Libro Dorado

Tres de Veintisiete

Los hombres tocados por la mano de un hombre son pocos y llevan un nombre, sólo aquel que mencionase el nombre correcto tendría el derecho y podría escribir y el resto escuchar, nadie más será digno…  ¿Quién lo pide?

-Yo, Shussan.

¿Qué vas a escribir Shussan? ¿Cuál de los libros?

-Tres de veintisiete.

El Libro Dorado… una de las historias… ¿Qué quieres poner en el libro?

-Todo aquello que deba ser conocido.

¿Para el hombre o para todos?

-Para aquellos que sean dignos.

Serán pocos entonces. ¿Qué realidad quieres conocer? ¿Cuál de todas?

Todos y cada uno de los que son llamados espíritus y llevan parte de él, todos y cada uno son su propio Dios. Se le fue dado un plan a cada espíritu, extensión directa de Yavé, con conciencia propia cada una, y luego de su creación un libro fue encomendado al guardián de los libros, Rafael, y le llaman “El Libro del Gran Árbol”, ustedes le llaman “Libro de la Vida”, este libro es escrito y narrado por la voz de Dios para la vida y muerte de cada una de las vidas de cada espíritu, mas no se ha dicho lo que ya se sabe, los ciento cuarenta y cuatro mil no regresan a Dios. No existen sólo ciento cuarenta y cuatro mil, existen los ciento cuarenta y cuatro mil marcados. Cada vez que un maestro lleva su nombre y se convierte en uno y ocupa un lugar entre ellos, deja de existir, se convierte en un Dios semejante a su creador y ya no es parte de él, sólo está a su lado. Todo aquel tocado por su dedo, cada uno llamado dentro de los ciento cuarenta y cuatro mil de su cuerpo, no deja de serlo en la tierra, su combinación convierte a un común en un Dios, toma un cuerpo hueco y dale energía para que se mueva, la suficiente para toda su vida y existencia, todo lo que genere este cuerpo hueco, los adeptos que gane, los que le alaben y aquellos que le llamen maestro lo convertirán en un Dios. Dios es todo aquel al que alaban, al que adoran, al que siguen ¿está claro ahora para ti? Aquel que logre ese nivel de percepción, aquel que llega a la gran puerta de los maestros, habita en ella, vivo o muerto  será visto como un igual, no como una extensión y eso le divide entonces en el cuerpo puro y el impuro que regresa, el cuerpo puro es llamado maestro y el cuerpo impuro regresa nuevamente a un cuerpo hueco para ser purificado, puede ser en una vida o cientos de ellas. Cada portador, no su portado, debe llegar a este nivel. Su Dios es tan sabio que marcó a la evolución en la tierra, sin que esta se detenga y ordenó aliarnos para él, aliados a los que muchos siguen, aliados a los cuales saludan, errado el hombre al que llamaron dios y lo adoraron como tal, mas será bien recibido aquel que recibió la doctrina de un maestro, aunque su título sea el de un dios.

Aquellos no marcados son solo almas huecas. Lo que vas a escribir será dado al hombre y lo que vas a escribir se nos es permitido hablar. Pregunta entonces de cada uno, pregunta que te puede dar y como esto se puede usar. Cada uno de los que lleguen tendrá una sabiduría distinta al siguiente y algo para decirte, algo más grande que un consejo, no pidas soluciones ni consejos, tampoco ver para creer.

Mi mensaje al ser humano. He llegado y visto, he visto la perdición entre ustedes y la conozco. Cada uno de nosotros, cada uno de los alados maldice y protesta sobre su perfección humana, mas es necesario para su evolución, mas un consejo les dejo y queda claro “ay del humano que erre y no demuestre que se ha arrepentido, no con palabras, que sus actos lo demuestren, el arrepentimiento del hombre hacia el hombre, es el arrepentimiento del hombre hacia Dios”

El ser humano, el hombre, como ya lo he dicho, que no se arrepiente de corazón, que no se abre de corazón, aunque represente para sí mismo la humillación, tiene la orden de perderlo todo y nosotros la de quitárselo. Nuestra tarea ante el hombre es la justicia, no el cuidado, vigilarlos, muchos dirán de esto, pero hay muchos hombres injustos y a esos les digo también la pagarán. Ya lo sabrás y les dejo dicho, cualquier hombre tomará de otro lo que tomaron de él y es lo justo, mas no mancharás tus manos con sangre, pues no está permitido.

Cada ángel guardián, cada ángel guerrero asignado a un humano lo protegía, pues sabía atarlo y sus padres tenían el conocimiento para mantenerlo y ahora ni ustedes lo tienen, ni sus padres, ni los padres de sus padres, esta es la oración de Atom que fue negada al hombre en la época de la Gran Babilonia “Lema denac seu notac”: “Yo llamo, yo invoco, yo conjuro a mi ángel, el ángel dentro de mí a hablarme, a escucharme, a vigilar por mí, a mantenerse a mi lado tras este rezo, que no le importe si caigo o si  levanto, que cuide a la carne, pues yo cuidaré del espíritu, en mi mano izquierda llevaré el arma de Azrael y en mi mano derecha la sabiduría para usarte y para usar a mi espíritu si fuese necesario”. Un niño debe orar esto antes de dormir, antes de que su sexto año de edad culmine y seguirá siendo uno.

La invocación de sangre fue negada al hombre, mas cada uno está conectado al siguiente, ya que todos son uno, primero debes desarrollar el don, el don del muerto, sólo estando muerto puedes invocar a uno, aquel que teme no podrá, ni hablará, ni escuchará, pues el temor lo muestra débil, no importa que tanto poder tenga, ninguno de ellos te hablará, cuando el miedo a ellos se pierda, ponte frente a un espejo y apaga la luz, ordena entonces y dilo como humana y como dios, espíritu de (nombre) muéstrate ante mí y háblame y si estás listo lo hará, si no, te darás cuenta de que tan débil estás y cuanto te falta. Si el espejo frente a ti tiembla, significa que te temen, si brilla significa que no van a salir sino que tú debes entrar y si te habla y huyes o si se muestra y huyes, pues tú los has invocado, te seguirá hasta que des un motivo para haberlo llamado.

El poder de cada uno de ustedes, desde un despierto a un portador, desde un maestro a un ángel o un Dios siempre ha venido de la fuerza, siempre se ha hecho y se hará igual, encuentra la fuerza en el alma y si no existe, es hueco. La pregunta de todo humano siempre fue ¿cómo? Mírame a mí y mira a tu lado, no observes tu cuerpo, no pronuncies nada sobre él ni sobre su mente, mira sus manos, aquel que sólo es alma no fluye, todo maestro tiene un juego, un juego que hace con sus manos, juego que ya conocen, juego que lo harán para reconocer. Si aquel que siente no lo hace, es común, ya que en él no hay energía, sólo existencia.

(El juego: el maestro frotará sus palmas al igual que a quien vamos a probar y la pondrán frente a frente a una distancia no mayor a quince centímetros e intercaladas, después de eso quien da y quien recepta deben sentir)

Todo hueco debe ser llenado, para eso el proceso anterior, llegará un momento en que el hombre creará al hombre, no serán maestros cuando el hombre modifique al hombre, pues ya no tiene el permiso de concepción de Dios, ya no habrá espíritu y sus huecos no podrán ser llenados, ya que sólo tienen permiso para existir, no para evolucionar. ¿Quieres parar? Destruye a los hombres. Es lo que no hemos hecho aun teniendo la orden. El hombre no destruirá al hombre, el hombre construirá al hombre y por eso lo destruirá.

Todo lo que haga un hombre para otro, lo hará digno de ser llamado digno, no es como lo vean las religiones, es como lo vean ustedes, nunca se negó el permiso de revivir muertos ya que hasta Jesús lo predicó y fue el primer médico y el mejor, el verdadero médico, ahora existen los médicos de cuchillo, son carniceros, pero aquel que es carnicero, es bienvenido allá abajo, no importa cuánto dure el muerto, él lo mató. No todos los hombres vestidos de blanco dan auxilio al hombre, muchos de ellos lo hacen para su propio bienestar, eso los condena y su castigo será el purgar con el mismo dolor que dieron, día a día, pero ellos no morirán, sólo sentirán el dolor hasta que sea tan grande que se acostumbren a él y clamen por el perdón y Azrael decidirá, pero Azrael es cruel y sé lo que hará, ya que no hay arrepentimiento, hay dolor, desesperación y angustia en el alma, Azrael no hallará en él el perdón y sólo perdonará cuando ya no exista. Los que pueden ser salvados, los que pueden ser sacados del averno, son aquellos que cometieron el error de mutilarse a sí mismos, no los que asesinan, ellos tienen otra condena, condena de la que no se ha hablado, un asesino de traje blanco o callejero tiene el mismo castigo, morir en su eterna agonía por siempre, sin derecho a convertirse en nada, sin derecho a ascender, sin derecho ni siquiera a ser llamado demonio, pues sólo es considerado un trozo de carne fresca y jamás se podrirá.

Cada uno de nosotros lleva consigo un beneficio para el humano, también llamado don por el hombre, el mío es y siempre será el de consumo y expulsión de los demonios, a lo que el hombre llama exorcismo, soy y seré invocado para eso, para protección del humano de cualquier demonio, he ahí mi don frente a ustedes, don que usarán si fuera necesario y si lo piden correctamente:

“Miguel Arcángel, hermano, te invoco a ti y a tus huestes de ángeles, que tu espada atraviese los cuerpos de aquellos impuros, que tu mano consuma y elimine cualquier ente, espectro o demonio que se encuentre en este cuerpo, que se encuentre en esta habitación, que se encuentre en este hogar (dependerá de la situación) Miguel Arcángel en tus manos dejo, soy un hermano, soy un amigo, al igual que tú, soy un sirviente de Dios, Padre de Jesús Cristo, a quien sirvo, a quien sirves”.

 Tu cuerpo al hacer un exorcismo y al pedirlo correctamente sentirá en su mano derecha el peso de mi espada y sentirá en su mano izquierda suficiente poder para no dormir, tanta energía que su cuerpo no lo podrá resistir, tanta energía, que extrañamente será confundida con deseos carnales.

 

Heme aquí y a cada uno de ellos a enseñar, a dar con el permiso absoluto, con el control absoluto, lo que no ha sido dado y así será que un día no va a alcanzar, mas ten claro ni una sola visita más va a llegar mientras el invitado no termine de dictar.