Mshibama

Mi esencia en el mundo

 

Cuando supe que llegaría Lucifer me sentí nervioso, debo reconocerlo; sin embargo lo primero que nos advirtió el guía, fue que no debíamos sentir temor y mucho menos respeto, únicamente escuchar lo que viene a decir y no desviar el tema.   Cuando se presentó todo el ambiente se tornó pesado y bastante frio; entonces mirándome fijamente dio inicio diciendo:

<<Todo gran político necesita que alguien haga el trabajo sucio y eso soy yo, la lupa frente al niño, soy llamado ambición, codicia, deseo, gula, perdición, influencia, teatro, música, soy llamado mundo, ya que no soy uno, somos muchos.>>

Desde hace poco empezaron a descubrir que todo lo que creían real no existe, fue una parodia, una mofa hacia ustedes y en contra, ¿porque he de interesarme yo o los míos en ustedes cuerpos de basura? ¡Hechos de la peor parte de cada uno! Siendo yo parte de uno, ¿para qué he de necesitar un cuerpo? Yo soy quien fue y fui llamado hijo,  y fui visto y adoptado como tal (JOB 1: 6); pero él decidió que alguien más debía cuidar los derechos del Padre, la ley, y a su derecha frente a él creó a quien llamó DEYEVUS, a quien ustedes llaman JESÚS, (esto ya fue dictado, esto ya fue narrado, la historia de cada uno fue contada, mas el que llevó la responsabilidad en sus hombros humanos, como tú, no pudo terminar con su misión).

Cuatro dedos y uno más, cuatro dedos que necesita la mano que son suficientes, el dedo meñique  solo fue creado para el hombre, para el capricho del hombre, ya que solo es usado por los grandes monarcas, frente a ustedes los condenados, la gran bestia como dijo Nostradamus, a quien también llegué y también me vio. Yo no soy la bestia, soy a quien así llaman porque no conocen, cuando aún se me era permitido llegué hasta ellos en el gran congreso, vestido con túnica grande y al igual que hoy con sombrero, alguien recordó mi imagen y la plasmó en un pergamino, pergamino del algodón más fino y tinta imborrable, esto a lo que llamaron billete fue censurado para negar mi presencia en el lugar,  y pidieron poder, pidieron guerras, pidieron al mundo en sus manos y a todos lo que existieran a sus pies (revísese y obsérvese en el billete en el que habita “$2”, el cual dicta la fecha de la que hablo, su presencia se hace obvia en el único hombre de sombrero).

Adán y Eva solo son un cuento infantil para ustedes, no fue necesaria mi presencia, pero estuve ahí, en dos cuerpos frente a Adán, uno creado desnudo y el otro que se descubrió frente a él, la manzana, la manzana era su cabello, el árbol no era más que la puerta, el gran árbol de la vida dibujado en la puerta de los límites entre el territorio de Yavé su Dios y el ser humano, el resto de la historia ya la conocen, mas he venido a decir quién soy, ya que a imagen y semejanza suya fueron creados.

¿Qué buscas? me han preguntado, ¿qué quieres del ser humano? y eso solo tiene una respuesta, quiero crédito, quiero que se sepa que parte de mí está en ellos, al igual que parte de Dios Yavé, que es a quien sirvo, es a quien nunca dejé de servir, no negaré que quise algo más, algo que él me arrebató “un padre”. Él creó para mí la idea de un ser a su lado, un ser que los observaría siendo parte de ustedes, me dividió al igual que en sí mismo en ustedes, pero nunca me dio crédito por ello, creó primero al hombre y lo creó perfecto, cuando el molde estuvo listo y le dio forma, cuando lo que llaman “palabra” dice “del barro lo formó” (¡estúpido!, estúpido comenzar, insulso, la realidad es que del barro los sacó, añadió con su sonrisa sarcástica) lo eligió de los moldes ya creados en la tierra, y le dio parte de él y una pequeña parte de mí, y me dijo observa, observó a su mascota sola, divagando dentro su jaula, decidió darle lo que él no escogió para sí mismo, como un ser al que podría criar a su lado,  y lo recuerdo decidiendo que de él salga una extensión, que aquel ser que fue creado como débil en la tierra, que aquel molde impuro, que no ha evolucionado, ahora nace de él, para que lo reconozcan como igual en carne, como carne será débil al igual que su condición y nunca será visto como hombre ya que su nombre será otro y no será digno de observarme, su nombre entonces será MUJER, y creo entonces la tentación, ¿qué es, te pregunto, un hombre sin una mujer? y ¿en qué forma puede una mujer compararse a un hombre? y la respuesta es en ninguna, (dijo mirándome fijamente), la primera mujer, el primer molde con vida, con soplo de vida de Yavé llamado Eva fue concebido como una extensión de Adán, solo una parte de él a la que llamaremos Lucifer, todos los seres de todos los universos tienen una sola forma porque proviene de un solo Dios, todos los seres de este universo tomaron su forma de evolución y solo un molde fue escogido para ser Dios, ¡Yavé, El Rey!, y se decidió elegir otro molde y yo decidí su forma, así nacieron las damas ying y yang, nada más, y pedí un recordatorio, pedí que ella sea creada solo de mi esencia, y luego se llamaría vanidad, tentación, codicia, deseo, “mujer”, mas su cerebro no fue débil, y hoy sé que hasta dirige naciones, (pobres ilusos, pobres ilusos todos ustedes que creyeron las palabras de carne como palabras propias de su Dios, continuaba diciendo), cuando los moldes fueron creados, cuando Adán fue tentado, cuando se le expulsó y la puerta fue cerrada, fue cuando todo dio inicio, sus historias y la mía no son tan distintas la una de la otra, y le dio forma como me la dio a mí y sacó de él su parte más blanda, su parte pura, y le llamo hijo, me alejé de su presencia entonces, busqué a aquellos que debían servirme y nos armamos y dimos forma a nuestros cuerpos, como sirvientes las armas no estaban a nuestro alcance, no existían; y sobre nuestras cabezas hicimos nacer cuernos, y a nuestras manos les formamos garras, y a nuestras alas les hicimos más fuertes, retiramos el plumaje de ellas eso nos haría más veloces, y estiramos nuestros pies y los hicimos aptos para saltar, y nos llamamos legión, y buscamos entonces recuperar lo que por derecho me pertenencia, ser el hijo, solo eso, nunca ataqué a mi padre, por eso llegué hasta el protector del nuevo hijo y peleé contra él, pero en las guerras nadie sabe quién será el vencedor, y acepté mi derrota y fui enviado a los pies de mi padre, mas no podía ver a su rostro y fui expulsado a vivir con la carne, a vivir con ustedes yo y los míos, la gran puerta nuevamente se abrió y fui enviado a la tierra. Para que la puerta no se abriera se dividió en veintisiete fragmentos, a cada fragmento se asignó un guardián, y cada guardián tendría el poder suficiente para detenerme a mí o a cualquiera de los míos si intentásemos liberarnos.

A cada ángel parte de la puerta se le fue asignada como un fragmento, Uriel llevaría el fragmento principal, y sería absorbido por la boca de Dios y desde su vientre sería sacado nuevamente y compartiría esta esencia con tres formas, mantendría consciencia de quien es, y llevaría consigo tres de lo que ustedes conocen como veintisiete puertas, la primera puerta la vigilaría junto a un arcano mayor, arcano al que conocen con el nombre de Aphaesthus  (Afael quien ahora llevaría el nombre de Aphaesthus al convertirse en guardián fue ascendido y su rango sería mayor, fue nombrado “Arcano Mayor”), guardián de la primera puerta, esta parte del que ahora tomaría el nombre de Azrael tomaría el nombre de muerte y sería el encargado de aquello, y la segunda parte de él sería la consciencia de lo que quedaba, serían Uriel y el mediador juntos, guardianes del fragmento número catorce, sépase que el mediador siempre entra a mi casa y decide por ustedes aunque hayan sido condenados, a conocer sus miedos y su esencia pura, básicamente otro Dios al que erróneamente llaman espíritu santo, es su esencia pura, es el que lleva el nombre de Azrael, guardián del gran libro, El Libro de Oro al que solo grandes maestros tienen acceso, pero ellos observaron al hombre y yo di al hombre poder, y yo di al hombre fuerza y conocimiento, y al igual que yo se apasionaron por él, y decidieron acompañarme, mas ellos no serían llamados caídos, su nombre sería “ELEGIDOS”, fueron los que dieron control a las leyes que yacían impuestas por mí y por los grandes líderes que existían antes, inclusive de la existencia del molde perfecto, y decidieron, que ya me había involucrado lo suficiente, (ilusos, tontos ilusos, sonrió y continuó), y decidieron buscarme y fui carne y en carne forme dos hijos, y uno de ellos fue eliminado en esencia por uno de aquellos a quienes llaman elegidos, y el otro, el otro fue creado para encontrar una grieta en su formación y aquel conocido como ángel Macros dio muerte a Manom, condenándolo otra vez a mi morada, y mi estrategia funcionó y Macros sintió el poder, Macros sintió la vanidad, y luego la codicia, y así los traicionó y no he de negar que les tomó mucho y luego carne y sangre les costó quitarme el permiso con el que se me fue enviado, y se les prohibió firmar y a mí darles riquezas y caminos, mi interés fue desvanecido, mis ganas por ser hijo son las mismas que tengo ahora de estar aquí, y sin ser prepotente les dejo claro que no me interesa estar aquí, ya que nuevamente cumplo ordenes (JOB 1: 11-12; 2: 5-6).

Las piernas de la bestia donde radicaban los grandes cerebros de las más grandes potencias fueron eliminadas por sí misma, por no cumplir, porque en aquel contrato que fue firmado, se me fue ofrecido el tributo en cada uno de los medios que usaran para gobernar y yo les daría y proveería de todo y nació el algodón fino entonces y en el de mí solo se puso un ojo (revísese y obsérvese en el billete de “$1” sobre la pirámide está su ojo) , y nació el segundo que es un 2 y se puso mi retrato junto a todos y cerca de nadie (el hombre de sombrero), mil años después dijeron que ya era suficiente y me vetaron, he aquí mi castigo para ellos ya que me pertenecen, las piernas cayeron, el siguiente será el estómago, y las vísceras que saldrán de él llevarán consigo pus y sangre, ¡gula!, (¿un portador débil, creen ustedes que esto es sagrado?), por eso no lo lograron, por eso no lograran esta vez detenerme, lo que hoy me pertenece como sangre fue atado a mi mucho antes de la gran batalla, por tanto están en mis manos, y cuando el estómago caiga, la cabeza vendrá después, y la cabeza será destruida por otro hombre, otro hombre que soy yo mismo, un líder nuevo vendrá para ellos, y ese líder será mi hijo, y Manom los liberará en mi nombre, y será su perdición, un gran sabio dijo un día:

<<No existe Dios ni el Diablo, todos jugamos nuestras cartas acorde se nos hayan sido repartidas, pero solo recordar cada detalle de las cartas nos hará conocer de las manos del resto de jugadores cuál será su siguiente movimiento, cada fisura por más pequeña que esta sea, expuesta ante mis ojos como jugador, definirá quien es el ganador del juego>>.

He aquí una pista para el mundo, descrita en una historia entenderán donde me encuentro. 

Un hombre horas antes de haberse decidido a pedir la mano de la mujer que sería su novia, quiso desviar su camino, y compartir un momento de juego con sus amigos, y entre bromas, tragos, y sin censuras, con sus shorts y camisa, eligió una estatua cercana a él y puso el anillo en su dedo, un anillo fino de oro blanco puro, tan refinado que tenía un valor aproximado al de un diamante y en él una piedra, tres veces más cara que él, y entonces bromeó, (humanos estúpidos dijo, sonrió y continuó), y se rió frente a la estatua y le ofreció matrimonio, luego se alejó y al terminar de jugar con sus amigos, fue hasta la estatua, aquella a la que le había ofrecido matrimonio, pero la mano de esta estaba cerrada, y el anillo seguía en ella, una mano de metal, fina, hecha en acero puro irrompible para el hombre en ese momento, busco entonces al velador del parque, mas cuando fueron al lugar donde reposaba la estatua esta se había ido, atónito el hombre se dirigió a su hogar y al siguiente día se casó, y cada vez que se acercaba a su esposa una barrera entre ambos los separaba, una fuerza más fuerte que su fe en su Dios, tres días después decidió buscar ayuda, y entre tanto buscar, me encontró como un curandero, disfrazado de taparrabo, piel canela, gordo y feo, entonces le sugerí visitarme, (humano inepto, no pudo darse cuenta al verme luego, que siempre fui yo, lo decía con su ya clásico sarcasmo), y le dije, ve hasta el cementerio esta noche, párate a su entrada, observa le dije entonces, cuando el campanario suene la hora cero, una gran caravana pasara frente a ti, solo observa, todo se te será otorgado, todo se demostrará pero tu meta es un carruaje grande, fino y elegante, negro como la noche absoluta, sin luz de luna, dentro de ella un caballero, él te verá y solo a él te dirigirás y no moverás tus pies de la tierra en que estas parado, y acercarás tus palmas y las mostrarás y abrirás bien tu boca y mostrarás tus dientes, y luego mostrarás tu cabello, y abrirás bien tus ojos, y él te hablará, no importa lo que diga, explícale lo acontecido, y él te ayudará, él sabrá que hacer, y así lo hizo en aquella noche.

Al cementerio se dirigió, y una gran caravana de demonios, entes, espectros, seres, sin carne y sin piel pasaron a su alrededor, muchos lo observaron, otros mencionaron su nombre, otros lo atravesaron, pero él siguió firme y lo esperó, y llegó entonces la carroza que esperaban, un vehículo como ningún otro, como nunca antes se lo había observado, sentado dentro de él, un hombre de terno de tela fina, con anillos en sus manos, dientes de oro, rostro divino y ojos profundos, en ese momento hizo lo que el brujo le había dictado, y el caballero no dijo nada, y una mujer hermosa pasó detrás de la carrocería en la que el caballero se movilizaba y discutió en palabras que no eran escuchadas con el caballero fino, y éste estiró su mano hacia ella, y ella colocó en esta el anillo, y el caballero observó a la dama hasta que se alejó, luego estiró hacia el otro lado de la carrocería, su mano frente al muchacho, cuando este sujetó el anillo que le correspondía por derecho humano, no pudo moverse más y el caballero le habló, con su mano estirada mientras sujetaba la mano de un cuerpo que yacía pálido y temblaba, y le dijo

<< ¡Mírate, ten cuidado con lo que pidas!, ya que no sabes cómo llegará a ti y tal vez cuando llegues a saberlo el diablo se cruzará en tu camino, y te dará una lección que no olvidarás>>

 

El chico dejó de ver y el caballero y todo a su alrededor desapareció, incluida también su ropa y su calzado, solo su mano sostenía el anillo y se retiró.