Un pactado

            ¿Cuánto ya hace qué no salgo?... Ya era hora de salir… ¿quién me busca? ¿Qué quieres saber?

-¿Tú eres el de mis dibujos?

            No, tú le has dado otro nombre. Has dibujado a uno de mis soldados, no a mí, no tendrías las agallas.

-¿Cómo eres?

            Dale luz, quítale la luz. Ahora mira a través de la máscara. Recuerdan esa sonrisa, la debes recordar, yo era la vaca. No me has buscado ni yo a ti, no nos interesan los adeptos, muchos artistas han llegado a mí, pidiendo lo que tu corazón pide, quiero escucharlo, solo así se puede dar. Guitarristas, flautistas, bateristas y cantantes, dibujantes, han recibido herencia de pacto y lo han activado con el tiempo. Eres heredero de un don, don que aún no es completo, el costo, el costo es barato, es una primicia entre ustedes, dibujarnos de vez en cuando para ser recordados ¿tienes idea acaso de lo que hablo?

-Quieres un cuadro.

 

            No muchacho, tú ya has pagado tu parte del pacto, heme aquí para pagar la mía. Cierra tus ojos y vuélvelos a abrir, ciérralos fuerte, mírame, mira a tu alrededor, esto es lo que querías dibujante, ese es tu don, ahora tus dos manos serán parte, las dos son ágiles, si la una lleva a la otra por igual, de adentro hacia afuera, los dibujos tendrán forma, será tu decisión ser reconocido, no olvides recordarnos en cuadro, al menos en uno de cada diez, y no olvidaremos quien eres.