Maximizar el espíritu

-¿Cómo maximizar a tu espíritu?

Observa y obsérvalos, aliméntalo un poco, se te ha dicho que lo hagas ¿has abierto tus brazos? Has maximizado tu espíritu y no has hablado con él, no es una orden, háblale como un amigo. El no habla, se acerca y calla, te usa pues no lo has usado, úsalo, demuéstrale que eres digno de usarlo, juega su juego ¿Cómo usa un humano a un inferior? “Como jugar con una mascota” He ahí la respuesta que buscas. Aquel que portas no te siente digno aun. ¿Por qué crees lo que mencione al llegar? Un ángel miente a veces, un animal también, una mascota miente, si le das amor mueve su cola insultándote por dentro, reclamándote el haberlo dejado o haber vuelto muy tarde, mas tu conciencia dicta que te recibe con cariño y le das comida, él te miente y tú le crees, usa la mascota, déjame enseñarte a usar la mascota. Queda escrito y queda dicho ¿cómo puede un portador usar un ángel rebelde? “siendo peor que él”. Obvia lo absurdo, o convierte en absurdo lo obvio y empezarás a usarlo.

Ya te he dicho que hacer, juega con él, úsalo para jugar, úsalo en su ambiente, invítalo a él en ti, brinda por él, siendo tú él, con él en tu cuerpo. Entiéndanme, los que no creen sentirse humanos, todos y cada uno de ustedes tienen la mediunidad en su cuerpo, son eso, siempre han sido, todo portador es médium de su portado, pero cada uno debe desarrollar su habilidad y su forma de usarlo, o serán usados. No es sencillo, no para un humano, al tuyo dale lo que quiere, invítalo cuando lo hagas, él sabrá que está ahí, está junto a ti, te vigila y te ve, toma solo, fuma solo y ama solo. Fornica entonces. Mira la carne e invítalo a ver, toma e invítalo a tomar, cuando estés ebrio, deja que hable aunque lo que digas afecte a otros.

Mientras que el hecho de que te hable sea importante, él no va a hablar. Deja de ver, de oír, de olfatear, de sentir y él lo hará y cuando entre, por primera vez y este dentro, enciérralo en tu cuerpo y no saldrá, no saldrá porque es tu orden que no salga, porque eres el contenedor, eres el portador. Los ángeles y los demonios fuimos puestos en la tierra para tentar al hombre, para hacerlo caer en sus propios deseos, sin intervenir en su libre albedrio, mas está en ustedes obedecer y decidir o de una vez perder el camino.

 

Ordena a tu cerebro humano no verme y me verás, no importa lo que veas o creas ver, ya que este es el pensamiento humano, cuando creas estar viendo, deja que la creencia se convierta en fe, no dudes de lo que ves o que creas ver, pues es lo que creíste y lo que está frente a ti, ordena eliminar la carne, que se desvanezca, que no exista, mira en el rostro y en el cuerpo, alrededor y a los lados. El hombre que quiere aprender a ser hombre y luego a ser humano deberá dejar de pensar como hombre, no se aplica en un portador, ni en un dios nacido, ni en alguien grande, pues no es para él lo que digo, mira en el agua y mírate a ti, cuando el agua esté calmada, ordena entonces, que aquel que ve que hable, ordénate ver, verte a ti en el agua y te vas a ver, mientras el agua este calmada eres tú, cuando el agua te hable, cuando algo en tu mente hable, algo en ti inmediato dirá “estoy imaginando cosas” y tu avance caerá otra vez, cambia de estado, cambia el hecho de estoy imaginando o el que puedes decirme, te quiero escuchar, no pienses en nada que lo aleje, pues el cuerpo tiene nombre y la carne también y son dos conciencias distintas.