Recordar

“Ya se ha dicho y está claro, sólo hay hombres en la tierra, pocos humanos, pocos maestros y pocos sirvientes a los que llaman amigos. Quiero enseñar al humano a ver, a verse a sí mismo y a ustedes que lo piden, enseñarles a dar”.  ¿Cuánto han dado? En ustedes encuentro palabras de carne, también sus espíritus faltaron, la carne lo ha intentado, mas no han llegado al centro, dar en su espíritu se resume en una sola palabra “órdenes” eso es lo que da el espíritu, sus espíritus no son cualquier carne, no son vistos ni llamados como tal, serán carne como carne y amigos como amigos, pero no confundan sus jerarquías, ya que el hombre se muestra como hombre, cuando deba mostrarse como espíritu y su espíritu no muestra la jerarquía que tiene, será tratado como lo que merece y ha pedido, como un hombre que tiene conocimiento, nada más que eso.

¿Cómo aprende la mente de un maestro?

-Recordando.

Entonces recuerden, vacíen su cerebro ahora y recuerden una pregunta, pregunta que ya fue hecha, recibiendo una respuesta que ya fue dada. Busquen conocimiento en el papel, en la carne, en el sexo, en la vida, las respuestas de la vida de un ser humano están en la muerte, pues en la muerte no hay nada y hay todo.

“El conocimiento y su búsqueda son vanos cuando se necesita sabiduría”.

¿Qué es la sabiduría? Se resume en una sola palabra “humildad”. No eres nadie, no eres nada, eres todo. Aquellos que somos magnificados no recibimos más poder, el poder es arrogancia, dependemos de la conciencia de Dios y ustedes son ella, esos somos ángeles y arcángeles, dependemos de la fe del hombre para ser fuertes o ser sólo cucarachas. Pregunta entonces al hombre ¿Quién es Miguel Arcángel? ¿Quién es Rafael? ¿Quién es Gabriel? ¿Uriel?  ¿Quién es Metatrón? Los que conocen te dirán y asumirán para sí mismos el poder que tienen y eso los hará grandes, mas aquel que no nos conoce, no podrá vernos, ni sentirnos, pues para ellos no existimos, somos lo que el humano crea para sí mismo y es eso lo que les enseño y lo que estoy enseñando es claro. Si un humano aprende a dar más o menos poder, tendrá a su favor todo aquello que dibuje a su alrededor para él, pues todo aquello que el dibuje como grande tendrá poder de él, pues él es Dios ¿cómo es? Dejando de hacerlo. Hay muchos para los que es fácil y otros para los que es demasiado complicado, observa, pero ya no veas cuerpo, pide no ver cuerpo, pide que el cuerpo sea desvanecido, pide que el cuerpo sea anulado y mira dentro, detrás y en frente de él y verás lo que quieres ver y verás ángeles con cuernos en la tierra y demonios con alas, todo será invertido, y te preguntarás qué pasó y encontrarás una sola respuesta “nada de lo que has aprendido existe”. Depende de tus ojos, depende de cómo lo quieras ver, puedes sentir y nadie más. Ordénate verme, no al cuerpo, dentro, detrás y frente de él y encontrarás profundidad en mis ojos, pues no serán ojos humanos, y aprenderás a reconocer un híbrido de un demonio, de un humano y de un Dios, sólo aquellos que son oscuridad tienen centro, nosotros no y puedes viajar a través de los ojos de quien ves, pues en ellos no hallarás obstáculos, en los ojos de un ángel, de un humano y de un Dios, no hay nada que esconder, por eso puedes seguir y tus ojos no van a llorar, pues tus ojos no encuentran barreras. Les he enseñado a reconocer, aquel que esconda sus ojos, no será de Dios, aquel que esconda sus ojos para no verte no pertenece  a sus sirvientes, mas sigue a otros, que bajo sus propósitos sigue y sirve también.

 -¿Cómo reconocer a un común?

            Un hombre simple, mira sus ojos.

-¿Cómo reconocer a un sirviente maligno?

Mira dentro de sus ojos.

-¿Cómo escuchar al ángel que nos acompaña?

 ¿Escucharlo? Recordar cuando avisa algo, escuchar cuando quiere advertirnos o contarnos algo. Todo ángel, téngalo claro cualquier portador, sirviente de él mismo o servidor de él, tiene una lengua muy larga, todo ángel es chismoso, todo ángel habla, susurra y miente, todos y cada uno de ellos. Observa, observa y escucha ¿cómo escuchar a un ángel? Lo están haciendo, mas si no está en un médium, no lo mires como superior, tampoco como un igual, háblale como a un amigo y escúchalo como un inferior. El corazón humano se siente inferior, que tu carne sea inferior, que se muestre inferior y tu espíritu igual, mas en ti está claro que tu espíritu es superior, siendo los tres, encontrará un amigo en ti y te hablará ¿lo has entendido?

 

“Minimiza la carne y maximiza el espíritu”.