, Miguel, yo, se me fue dado ese nombre y la espada para destruir la conciencia de cualquiera de los inferiores a mí, incluido Afael, potestad, fuerza y voluntad absoluta sobre cualquiera de las legiones de luz y de oscuridad. Así llamaron después a Gabriel, y fue visto y creado y así a Rafael y así a Uriel y no fue ese el orden, mas así fue escrito, cada uno inferior al siguiente, cada uno indistinto e indiferente al otro, algunos con la orden de no relacionarse con sus hermanos, de no verlos, con la orden clara de no sentir, se nos fue prohibido amar, pero el general de generales, como fui llamado, decidió bajar junto a ellos, a cada uno, entre ellos Afael, Efael y Uriel y otros que ya conoces y has mencionado, te han visto y te hablarán, cada uno bajó con una misión, convertirse en un pecado, a eso fuimos enviados, cada uno que conocerás, será quien dicte por su propia boca lo que es, que fue lo que hizo y potestad sobre que mantiene y mantendrá, mi potestad es el poder, general sobre todas las legiones, el poder de regir y guiar. Conoces a algunos, entre ellos la gula, la codicia. La gula lleva por nombre Edress y la codicia por nombre Macros, la sabiduría por nombre Aphaesthus, la arrogancia por nombre Efesthus, cada uno dirá quién es y en qué parte somos parte de ustedes. El dios no dejó de existir, el dios habita entre ustedes, en cada uno, somos una parte de ustedes, somos veintisiete partes de ustedes y aun no lo saben.