Ser la esposa de un maestro

Los hombres pelearon en muchas guerras durante mucho tiempo tratando de saber cuál era más hombre. No puedes tocar a alguien tan viejo como tú, viejo y viejo no se tocan, no pueden tocarse, el motivo de respeto que viene de los ancianos, no de los cuerpos presentes, hablo a todos los ancianos, no solo a uno. Me llamaron de muchas maneras, me llamaron Era en una de mis vidas, Malaquías…

¿Qué es lo que busco? A quién más bien.

No soy santo de devoción, nunca pretendí serlo. Hay quienes escuchan y son solo aquellos afines a mí, quienes tratan de encontrar lo que yo encontré ¿ya lo encontraste? Dime cuando hable de una búsqueda, solo hablé de tratar. No ponemos a nadie en ninguna parte, cada quien cae por sus propios pies y a las caídas les llaman caminos, yo soy parte del camino que buscan, al que tratan de llegar. Mi portadora ¿para qué? Ella aún no tiene la capacidad de escuchar.  La bruja de este tiempo, igual a ella. Shussan pidió consejo de mí, junto a ella el resto.  Nada he dado, en caso de dar. A veces hablas a quienes escuchan, has de cuenta que levantaste el teléfono y marcaste mal.

 ¿Qué espero? Yo no espero nada de los hombres ¿qué es lo que pueden ofrecer? Lo he dicho claramente, de los hombres. Los hombres para el Viejo son lo mismo, mi repudio hacia ellos es el carisma que él muestra. Dos caras de la moneda, la una realista y la otra esperanzada. Viví junto al Viejo, yo sé que más te toca, entonces debía aparecer, yo soy quien al final de la etapa por la que pasas da el beso en la frente del anciano y luego me voy. Solo vigilo el hecho, he visto el hecho cumplirse en muchas vidas y también he visto el hecho de caer en el punto en el que la voluntad se vuelve más grande que la realidad. El Viejo nunca se cansó de mí, aun así mi voluntad nunca fue fuerte, entonces vigilo el punto de quiebre de las que siguen a mí, las que al lado del Viejo de cada época están y así se dará el beso en la frente o el alejarme sola habiendo visto la voluntad sobre la realidad. En este punto no soy la espalda, soy el frente, del maestro estoy hablando, no debo proteger a nadie, el punto de quiebre.

Cuatro usó él, cinco usé yo, de las cuales ustedes solo conocen tres, dos me llevaron ante el grande y eran parecidos al de alas y el de muchos cuernos, reclamó mi presencia, solo me sometí a lo que podía enseñar, habrán momentos en los que aprendes y en los que te sometes a aprender, el uno será por voluntad y el otro por no saber qué hacer, yo viví ambos ¿Qué opina él de esto? No puede opinar, todos tenemos  una etapa entre todos ustedes, esta es la mía, el punto de quiebre, yo era su punto de quiebre, no me llamaron así cuando estaba a su lado, me llamaron así cuando ya no lo estaba, entonces fui llamada Era, quien fue, no quien está.

No es la primera vez que los veo juntos y sé que no será la última.

Hay quienes son reflejo de sí mismo, este hombre no es hombre, sino un humano, en tu recuerdo y tu conciencia aun eres un hombre, un hombre no puede acceder a los recuerdos de un humano, no está permitido, no es jerarquía, es dualidad, hay quienes son jerárquico mayor por portación y quienes son jerárquicos mayor por condición, siendo humano y tú hombre, siendo portador de alguien grande y alguien más de alguien menos grande, por dualidad no podrás, por dualidad él no podrá, no es poder, es bloqueo de acceso, tendrías que tener la llave que se le fue dada para abrir su candado, quien no posea esa llave no podrá acceder a él, conozco al alumno de mi hijo, conozco que maestro asigna y que combinación tiene la llave en cada vida del maestro ¿o acaso no lo sabes? Se te dio conocimiento de que hay una llave, no podrás acceder a ninguna puerta si Aristhus no te da la llave.

Siempre reconocerás a la más anciana de las brujas, yo por el contrario siempre me junto al líder, siempre les he visto caer… y a la más anciana no le gusta su cabeza, nunca le ha gustado, le hará tanto a su cabello hasta que este empiece a caer, se verá como hombre incluso y no sabrá qué le pasa. Vimos en toda vida a la bruja, la única bruja entre nosotros siempre fue Meredith. Preguntaron por una bruja de nacimiento y les he dado mi respuesta, ustedes son magas, no brujas, no están formando brujas de ustedes, han sido llamados a ser magos, no brujos y siempre habrá una bruja y un hechicero y ambos no serán quienes guían, los que guían solo observan y ven nacer a la bruja entre las magas y al hechicero entre los magos.

Si no encuentras algo es porque lo estás buscando. Mi nombre es Lilian, si pidiese que buscases pergaminos de la vida y muerte de Lilian no encontrarás ninguno por obvias razones, tu búsqueda sería grande y cada idioma diferiría situaciones, si busco a mi hijo, solo busco a Efesthus, cuando lean por él encontraré su vida y su muerte solo busca a mi hijo, ni su vida ni su muerte, pues la encontraré en el libro que busco, Gurú. La curiosidad puede más que tu espera, búscalo. Gurú de Efesthus, Gurú de Thor, Gurú de Hércules, Gurú de Sansón, Gurú de Leit, de Ricao y de Seltha, de Agibot y de Agael, de Geovanie… al final Gurú de Ef.

Mírame y decido usar un diez por ciento de lo que sé o poner una coma en un cero y decirte seré un cero uno para ti, pregunto… ya te he dicho en qué capacidad mental hablaré o responderé a pregunta que hagas, entonces pregunta.

¿Cómo acercarte a nosotros? No hablándote como un ángel a un hombre, es lo que pides. Mírate a ti parado al lado de un ser sin forma, toma esa forma como a un pedazo de barro muy incandescente, de mucha luz, dale la forma que quieras y este se llamará ángel. Somos la proyección que ustedes nos dan, somos la ilusión que han formado de nuestra verdadera forma, un ángel puede ser un hombre de lentes, una mujer de gran bata y vestido, alguien vestido de guerrero de cuatro, seis, ocho o dos alas, alguien sin alas en su espalda, sino en sus pies, burlándose de su conciencia, cuando encuentres cuantas proyecciones puede darnos el hombre, descubrirás que la única proyección que importa para poder estar a nuestro lado y pedirnos favor es aquella en la que tú nos das forma… grolos, groolif ¡no!.. Los dragones, creaturas sabias, tan antiguas como el tiempo, llevaban la forma de quien los portaba, entonces, mientras más sabio el portador, más fina la forma, más detallada, más hermosa, cuando el hombre hablaba en su mente y en su espíritu el dragón se tornaba como una creatura impresionante, un ser parecido al hombre, pero perfecto, era la proyección del portador, quien nos busca debe proyectarnos, entonces nos encuentra, entonces nos escucha, entonces puede tomar favor de nosotros.

Aristhus, Viejo del Viejo, es el único, tus ojos no te están engañando. Solo te proyectas sin dejar tu cuerpo, sin salir  de él, nos parece algo estúpido buscarnos en un estado inconsciente, debes tener tus cabales en su lugar para preguntarnos algo, búscanos en tu consciente entonces y podrás pedir, sino solo llegarás mudo a nosotros.

Solo vigilo, has de cuenta que somos guardias, es mi turno de hacer guardia, el resultado no dependerá de mí, solo observo la parte que me corresponde en la historia, ni sugiero, ni evito, ni prolongo… solo observo. La información que tomarán las brujas y los magos y las magas vendrán de mi mano antes que la de cualquier otro, de mi tomará el regente para dar a sus formados y de quien la quiera para formar a las suyas.

 

Es bueno que conozcan y yo haber podido conocerlos, fui la alumna más valiosa que tuvo un Viejo Loco, al menos eso…