El Camino del Maestro

 

1.       Miguel Arcángel: En alguna ocasión hace tiempos ya lejanos, el gigante de pies blancos dijo a Gabriel, que estaba a su izquierda: Observa la tierra y dime que ves. Veo muerte e inmundicia, perversión y depravación, veo lástima de existencia, hipocresía, almisquería y miseria. ¿Entonces eso es lo que soy para ti? No señor tú eres perfecto. Soy lo que he creado a mi imagen y semejanza, sal de mi vista no eres digno de ser portador de buenas nuevas.  Gabriel, ve a la tierra y anuncia a María de Nazaret que mi hijo nacerá de su vientre y caminará como hombre entre ellos. Salió el mensajero tras la orden, y pregunté con respeto y con cuidado, ~Señor tu sabías la respuesta de Gabriel ¿por qué aun así consultaste con él? Lo hice porque hay momentos en los que solo deben estar quienes deban estar, no es necesario uno más que frunza su seño o estire su rostro con despreció o irradie malestar, los fieles y los dignos estarán al lado de la vara que los guía firmes con amor para protegerla, pues si su ego interviene, agua mojará la vara y esta se podrirá, de eso no será responsable quien no sostuvo con fuerza el techo, sino de los que permitieron que alguien tan débil protegiera algo de inmenso valor.

2.      Arcano Mayor Miguel: Si Dios a Dios da y en ustedes Dios está ¿será que ustedes son Dios? 

 

3.      Arcano Mayor Miguel: No te pases la vida buscando lo extraordinario, ten en cuenta que lo extraordinario se encuentra en la supremacía de lo ordinario.