Libro de Plata

Dictado  1

Deberían pelar estas cosas antes de dármelas (refiriéndose a una barra de chocolate).

 

No se ven orejas pero si más de pelo, ¿ya hace cuanto sin salir?

 

–Unos meses, julio talvez…

 

Más de doscientos años entonces... ¡No me han llamado!

 

–La vez anterior sí; solo que no hubo como…

Hay traviesos y quienes hacemos travesuras… (Todos rieron)

Los veo creciendo… tú no…

–Bueno.

Los hombres le ponen nombre a todo, porque deducen que así se llama…

¿Qué quieren saber?

–Queríamos preguntar si era posible que nos contaras quienes son las contrapartes  o las como seria…  los homólogos de los Dioses del Ades versus los 27; si hay como…

 

No tengo permiso para hacerlo…

 

–De acuerdo.

 

–Pero… (Todos rieron) ya te conocen (dijo alguien por ahí)…

 

No esta vez…no, no otros cien años en cárcel…

 

–Está bien.

 

Cualquier otra cosa…

 

–Gracias.

 

–¿Ya te paso el olor desde el ultimo castigo? Dijo que apestaba…

Ya no apesto a Dios... Deberán explicar porque, son nuevos al parecer.

–Explique Ivancito, Usted está más empapado del tema.

–Lo que no pude preguntar la otra vez, por obvias razones… ¿qué pecado es el que custodias?

 

¿Tú cual crees?

 

–Claro, la boca, ¿si, no, cierto?

 

–¿El chisme?

 

–O sea ¿el hablar de más?

La blasfemia… Yo no blasfemo, decir que se apesta a Dios, no es blasfemia.

–Y de los… a ver… del pedazo de la espada de Miguel… los rayos; que hacen

cada rayo.

 

Ya se les ha dado esa información…

 

–Sanación, destrucción… el violeta, el azul, el rojo…

 

–¿Podemos nosotros adquirir esos poderes de sanación?

 

No es algo que pueda decir, más si tuviera permiso… ya lo tengo…

Para todo existe una trampa y hay una trampa en todo. Se les ha dicho laven sus manos, y muchos pueden lavarlas. No se les ha dicho como manejar cada hilo, pues son llamados hilos por algo. ¿Qué usa un  titiritero para mover a su títere?...

–Los hilos…

 

¿Y en donde esta cada hilo?...

 

–En los dedos

Un rayo de luz, es un hilo de luz; no se puede manejar con toda la mano, o el títere no hará nada. Cada dedo lleva un color, el color que tú asignes, y este destruirá, protegerá, sanara o eliminará, de acuerdo al color que hayas asignado.

–¿Por eso no se debe señalar con el dedo, de ahí viene?

¿Qué otra cosa quieren saber?

–Sobre los diamantes de la espada de Miguel.

¿Qué quieres saber?

–O sea… ¿para qué sirven, porque están custodiados, porque te toco a ti custodiar eso?

Porque soy el único que respeta las jerarquías, y no de mi boca para afuera. No hablo, no escucho, ni obedezco a un igual o a un inferior. ¿Qué mejor guardián?

–¿Qué poderes tienen?

Miriam domino todos y cada uno de los poderes. Cada uno de los diamantes lleva un color que destella un rayo ante la luz. Todo poder tiene una fuente, he ahí tu respuesta... la fuente de los rayos de luz.

–Clarísimo.

–Por ejemplo el amarillo del sol, azul de la luna…

–¿Quieres cola?, pero eso es un capricho.

            ¿Que comió mujer?… (Se refería al sonido de la cola)

            ¿Esto fue lo que provoco el sonido verdad? (todos reímos)

–¿Y qué estado debo superar en mi caso?

¿Qué te falta superar?... aun eres débil de corazón, aun quieres ser santa María llena de Gracia, pero el Señor no está contigo; y tampoco serás bendito entre todas las mujeres, o la tuya te cortara los huevos… (Todos rieron).

Das mucho corazón a tus frutos, tus hijos. No esperes nada de nadie. Ese es el estado que te falta superar. Aun esperas cosas buenas de quienes parecen buenos. Nunca esperes y no te fallaran.

–Es más o menos como lo que digo Af que, no hay que confiar en la gente porque estamos esperando a que nos traicionen.

–Esperar siempre duele.

–No, no es que esperar… si es que no estás buscando, no estas esperando que te den, como no te vas a sentir frustrado el rato que no pase eso. Ya me enseñaste eso, ya me costó aprender…”

Ya tomamos un buen chocolate con eso y buen trago también, hoy me dieron chocolate y esto. (La cola)

Odio la cebada…

–¿Trago?

Eso hacía que mi estómago haga lo que hizo la botella (el sonido del gas).

“–Como es la pregunta… una cosa esta pendiente, ya la pileta ya me mostraste, abajo también, el patazo también… quedamos que te ibas a mostrar físicamente como eras…”

Cuando llegues a casa, no a la pileta, el portador previo a ti logro entrar a casa.

–¿Que hay en la casa?

¿Quién?... No me visites por las noches suelo estar desnudo.

–La última vez, como descifrar los simbolismos que me haces ver en sueños.

Descífralo…

–Pero es que por ejemplo… una flecha, un círculo, una raya y un círculo… no tengo idea.

Camino igual decisión; opción uno, opción dos. ¿Cuál eliges? (hizo unos símbolos con sus manos)

–La opción dos…

 

–No pues, la uno claro, por eso es el palo más grande

 

–La rama más corta siempre te llega a…

 

–Te hace regresar al error.

 

–A yo pensé que es ir más rápido… ¡a ya!

 

–Por eso se muestra más grande.

Ramas y caminos, tres de ellas, tres decisiones, dos igual, cuatro igual; la más grande es la que sirve. Te estoy enseñando a tomar decisiones, no hay nada que descifrar.

–¿Cuándo le llevaste de paseo, eras tú el que me decía: levántale, levántale, en mis sueños cuando le metiste la patada?

No

 

–¿No?

Tu misma… cuando viajas todo el que este a tu alrededor, viaja contigo. Quienes no estén invitados al viaje, y se colan en el, viajan dormidos y se despiertan cuando hay peligro. Espero hayas entendido…

–Sí, si gracias. Clarísimo.

 

–Adelántame un poco, nuestras batallas o mi batalla.

Esta es negra muchacho…

Tú vas a ir... La batalla de los cinco maestros y uno más está cerca ya… muy cerca. No podían dejar que uno de ellos este fuera, sería algo peligroso. Muchas muertes marcarán la batalla a inicios del próximo mes humano, más de las que esperan serán anunciadas por ustedes, por algo que ustedes desarrollaron; ahí inicia su batalla.

–¿Dónde le encuentro al dragón?

 

–Kawitas…

 

–No, no es ese dragón.

Donde el primer maestro fue a recoger el suyo, donde tu estas, pero en el centro.

–¿El talismán de las tres de la tarde?

Deberías explicar de qué hablo, tú lo conoces ya, él te lo contó.

–Me refiero al… más bien dicho, no dragón, al hijo del dragón. Al vampiro con el que tengo la batalla.

Necesitas estar armado para saber algunas cosas. Te he mandado a recibir algo. Las armas que tienes hoy, no son suficientes para esta guerra. El primero frente a ti, enviado antes que ustedes allá, ya fue hasta el centro y se le fue entregado lo suyo; de esto no tenían conocimiento sino hasta hoy. El médium ya había hecho este viaje; he ahí porque le  pido contarlo y sigo esperando que lo haga.

Tú estás en la fuente, no en su centro…

–¿Cómo?

–Pues tiene que irse al centro del mundo exactamente al centro, a las tres de la tarde en punto, y alguien se acerca y le da algo, eso es todo… ¿qué día?, el día sí debe preguntar qué día.

–El día debe marcarse, Yo exactamente no recuerdo…

–A Geovanie le dijo Efesthus: ve a Quito al centro del mundo a tal hora te van a dar un talismán… y ya. Y el talismán fue una gringa, claro no pensaran mal… todos tienen una mente extraña.

Su dragón tomo forma de mujer y se paró frente a él, el resto tendrás que vivirlo. Lo que vas a ver será muy físico…

¿Por qué­ me han dado esto así?

 

–No me voy a comer eso, no me gusta.

 

Edress nos  ha hablado de esto… (la cola)

 

–¿Puedo preguntar contra quien es la batalla?

 

No es tu batalla…

 

–Pero soy curioso… ¿con Shangreyd, contra los grises?

Digamos que son más altos, mucho más; y al tenerlos caminando entre ustedes, será algo más difícil.

–La batalla es ¿física, física o etérica, porque ellos están aquí?

 

–Etérica.

 

–No es etérica, es física.

–Los dolores son físicos, pero la batalla es etérica.

¡No!

Ya los están buscando…

–¡Sí!

Y algunos ya han medido a sus contrincantes. No creíste que aquellos ancianos lo eran ¿verdad?

–No ahora más bien entiendo porque me dejo pegando la señora.

–En el bus, la del bus…

–Cinco maestros más uno, a nosotros nos dijeron tres más uno, ¿Cuál es la versión correcta?

Deberían aprender, y aprender bien… Maestros formados por un espíritu primero, regidos por el mismo aunque este ya no este entre Ustedes. Tres de ellos dignos: uno de nombre, su nombre fue vetado, quedan tres dignos. Un nuevo espíritu ha nacido y cuatro ha marcado, pero solo tres serán llamados a batalla. Cuéntalos, tendrás un líder presencial y cinco con él. Jamás se cuentan dos, quienes ya batallaron saben el porqué.

–¿Por qué, ya no existen, son invisibles?

Algún día las armas se acaban, debe haber una reserva que nadie conozca, que no este escrito siquiera que ira a la batalla…

–Son un back up, son de refuerzo, en teoría…

–De ahí no son los conceptos que nos hablaban al inicio de los ejércitos dormidos… ¿no?

No, los ejércitos… Te aclaro una cosa, es mejor por el ático y no por el sótano.

Dicen que soy pervertido y un niño quiere coger una niña ahí afuera… (Todos rieron)

–¿De quién se custodia la espada o los fragmentos de la espada de Miguel?

–¿Primero tienen conocimiento de quién es Miguel?, no solo como Arcángel.

–No…

–¿Quién es Miguel?

–Miguel es la conciencia pura de Metatron, en si es un Dios; también llego a Maestro como Miguel, de ahí radica el poder de Miguel, no es un simple Arcángel.

Tan grande como Af, tan igual como Af y tan maestro como él. Debes cuidar las cosas buenas que tienen los maestros; no vaya a ser que un perro quiera entrar y morderlas.

–¿A quién se está refiriendo?

–No, se refiere que como dijo… los fragmentos… no vaya a querer cualquiera…

–¿A eso se refiere?

–Claro.

–¿Y hay cómo saber que Ángeles custodian las partes?

–¿Qué perros pueden ser?

Perros tan grises y tan pequeños, como tan altos y tan reptiles.

Solo armas un arma cuando la vas a utilizar; sino la haces pedazos y la mantienes oculta.

–¿Pero no iban a volver a fusionar los pedazos?

¿Tienes claro que destruyo la tierra en un inicio?

–Un meteorito cayó del cielo… (Todos rieron)

Un arma así en manos de Luzbel, sería interesante…

–¿Interesante para quién?

¿No es obvio?

–Sin embargo ¿tiene que ser armada nuevamente?

Cuando haya que pelear pergaminos y otras cosas, suelen salir. Guardianes son asignados, carne de cañón va a batalla…

–Pero si forman más Maestros no  hace falta volver a unir la espada.

–Se dio en la noche del cambio, o eso es lo que nos dijeron al menos.

–¿Ahí volvieron o no?, la noche el cambio…

–Eso se entendió…

–Dejaron diciendo: sí. Que la noche del cambio se unió la espada.

–La espada no puede haberse unido, no es hora…

–¿Pero no era para proteger el cambio?

Se juntaron sus pedazos, no se unieron... Juntar a los guardianes de los fragmentos, no es unir los fragmentos. Si unes algo tan grande, en un universo tan pequeño, habrás hecho un llamado a guerra. Es mejor que se una cuando la guerra ya  haya sido llamada… debería callarme…

–No…

–En este caso, sí

 

Han traído dos pedazos de chocolate hoy y he hablado bastante con ustedes.