Pendientes

Grandes maestros burlaron grandes muertes, nosotros podemos burlar la muerte diciendo no salgas, no vayas. He venido esta noche y les daré un consejo. Tú no me conoces ni yo a ti, pero somos viejos conocidos… Luzbel. Llámame diablo si quieres. Yo no soy un ángel, jamás lo fui.

- Ahí está mejor ¿Pero sigues engañando o no?

            Ese es el servicio secreto. Unos son estrategas, otros somos aunados por ambición y por costumbre.

            Ya los he visto antes, se para dónde van y para donde vienen también, digamos que a estas alturas tengo todo muy abierto. Todo ángel o demonio ha probado todos los placeres conocidos. He mirado y observado a ustedes por mucho ya y no he venido a recibir agradecimiento de nadie, he venido a saludar y a dictar un poco. Mucho antes de que los caminos correctos hayan sido elegidos los escribe el escriba. Espero no incomodar. Has preguntado por qué, puede ser porque siempre quisimos y ya, puede ser porque un ángel verdadero te cuida la espalda y también puede ser porque alguien te vea y no te conozca.

            Pendientes… pendientes… pendientes.

-¿Cuáles son los pendientes de cada uno?

            ¿Cuáles pendientes? Alguien caerá. Al conocer, los caminos se pueden romper, las ramas se pueden saltar, empezarás a pensar en volver a viejos pasos, se te presentará la oportunidad y el medirá lo que te ha ofrecido ¿aconsejo o callo? Aconsejo entonces, es bueno hablar, aunque tengamos miedo de perder al hacerlo, antes de que las cosas pasen, es mejor que a quien le van a pasar las destruya, mas no se dará si no se le advierte y de tu boca lo escuchará, y si no “de la suya” y también de la de los humanos escuchará de lo que creen haber visto.

            Salvamos una pierna esta noche, fue lo que encomendaron, fue lo que tu hijo hizo por ti, por eso estás aquí ¿has pensado que está bien? Yo te digo que pensar, no pasaste y es lo bueno, no perdiste una parte de ti. Bien hecho.

            ¿Qué piensan los hombres y mujeres en esta sala? Lo diré con prudencia… mas ya les han advertido de esto, no sentencio… mas como ya lo han dicho, tres meses humanos. Los hombres han inventado muchas formas de evitarlo y ya que tú estés cerca de casa y ella diga dame y tú digas no hay, ella dirá… y tú darás. Conozco lo que he creado, es mejor proteger a la dama, así el caballero no tendrá miedo de que vendrá, no pidas castigos, pide cumplidos ¿y si no hay abstinencia? Tu niño no es de esta tierra, me refiero a la ciudad, humano. Has preguntado y he respondido, has pedido el encierro en el lugar del castigo, ya nos hemos de ver.

            Hay una flor llamada Otari, florece cada veintiséis años, pocos hombres muy adinerados la tienen y obtienen su dinero en lo que esta flor se abre. En la fecha esperada los fotógrafos y todos los interesados, pintores y demás, pagan grandes cantidades por verla, por tocar la flor, que dura abierta sólo treinta minutos. Ve cuanto puedes sacarle a la flor.

            La conciencia fue dada al hombre por el hombre. Son más que simple bestias.

            Entonces ya he empezado y puede despertar ¿Qué quieres que te diga muchacho? Tienes muchos pendientes en realidad, te faltan todos, debilidad por una mujer, menos pornografía, tu alma es grande pero se consume por la calidad de la edad de lo que ves. Esto es llamado, como ya lo hemos dicho, conciencia. Aun en India después de que la mujer sangra por primera vez, ya es mujer. Te han formado y tienes espíritu, te han nombrado como ya conoces, no mendigas y no esperas, de todos al parecer eres el menos estúpido, pero debes empezar a despertarte, van a pasar oportunidades frente a ti, oportunidades de cama grandes y chicas, de buen cuerpo, feas también, hombres y jóvenes de este tiempo dicen harán sacrificio si es necesario, pero aun no haces sacrificio, debes olvidarte de hablar como niño, de frente lo que quieres, si alguien es de tu agrado, no le invites un café muchacho, invítala a tu cama, que te llame solo para volver, aun si quieres a alguien en tu vida debes tomar el mismo principio, tómalo entonces. La mujer a tu lado debe asumir que te gusta.

            Hoy he llegado como anciano, hoy he llegado como quien enseñó a Joan antes de que llegue a Povók, esta es mi verdadera cara, como ya lo he dicho antes, aunque conocen mi realidad.

            Mirar de frente y decir no y dejar de sonreír, ponerse atento a las insinuaciones de cualquier tipo, ni un favor no tiene costo, ni una pregunta que tú decidas no espera una respuesta agradable, ninguna conversa de soledad te importa o te interesa y no caerás, no reveles cuan sola estás o de verdad quedarás sola.

 

Es mi despedida, espero haber sido fructífero.