Libro de Plata

Dictado  1

 

–¿Te sirvo café?

No…

–Bueno joven, son todo suyos.

A ver amigos. Creo que la mayoría sabe cómo comenzó mi historia, no hay para que darle tanta vuelta, no hay para que repetirla, eso es todo lo que tengo que decir… gracias –dijo bromeando.

–Ivancito dijo hasta que te divorciaste, de ahí para delante sigue nomas.

            Bueno, mi inicio…

–Después de lo que conté yo, y tiene razón el Geovanie… las alas pues...

            Bueno yo llegue al grupo, hay una parte que creo nadie sabe, yo llegue al grupo por medio de Orlando… por medio de él, llegue al grupo. Llegue a conocerlo a Geovanie. De ahí comenzó todo.

–¿Hace que tiempo, perdón que pregunte, comenzó el grupo?

–El grupo actual creo que…

–No, no, no, originalmente. El grupo cero.

–A ver, veinte y dos menos seis ¿Cuánto es veinte y dos menos seis?

–Diez y seis.

–¿Ivancito usted desde cuándo esta?

–Cuatro, cinco años.

            Igual que yo… Yo lo conocí… Orlando trabajaba conmigo en la carpintería

–Hace cuatro años exactamente.

–Una cosa que me falto a mí, hace años. Yo tenía veinte y nueve años, treinta años…

–Hace fu… ja, ja.

–Ya era viejo para ese tiempo. Me hice leer las cartas con una señora amiga, me leyó las cartas y me dijo cuídate a los cuarenta y tres años porque va a llegar la muerte. A la semana de que cumplí los cuarenta y tres años, Azrael decidió que le porte… una semana después, para el quince de junio del año dos mil doce.

–Esas cosas son literales ¿no?

–¿Por qué la mayoría es los cumple años en junio?

–No, el mío es en septiembre.

–Y esa reunión si me acuerdo que justo hicimos el cumpleaños de Geovanie al doce, algo se nos informó sobre la descendida de Azrael sobre una persona.

–La descendida ja, ja.

–Bueno señores.

            ¿Ya? No, verán. Entonces Orlando trabajaba en Machala conmigo estábamos con mi papi trabajando igual y algo me había dicho Orlando que veía en mi papi, que había algún daño o algo. Bueno a mí nunca me interesaban esas cosas, en verdad igual como que haiga o no haiga.

–Eso no te comencé a hablar en la carpintería o sea en Zaruma mismo te comencé a hablar. En Machala…

            Pero ya fue ya cuando llegamos a Machala entonces ya conocí a Geovanie. Bueno le dije a Geovanie que vaya, que me ayude a mi papi…

            Me mando a comprar unas velas a las seis de la tarde, a bendecir agua, donde literalmente no podía encontrar velas a esa hora, a las seis de la tarde en Machala, y todavía quería velas de esas de bautizo… chucha, donde voy a conseguir eso. A la final fui… en un lugar que nadie creo que piensa que pueden vender velas, encontré las velas, bendecí agua y llego él. Ya comenzamos a hacer todo, las velas paradas, bendecidas. Era tan interesante que estaba serenando y al tiempo que se hizo el circulo, en donde estaba mi papi, todo el patio, o sea toda la terraza estaba ya mojada menos el circulo donde estaba mi papi y las velas… nada de agua… y yo era: ¡mucha huevada! le decía: oye ese man es loco o que chucha pasa aquí le digo, mira que no está mojado dentro.

            Entonces ya comenzamos, comenzó el, Orlando, y yo miraba. Llego una mariposa literal así…

–De esos tingue tasos que suenan ¡pin!

            Dos ya así. El uno que fue lo es espigo contra la pared y quedo ahí… murió dije yo. Al ratito era (haciendo un gesto de vuelo) de nuevo… otra vez; entonces él ya dijo algo. Maldita ¿qué vienes a hacer aquí? Algo así dijistes ¿no? Vienes a ver lo que te estoy haciendo le dijo.

            Entonces la cogió y la puso así, en la llama…

–¿Y no se quemaba?

            No se quemaba, literal, no se quemaba… ¡a ya! Eso fue creo  que lo que  termine de creer…

–La bote, cayo, se paró y siguió volando.

            Y luego la soltó de nuevo y se fue, y ahí si ya me quede ya loco ya, ahí si ya no sabía si correr, si llorar. Este man está loco o es el diablo dije yo, chuta madre no me jodas.

Esa noche me hizo algo interesante en las manos que solo…tenía las manos así (con las palmas hacia arriba) y las toco así aquí (mostrando el centro), fue como que… totalmente, quede mareado

–¿Zetando?

–No.

Despertándome prácticamente y quede mal, quede nervioso. Yo si había sentido cosas, veía cosas, pero nunca les paraba bola ¿no? No me iba a poner a parar bola a esas huevadas que no sabía siquiera que eran, entonces ya de ahí empezaron a acentuarse más, ya las veía, ya las sentía y yo… chucha madre, no jodas… Entonces ya lo fui que llego el a la casa para que cure la casa, ya me había contado lo que había en la casa todo y con la primera persona que converse fue con Af… la primer persona hace mucho tiempo atrás porque así lo conocía yo: una persona pues; no había nada más, no sabía que era un ángel ni nada. Él no me dijo nada, solo me dijo alguien quiere hablar contigo.

El café hervía… pero hervía, hervía el café; yo fui a sacar el café, así burbujeaba en la olla y el jarro le puse y yo era así…

–Pero cuenta porque lo hiciste, eso fue prueba tuya…

            Claro pues…

–Y a Af…

–Eso fue prueba de él.

            Claro pues chucha, yo dije a mi no me haces bobo, aquí te quemo la boca  o qué mismo es dije yo…

–Pero tú veías salir las burbujas del jarro.

            Era literal eso humeaba… me queda mirando… mocoso me dice… ve de entrada cagada dije yo… chucha dije yo, la cagada ya comenzamos. Yo ya sabía que por donde iba, solo agache las orejas nomas y…

–Las orejas ja, ja.

            Y dele… ya me repelo, ya me dijo que ¿qué quería para mi vida? era literal en una mano me dijo quieres la vagina que estas sufriendo o quieres la riqueza y los sueños que tanto sueñas y que son tuyos. Desde ahí me dijo que son míos, pero como por algo me decían “burra”.

–Siempre escogió a la izquierda.

            Siempre era primero mi papi, primero mi familia, primero mis hermanas, mis amigos, que Orlando este bien que no le falte trabajo… después era yo. Así y fue así, fueron las mismas palabras que Af dijo.

            Bueno, me dio un plazo. Sale de aquí y todo va a ser tuyo ¡todo! Me dijo la casa como era, me dijo el carro que yo tenía en mente, y yo: este man, ¿Cómo sabes lo que estoy pensando yo?... chucha ya estaba mal ahí fue cuando me dijo ¿Quién muere en una guerra: los soldados o los generales? Los soldados digo de una. ¿Tú eres un soldado?... me quede frio. No le digo; entonces compórtate como un general. Dos jarros más de café y se fue.

            Lo único que me dijo: sale. Siempre luche por mi papi, que este bien mi papi, apoyando en la carpintería, mi mami, mis hermanas.

            Comencé a decaer, a decaer, decaer hasta donde estuve en todo un día no había nada. El banco me tragaba, me tragaba las deudas, mi papi y mami se estaban separando, mi ex mujer me puso un juicio de la nada… puta que yo ni siquiera creía porque me estaba haciendo eso.

            Oye ¿Qué estás loca le dije? Chucha que estás haciendo esa huevada… nada. Ya pues que yo lo conocía a Geovanie… ayúdame dije. Comencé a creer, comencé a creer; desde que me cogió otra vez las manos y me hizo así y así y así y me pellizco por aquí y yo pensé que le gustaban mis manos –dijo bromeando.

            Bueno volví a creer, me hizo palmetear dos veces y bueno de ahí si comencé a sentir cosas, ya me quemaba la boca del estómago, pero era un calor que tenía…

–La boca del estómago.

–Gastritis, gastritis ja, ja, ja.

            Entonces ya comencé, ya me llego una citación todo, ¿Cuándo Jhandry Cuenca pues estar en una situación de esas? Ya pues mi papi era conocido,  pueblo pequeño eran conocidos el hijo de Daniel Cuenca, un buen muchacho todo… bueno si era mujeriego, pero buen muchacho.

            Ya pues le digo a él, ayúdame le digo ¿Cómo hago, que hago? Ya me le dice ¿vas a tener pena o qué? ¡No! –le dijo. Hijue puta yo no le tengo pena a esta maldita le digo. Ahora va a saber quién chuchas Jhandry Cuenca. Ya sabía, pues ya me… Af me dejo poniendo todo el orgullo otra vez que tenía en la espalda. Lo que ella pisoteo, Af me lo dejo poniendo en la espalda. Mira de frente y vaya, entonces ya me dijo lo que haga.

            Has sufrido en tu vida… puta no jodas hermano digo ¿Cómo no voy a sufrir? Ya llora, llora. Puta te vas a ir y te vas a poner sufrido, vas a llorarle si es posible como cara de perro envenenado… ya hermano, no me has dicho nada papa le digo. Dile tal, tal, tal y tal cosa frente el juez…

–Dile tal, tal y tal cosa frente al juez y ella te va a decir tal cosa y ese rato mismo.

            Cuando ya llegue ya me dijeron que si, que yo tenía… que yo no podía acercarme a ella a quinientos metros, que por poco mas no la mire, me dé la vuelta cuando ella este ahí… Oiga le digo a ver la chica trabaja en una agencia de viajes le digo ¿verdad?, yo viajo bastante a Machala, Guayaquil por negocios, o sea que porque ella trabaja ahí, ¿yo no voy a ir? Déjese de cosas.

            No, pero es que la señorita pide esto… ya ahí es cuando se paró el abogado. Cuando él me dijo esto vas a oír, vas a soltarla voz…

            Chuta ya estaba con ira, no estaba triste. Chuta que me acordaba… puta ya comencé a hablar, le digo, vera le digo… Ceci no sé porque me haces esto, ya se me comenzó a quebrar la voz, dije aquí fue… ja ja ja.

Me agarre de eso y me fui de largo, dije veras yo por ti ya después de que la hice sentir tan mal; le digo veras yo por ti no siento nada le digo. No tengo ni rabia, ni por lo que me estás haciendo, ni te quiero, ni te amo, ni te odio, ¡nada! Le digo, porque todos son sentimientos le digo, y yo por ti no siento nada, le dije. Yo me fui de la casa le digo ¿Por qué crees que me fui de la casa, eso no le contaste a tu abogado, porque crees que yo me fui de la casa?... Y ahí la mate.

La man se quebró, la man literal se quebró y lloraba. No llores porque el afectado aquí soy yo (dijo riendo). Era literal, ¿porque lloras tú le digo si yo soy el afectado aquí?, tú me hiciste todo eso. Chucha la man de patada dijo no quiero saber nada ¡Jhandry perdóname!… yo te perdono…digo ¿qué te voy a  perdonar…? cuando el abogado dijo “no esto se acaba, sabes que no va a pasar nada…” 

No ahora sí, yo seque las lágrimas y digo: esto no acaba así le digo, esto no acaba así le dije, me seque las lágrimas, ahora yo te voy a demandar a ti. Yo te tiro una contra demanda por daño psicológico. Todo este daño que ustedes están viendo como me… eso es el daño que tú me has hecho a mí. Ese abogado mío se paró: no Jhandry por favor mejor dejemos esto así… no pues le digo yo le estoy pagando a  usted, usted defiéndame le digo, yo más me reía puta estaba secándome las lágrimas… yo soy pelión…  a la final ya se quedó esa huevada ahí

            Entonces ya salgo de ahí y lo llamo… ¿y? ya saliendo a las seis y media… me llama y me dice: Jhandry perdóname.

            No, le digo. La quede mirando a los ojos y le digo oye… yo a ti no te voy a perdonar nunca le dije, arrastrando a mis pies vas a estar le digo. Nadie te dará lo que quieres solo yo… le dije. Las mismas palabras que me dijo el, se las dije en la cara y ella lloraba. Ahí fue cuando la sentencie… sin querer. No estaba consciente que la había sentenciado, no estaba consciente, no sabía…

–No sabía lo que tenía.

            No sabía lo que tenía, no sabía que el fuerte de San, era la afirmación. No lo sabía, no sabía…

–Hay que tener cuidado, peor cuando estas irascible.

–Yo por suerte, eso aprendí cuando tenía seis años.

            El fuerte de San era ese, él ponía el dedo y se cagaba… no había nada más que hacer.

–Así fue con mi ex mujer, le sentencie a mi ex mujer. Me metió los cuernos, por eso me divorcie, y le sentencie y… ya con los años paso exactamente lo que le dije y hasta más. Me entere hace poco que le han atropellado hace tres años, se quedó con la pierna mal, ahora anda con muletas y toda la cuestión.

–Todo se deriva en lo que le dijo ¿Qué le dijo, mijo? Usted mismo diga lo que dijo… sin meterme.

–Sí, cállate…

            Añoras un hijo le dije, yo seré el único que te puede dar un hijo le digo, nadie más le dije. Tu vientre se podrirá intentando le dije, solo yo nomas… te lo firmo le dije.

            Es así… han pasado ya cuatro años y se está gastando un chuchonal de plata y no queda, máximo llega a dos meses y… y en ese cuento creo que ya va cinco, ya va…

–¿Cuántos tuyos?

            Ni uno… ni uno porque cuando estaba casado dos veces se embarazo y ninguno era mío.

–Pero le has abierto el parque de diversiones pues…

            Puta su madre… eso me lo conto San cuando lo probé a San. Yo también lo probaba a San a ver si era cierto que me hablaba, ya pues le digo, la prime… la segunda vez que me hablo. Estaba trabajando, eran las diez de la mañana, llego y se me paro ¿Cómo estas chucha?  

            Chucha tu madre ya comencé a temblar ya…

–Quiero aclararles algo, lo que pasa es que uno dice puta que bacán que me hable mi ángel o que me hable, pero otra cosa es que estas bien, estas solo y vienen y te hablan ¿y tú?... bueno sigue hablando.

–Puta, tiemblas…

            De ahí le pregunto algo, algo me dijo… le dije ya, ya. ¿Si es cierto que me estás hablando? quiero saber lo que siempre tuve duda le dije… ¿los hijos de ella fueron míos?

            ¡Ah, me estas probando! me dijo. Si eres tan hombre para hacerme esa pregunta, vas a ser tan hombre para aguantar la respuesta.

            ¡Dale!... puta… tag, tag, tag… ve ese hijue puta… Literal, yo tenía un casco, estaba soldando, yo cogí el casco y pag lo bote, me saque las mangas, salgo  y puta me hervía la sangre. Voy me lo arrimo a este le digo (refiriéndose a Orlando)… ¿Qué tienes me dice?, nada hijue puta le digo… no me jodas chucha le digo que aquí se arma Troya…

            Salí del trabajo y llego donde el… Geovanie Jaramillo le dije… ¿Qué te pasa?... Siéntate ahí le dije… weno –dijo Geovanie.

            Esto, esto y esto le dije, ¿es verdad o es mentira?...

            ¿Quién chucha te dijo eso?...

            Leukaf Sama le dije…

            Puta madre dijo…

–Bocón.

–Claro… chismoso ja, ja.

–Ese ángel tiene la propiedad de soltar más allá de donde debe la lengua.

–Sí.

Y él me dice… pero ¿Cómo?... le pregunte bueno chucha y le pegue una puteada a él también porque me sacó la vuelta.

Y bueno chucha le digo ¿me vas a decir la verdad sí o no?, viejo que más quieres me dice, no tenía que decírtelo pero ya te lo dijo, tu preguntaste ¿es verdad?, ya. Me tenía que aclarar unos puntos que no me quedaron claros…

La mierda ese mismo ratito la volví a sentenciar y él me dijo pero ¿para qué? Si ya lo hicistes… ah chucha ¿cierto no?

–Ahí lo dominó.

¿Cierto no? Ahí fue…

–¿Y eso no es así como mal karma para uno o sea porque uno tampoco tiene que…?

– No, un general tiene derecho a mandar a comer papa cruda a un coshco. Así funciona el universo.

–Por jerarquía.

–Se dice: ¡ay, es que, eso es crueldad!... ¡no!, vaya y lea la biblia mijita, si, así, clarito. Dios ¿Qué decía?... esto está mal, borra esa huevada ¿ya?

Cuando comenzó eso, ya entre al mundo… viene aquí a Cuenca quebrado. No tenía ni un puto medio, así literal… no tenía ni un puto medio, ni un centavo. Una chica me presto cien dólares…no mentira me los regalo, obviamente me regalo cien dólares.

–Te pago ja, ja.

–Servicios prestados ja, ja…

            Me presto, me presto porque en ese momento no la había topado ni nada…

–Un anticipo… eso fue un anticipo, después te cobro intereses…

            Eso fue después…

–Literal te cobro en carne, te cobro en especies…

            Yo nunca era de las personas que me gustaba explotar a una mujer, te juro jamás, hasta que llegue a Cuenca…

–Si el Geovanie tiene la culpa.

–Sí,  yo lo volví malo.

            Yo lo conocí a San cuando era un pobre y triste…

–Es que yo le dije hazle caso a San, ¿Qué te dice?... tal cosa… ¡haz!

            Debía mil quinientos dólares en un banco, mil quinientos dólares en un banco, así, mil quinientos. Esta chica, tenía plata, le dije ¿sabes qué? Me pasa esto, esto y esto, así, seco. Esta man se quedó fría, me dijo te voy a ayudar, me deposito mil quinientos dólares… ¡yo no lo creía! Yo no lo creí hasta que vi la cuenta… mil quinientos, hijue puta, mil quinientos más había tenido y ahí sí fue mi karma también ya; ahí si me prostituí.

–Mija necesito cien dólares… venga cobre en especies mamita.    

            Literal…

–Creaste un monstruo GJ.

–Cree un monstruo…

            Fui un burro bien mandado, ¡terco, como yo solo! Cuando ellos te dicen: sigue; y estaba mal… sigue, sigue… chucha ¿cómo voy a seguir?, yo no me daba contra el piso… Geovanie ¿Cómo voy a seguir?... viejo, hazme caso… chucha pero Geovanie ¿cómo voy a hacer?... ahí me pego su puteada… bueno chucha ¿vas a hacer caso o no?... bueno está bien a la mierda, bueno voy a hacer caso, y así fue. Cuando acorde el golpe de suerte de mil quinientos dólares, hijue puta yo no creía… ahí está tu recompensa. ¿Ahora entiendes el hacer caso? Si hermano, ahora entiendo. 

–Pero así y todo seguía terco.

            Sí.

–Pero seguía terco en la parte material, o sea, no hacia pero si le decía oye para ganar tal cosa, tal cosa cumplía. Cuando se trataba con todo respeto, cuando se trataba de chuchas ahí no hacía caso… hasta el día de hoy.

            Literal, literal…

–Hasta el día de hoy. O sea muchos dicen Jhandry es terco. Si, Jhandry es terco pero es mucho en el lado sexual más que otra cosa entonces…

            A mí, lo que me gusta, me gusta y se acabó.

–Es terco sexual ja, ja.

–Cuando te dicen no te vayas a Zaruma…

–No fue una vez, no fue una vez. Dijeron voz tienes tres: esta de aquí, te va a pasar tal cosa, esta de acá te va a pasar tal cosa y con esta de acá tienes un futuro… ¡la burra!

–La primera…

–Esta te conviene, ¿te acuerdas esa noche?, esta te conviene.

–Cogió la primera y la segunda… cogió las dos… cuéntales, cuéntales… ¿y la tercera?

            Veras, yo no creía. Se llama C, una chica en Guayaquil.

–Es familia mía.

            Es doctora, doctora en Guayaquil, hizo la rural en Galápagos. Yo ya perdí el contacto de la man. Llego San… San me dijo tienes tres: esta puta una huevada, esta, ta, ta… pero esta… 

–Esta conviene, la misma noche, escríbele.

            Esta conviene.

–¿Cuánto tiempo no habías estado, cuanto no habías hablado con ella?

            Mmm, más de un año…

–Verán, verán lo que paso.

–Escríbele y ponle esto.

            Escríbele y ponle esto. ¡ya!... pues el teléfono estaba en silencio y yo voy corriendo a ver el teléfono total me había escrito la Cindy digo. La misma chica que estaban diciendo ya me había escrito… hay hijue puta dije…

–Sin que él le escriba.

            Sin que yo le escriba previamente y la chica ya me había escrito ¡ay madre! decía yo… ¿Qué iba a pararle bola? Si yo estaba enchuchado en otro lado… ¡la perdí!

            Esta chica no hace mucho me entere cuando vine otra vez aquí a Ecuador, gana dos mil quinientos dólares mensual, fuera de sus honorarios y todo eso. Tiene un hermoso departamento en la Av. Kennedy algo así y ha querido embarazarse y se embarazo, está esperando un hijo. No quiere marido ni nada, tengo plata, tengo todo para solventar a mi hijo…

–Quería un hijo de Jhandry.

            Quería un hijo de Jhandry… y ¡la burra! Era literal ¡la burra! Aprendí muchas cosas, todo lo que ustedes saben ahora, yo lo aprendí a la mala y a la buena también ¿Por qué me gane el respeto de ellos? porque yo los respetaba más a ellos aun.

            Fasuel me boto una taza plástica por hacer una pregunta estúpida. No vamos a entrar en detalles pero fue estúpida la pregunta, también me insulto ¿no? Previamente después del tazaso, aquí lo tuve en la cara (mostrando su mejilla).

            Oye chucha no me botes una taza… nada calladito, agachadito las orejas; me levante, le serví café… toma. Me miraba y como que me quería botar el café creo y nada… ¿Qué pues? y me cagaba de miedo también no voy a decir que no, cuando me dijo una sola cosa me acuerdo bien clarito: Tú no tienes sangre para portar a ninguno de nosotros me dijo, no eres nadien, eres una basura me dijo y un poco más de halagos que casi no lloro porque estaban presente bastante gente y no llore; pero después fui al cuarto y me hinche de llorar hijue puta, eso sí.

            De todo eso me echo ay a las manos, después de que yo era callado, ni siquiera los puteaba… yo aquí aprendí la humildad, a ser humilde, tranquilo, pero la humildad que yo tenía en Zaruma era de… a ya, hijo bueno; el hijo de papi, el hijo de mami…

–El sumiso no el humilde.

–Exacto.

            El sumiso, yo vine aquí y aprendí la humildad con ellos y a mi si me daban palo, me lo merecía puta, pero ahí estaba. Cuando me bronquie…

–¿Cómo te dijo?

            Una noche de esas tantas reuniones que teníamos yo me quería ir a Zaruma porque me tocaba pagar mi parte de los mil quinientos…

–Pagar los intereses ja, ja.

            Y fue… esos me tocaba pagar mija, justo en ese día tenía que irme, cuando llego San y ni idea que iba a llegar. Puta yo ya estaba contentísimo cuando ¡Jhandry ven! me dijeron y yo salgo a la sala cuando hijue puta digo… siéntate… a, ya, ya. El grito… sentadito… ¡Ah, ¿te vas?!... lárgate. Te voy a dar una patada en los huevos que te voy a hacer doler el testículo que no tienes si no me haces caso. 

            Fue literal… yo cogí, me los cogí… ahí están dije yo ja, ja, ahí tan. Paso…

–Cuando llego Azrael.

            Puta pasó eso… a la final, me enseñaron a hacer paradojas. ¿Cómo funcionan las paradojas, tu puedes inventarlas… perfecto, pero ¿cómo tienen el mejor realce, cómo tienen el mejor realce?, que tú tienes que imaginarlas, tu puedes hacerlas ya, tú tienes que ver, tú tienes que crear ya y tu verlas. Una vez que tú las viste, puta, tú haces fiesta; y me enseñaron yo aprendí del bueno loco, eso le hice a San… literal, lo engañé a San…

–Cuando llego Azrael cuenta, cuando te puso el dedo.

            Puta, eso fue después vuelta, no… yo he aprendido muchas cosas, no por eso…

–Le puso aquí.       

            Pronto serás mío dice hijue puta… será una voz tétrica  y me jalaba ya el alma, prácticamente se me fue y yo presta para acá todavía no es tiempo, cuando llegue el momento dije yo.

–Quedo del color de la pared.

            Sí, era literal; entonces yo aprendí a hacer eso. Este man me ensenaba y yo aprendía bien porque me convenía cuando según yo lo engañé a San, legal lo engañé quince días hasta que llego. Mi papi estaba sacando oro en pacto…    

–Te interrumpo antes ¿Por qué nos enseñaron lo que nos enseñaron de la manera que fue, porque nos dieron palo, pero porque nos enseñaron tanto y porque llegamos a cumplir, porque llegamos al punto en que llegamos? Que es una cosa en que todavía la hacemos… nunca eh, nunca tenemos la verdad, nunca tenemos el conocimiento, siempre le estamos escuchando. La mayor parte y ustedes me conocen más que nadie, eh cuando llegan escucho bastante y hablo poco.

            Cuando ellos te enseñan espontáneamente tu aprendes; pero si tu estas ¡quiero aprender más!... oye ¿Y cómo era eso?, este explícame esto… sigues por allá, ellos se paran al lado tuyo y te están diciendo… te dejan.

            Pero su tu no das un que me importismo pero o sea dices no me quieres enseñar… ya me has de enseñar; lo mismo que ellos te hacen, tu les haces, te quedan mirando como ¿Quién te crees?

–Un ángel baja un día… estas tan lleno de preguntas, que no tengo donde meter una respuesta.

            ¿Ya?, entonces cuando tu dejas todo esto, dejas de querer aprender todo, ahí vienen ellos y te dicen toma, toma, toma…

–Analiza eso… estas tan lleno de preguntas, entonces donde meto las respuestas.

            Toma, toma, toma… el sabio, el burro terco todo pero así funcionábamos los tres. No entendía, él una vez me dijo: chucha ya no te hagas, tu… oye te estoy leyendo, sabes lo que es ¿Por qué quieres preguntar lo que ya sabes?... porque quiero saber qué hubiera pasado si hago esto… y era así. Ellos me enseñaban una cosa y yo al propio Af creo que le hacía preguntas más estúpidas que el mismo se quedaba como ¿…?

–Y ahora que contesto…

–Ahí fue que yo aprendí el “¡¿en serio?!”…  Sí, ese fue de Af, nunca lo dijo pero se me quedo aquí.

            Yo hacía preguntas tan obvias que yo sabía la respuesta, igual Af me dijo  ya sabes la respuesta… no, yo quiero que tú me la digas… ¿Por qué si ya la sabes?... no, tu boca tiene que salir. Y así fui aprendiendo, aprendiendo, aprendiendo… tenia cosas, muchas cosas que se.

Él tiene más facilidad de palabra, las dice cuando estamos los dos tenemos unas conversas… o los tres… que no tengo vergüenza si me equivoco a la final creo que puedo cambiar si me equivoco, rectificamos, y queda.

            Como yo no tengo porque estar diciendo lo que sé, no soy egoísta… no tengo porque. No tengo porque estarme bandereando con lo que se.

–Hay que dar la respuesta cuando se la pida.

            Exactamente, todo está aquí…

–Tú das una respuesta cuando te la piden… ayudas cuando te piden.

–No cuando voz quieres ayudar.

            Exactamente. Yo conocí una amiga, la quise ayudar para que la ayuden. Efectivamente conversaron todo, le dijo haz esto, esto, esto… no le hizo caso.

            Cuando vio en mí como había cambiado, como era de lo que estaban tan en el fondo, iba saliendo, iba saliendo y me iba parando… Jhandry ¿Quién te está ayudando?... la misma persona que yo te la puse en el camino para que te ayude. Jhandry quiero hablar con el… llámale…

            Esa man ahoritas… ¡salvaje!... no le miento, si tenía cuarenta mil dólares en el banco ahoritas creo que esta por los ciento veinte mil dólares en el banco; pero así mismo ella… necesito un favor… mijo lindo lo que tú quieras…

            Es mi amiga, es mi amiga, yo la respeto mucho. Lo que es mi amiga, mi pana, pucha… ni así venga y me diga toma… vaya nomas.

“–A ella si le pagas, no en efectivo.”

            A ella si…     

–Ella no es que sea fea ni nada… o sea.

            Él me dijo una vez oye ¿Por qué no te enamoras de ella?... es mi amiga le dije. Plántale un hijo a esa mujer, hombre esa mujer vale oro…            No, es mi amiga, no jodas. Y tiene oro literal, tiene una mina que estaba botando oro, y está sacando oro ya.

–Aprendió a creer, Geovanie tengo una minita… donde fuimos a la mina –dijo. Ya parece que los obligo a agarrar, los obligo.

            A esa man antes la humillaban así como a yo y éramos calladitos, sumisos. Ahora esta man es tan parada que el propio ex marido le está teniendo miedo porque nunca confió en ella, ahora la man ya está cogiendo dinero todo y la man quiero ¡no!, esto es mío… no es para mí, es para tu hijo. Me estás dando miedo, ¿Qué tu amigo el que está aquí en estados unidos, te ayuda o cómo? Me estás dando miedo dice.

–Te están metiendo ideas…

–No, todo lo contrario. El marido llego a contactarme para que le ayude porque ve que le está yendo bien a la ex mujer…

            ¿Ya? así es igual que yo, esa man no se da un paso sin preguntar. Yo ya se, literal, yo se…

–Pero no está demás confirmar.

            Yo sé lo que va a pasar, se. Sé que si me vuelven a agarrar otra vez por ahí, chucha ya me come el cuco, pero también sé cómo hacerlo ¿ya? También aprendí, aprendí a hacer trampa, ¡sí!… no niego, aprendí a hacer trampa.

–Orlandito invento el hacer trampa.

            Pero aprendí a hacer trampa con el mejor de los mejores ¿ya? Una vez, todo el que llegaba era bien recibido, nunca los soborne, nunca los soborne… un cariñito que era diferente ja, ja, ja. Pero me enseñaron a pedir, el mismo que me boto la taza, me enseñó a pedir, el mismo que me boto la taza y me insulto, me humillo y un poco más me degrada a un poco más de nada, me enseno a pedir… ¡y así tienes que pedir y así pido y así se dan las cosas!

            El mismo San me enseñó muchas cosas, yo solo le preguntaba, ¡yo solo confirmaba! Y vuelvo hasta el día de hoy, solo confirmo. 

            Viejo sabes que voy a hacer tal cosa, mira esto, esto, esto ¿puedo, verdad que si? ¡Sí! dice, dale… Oye, ni sabes hay esto, esto, no quiero hacerlo, ¡no lo hagas! Mijo usted solo me llama para confirmar… ¡Sí!... ahí aprendes, tu eres Dios aquí.

–Cuando tú ya has aprendido realmente, ya no llamas a preguntar,  llamas a confirmar. O sea tener certeza completa de que estas por ahí entonces…

            Cuando tu aprendes y aprendes bien y así sea a patada y puñete, te sientes bien contigo mismo, no para agradarle a nadie más, ni a ellos siquiera porque no les importas. ¿Yo me humille con San?... sí. Puta me tuvo una vela, tres velas de bautizo, ahí me tuvo…

–Eso fue cuando se resintió contigo.

            Si…

–Cuenta bien la historia.

            Cuando se resintió conmigo, no le hice caso y me castigo y ya estaba acostumbrado pues… San y yo éramos amigos pero amigos, amigos, es literal. Él iba se sentaba ¿Qué fue?... conversábamos, me dejaba enseñando cosas.

            Le preguntaba ¿oye mira esto, esto?... como chucha sabes eso. ¿Es verdad?... ya, si bacán. No volvía a topar el tema. Habían cosas que yo ya sabía pero yo calladito, como ni haber sabido.

            Cuando ya comenzamos con San más y más amistad y yo lo escuchaba más, lo sentía, pucha se abrían las alas todo de el… contentísimo. A ver: chocolate, buen tequila, me gustaba también el chocolate y el tequila, entonces nos llevábamos muy bien y también le daba lo que le gustaba.

            Cuando me dijo no lo hagas, solo me dijo no lo hagas, pero así: no lo hagas. Yo no le volví a decir nada más, me volvió a repetir un rato antes que se vaya se va y se me sonrió. Huevadas entonces no hay peligro dije yo… anda don huevas y lo hace, literal así, don huevas fue y lo hizo. Yo sentí bien, estaba ahí… –gracias San… solo me dio la espalda. Hijo de puta ¡la cague! Lo único que dije es la cague, me dio la espalda y se fue.

            Chucha ya amanecí aquí en Cuenca el día lunes ¿San?... llegue del trabajo, le digo Geovanie ¿no lo has sentido a San?  –¿qué chucha hiciste con San?... chucha madre. Literal lo extrañaba tanto que yo lloraba, yo lloraba de noche y él me decía: ya chucha no llores, pareces vieja ahí llorando. Puta hombre se fue San hijue puta que hice… San perdóname… ¿San perdóname?

–Una vez que te dieron la espalda, tienes que tener buenas palancas para poder...

            El día miércoles le digo Geovanie ¿tu pue…? Viejo no me jodas me dijo, hasta él se resintió… viejo no me jodas me dijo, en serio.  Ya le ha de pasar, no me jodas, no quiero hablar del tema dijo. Chucha me estaban dando la espalda mi amigo, mi ángel… hijue puta ¿y ahora? Todo se iba a pica, a pique y a pique y a pique. Cuando le digo viejo ya le digo, basta. Chucha digo si en verdad me aprecias así como yo te aprecio, ¡ayúdame! Ya lo soborne a él también, a él literal que lo soborne y lo soborne. Dice oye me falta… ¡ah ya, yo te ayudo! le digo ja, ja. Ayúdame a mí, una mano lava la otra mano. ¿Qué me estas sobornando? ¡Sí!

–Arreglemos ja, ja.

            ¿Cómo hago para hacer las paces?... ya, me dice. Sábado después de… sábado tarde me dijo te vas a ir a la iglesia ahora de mañana y ahí quédate. Es lo único que te puedo decir… ¡Dale!

            Ya triste todo, pucha con las velas arrepentido, literal estaba arrepentido. Yo solo sabía el arrepentimiento que tenía ¿usted cree que las velas se quemaban? Malditas no se quemaba ni una vela, ni lloraba ni nada, ahí estaban. Don huevas también estaba dale sentado, me daba las vueltas por toda esa catedral y dale no aparece hijue pucha… ya llegue donde María yo ya al pie pues de María. Le digo María échame una mano, dile a San que me perdone, yo sé que voz también lo quieres, yo también cometí errores…

–Entenderán que no fui yo quien lo trajo a San.

            No lo trajo a San, ¡María me lo trae!, ucha ya cuando yo ya lo sentí, pucha dije ya llego ucha ya comencé a hablar… ¿¡Qué quieres!?... hijue madre

            A le digo… ay las orejita ahí si comenzaron a quemarse, yo digo ¡ay madre! literal yo digo ¡ay madre!... ¿Qué madre pues? me dice. Tonces le dije ya… yo le abrí mi corazón literal, yo le abrí mi corazón a San así, peor que enamorado era yo. Le dije todo lo que yo sentía, todo y se me caían las lágrimas, solo me miraba con un asco hijue puta… sentía el asco que me tenía. Después le dije ¡perdóname! le dije. Si te quieres ir, ándate le digo. Ahí le dije: ni te amarro ni te atajo le dije ¡así le dije!; pero si te vas ya vez como me siento. Si te quedas lloro de la alegría también, literal. Me dijo anda y pon las velas y ¡Lárgate! me dijo.

            Yo también me llene de orgullo, puse las velas me voy dando la vuelta… puta ya comenzaron esas velas a quemarse rapidito, yo dije: ¡ya está!

            Cuando me fui cuando ya lo sentí que estaba por ahí cerca, estaba cerca, cerca… tres días le duro también. Eso mismo… a los tres días me pegue una borrachera, comí chocolate ya éramos panas de nuevo. ¡Amiguísimos!

            Fuimos tan amigos que pasaban un par de chicas pero bonitas ¿no? Literal. Yo les dije: perra. Le dije así a una chica y la chica solo se me sonrió y dije puta, dije, me comía la vergüenza y ese era atrás mío que se cagaba de la risa, ¡bien!... ya éramos panas de nuevo.

–Es lo que yo digo: cuando parece que uno dijera una cosa y llega otra a los oídos y uno se siente mal. Yo a veces decía alguna nota y chucha ¿Qué dije? Total si, si eso mismo es… Y yo bueno…

            Yo le dije a la chica: perra, así con una voz hijue… la chica lloro dije… y la chica se me rio… y yo me ahueve ja, ja.

            El me enseñó el que te doblegues pero te doblegas bien, no te doblegas a medias. San me enseñó que si él te está diciendo que las cosas van a estar bien, es porque ¡van a estar bien!

–Tómalo como “ellos”.

            No hay medios no hay nada, lo que tú piensas vale un culo si quieres que las cosas salgan bien, así. El me enseñó eso, me enseñó a hacer muchas cosas muy buenas. Conocí a Joan, ese man y yo éramos panas. Ni el tenia sentimientos, ni yo tenía sentimientos con él, así funcionaban las cosas. Ni el tenía sentimientos para mí, ni yo tenía sentimientos para él; pero trago no faltaba, era un cariñito ¿no? Y así mismo le comencé a pedir, y así mismo comenzó a enseñarme también y era poco a poco.

            Él sabía de qué él no iba a estar solo, siempre estaba yo ahí para apoyarlo, para lo que sea ahí estábamos los dos y yo sabía que yo tampoco estaba solo. Era derecha izquierda, izquierda derecha, derecha izquierda, así funcionábamos. Teníamos reuniones, bebíamos, conversábamos, comenzamos a enterarnos de muchas más cosas, vino Iván. Yo mismo decía: ¡hijue puta, así será esta huevada! Y era como que, venían y chis… nos cerraban la boca. Nos hacían cantar otras cosas, y se olvidaba ese tema. Topábamos otro tema, las reuniones que era solo hoy, nos juntábamos y era ¿no Geovanie?... esto, esto, esto ¿sí?, entonces Iván también comenzaba, él ya decía shi … ya basta, ya estaba confirmado ya.

            Pero así, él era el sabio, yo el terco y el, el que me volvía a explicar otra vez, así funcionábamos.

–Y el, la cotorra.

            Si, nunca me avergoncé por saber más ni menos, todos somos iguales.

–Llega un punto en que encuentras, comienzan a darte información prohibida. Cuando llegas a ese punto, no solo acá abajo, si no allá arriba dicen ya. Oye cuando tú veas que yo digo “shhh… deje así”, es porque es información que es solo para uno.

            Una vez Af me callo de una sola cachetada.

–Los placeres son solo para uno saben decir.

–¿Cómo es?

–Los placeres son solo para uno.

            Y era algo que solo le estaba contando a él. El siento el bofetonazo…

–Ya cállate…

            Estábamos así, el sintió… hijue puta me pegaron… acabo la conversa.

–Van a haber cosas que tú vas a saber, van a ser solo tuyas, ni siquiera puedes el decir voy a preguntar si es… no mijito, eso es suyo, guárdeselo y al rato que tu estas, que lo quieres divagar, si lo divagas o lo dices o lo comentas, yo mismo se decir o digo: deje así. Cuando usted escuche decir un deje así, en serio ¡deje así! ¿ya?

            Eso es lo que les puedo decir, yo no, todo lo que ustedes saben, nosotros ya lo hemos aprendido. Lo único que yo les puedo decir es si van a hacer algo, primero se lo imaginan ustedes aquí (mostrando la cabeza), lo sienten, ustedes tienen que sentirlo… las cosas salen. Cuando ustedes solo lo ven y a ya, te vas.

–Cuando quieres algo Jhandry…

Cuando quieres algo lo visualizas, lo ves, lo sientes, existió y déjalo… con la jerarquía y el poder pasan. 

–Si es que tiene el permiso de arriba.

            Me enseñaron a pedir, me enseñaron a pedir…

–Si es que ustedes tienen un médium cerca, y el médium puede entrar un ratito y preguntar ¿hay permiso para tal cosa?... si, el médium dice tranquilos… ahora lo importante es verlos siempre no desde un punto familiar, no desde un punto de amistad, no desde un punto de conveniencia.

–Es ser objetivo entonces.

–Realistas. Realista y objetivo. Tu entras, miras… oye, si, dale, oye… espera.

            Cuando tú le pides algo a los de arriba, ellos te pesan, pero te pesan tan bien, que te ponen a dudar, así te pesan. ¿Tu pides?... tú lo pides bien. Ellos te pesan de allá arriba ¿a ya, quieres esto?... perfecto, vamos a ver si dudas de lo que sabes, y te comienzan a jugar el cerebro.

            Tu cuando acuerdas, ya metiste las patas porque ya tu imaginación, tu cerebro ya, ya hizo la cagada… ya te pesaron pues.

–El miedo.

            El miedo te juega, y cuando te das cuenta pero ¿porque no me ayudan?... ya la cagastes pues. Por eso cuando pidan, pide bien y no lo vuelvas a pensar. Ni siquiera te imagines, ni recuerdes ni hagas memoria de eso.

–Yo ya tengo eso, eso ya es mío. Eso ya está funcionando.

            Y se acabó; pero si tu estas dándole vuelta a eso, ya te pesaron…

–Tengo tanto y me tengo que pagarle al banco tal fecha… ¿ah?... te cortaron.

            Así funcionan…

–Claro que cuando ya estás en el último día te dicen tome, tome, tome. ¿Ya? Pero cuando tu realmente ya los conoces, ya sabes que te dijeron si, o te dicen espera, ya es otra cosa.

Joan era diferente en esa parte, Joan de entrada te decía ¡no!, te entrada te decía ¡sí! ¿Qué chucha quieres? Me decía a mí… así, así.

–Así lo trataba en serio ja, ja.

            Así, así… ¿Qué chucha quieres?... ¡otra vez!... así.

–Como él siempre tenía para escoger…

–Sí, sí.

            Me llevaba tan bien con ellos, claro  y todos me insultaron, todos me ofendieron pero a ninguno les dije ni pio entonces creo que eso era que les caía bien, también seria al cojudo que lo podían insultar sin que reclame ¿no? pero no lo veo así; mas lo veo como una enseñanza de amistad… lo vi así…

            Iván me enseñó muchas cosas, desde darme puñetes conmigo mismo. Hijue puta que llore también. Lloraba como una maldita magdalena, así.

–La primera vez que te diste de puñetes, eso fue simpático.

            Y temblaba, puta llegaba San, yo temblaba hasta que me cogió la pierna y dijo cálmate, parece que tuvieras un vibrador metido en el culo ja, ja. Todo lo que temblaba, hijue pucha, se me fue la tembladera. Ya relajado, les pedí que me enseñen a saber o reconocer su energía; los reconocía…

            Con Edress me llevaba muy bien, mira ese me ha salvado de algunas más de una. Pero así, ni haciéndote el bobo, ni el vivo. Una sola línea.

–Neutral.

Si me senté a tomar café con el diablo, me senté a tomar café con el diablo; si le serví, le servía al diablo, si vino el otro, le di; a nadie le negué nada.

–Pero que buenas conversaciones que teníamos con esos manes.

            A nadie de los de arriba, le negué un café.

–Ni a los de abajo.

            Ni a los de abajo, ni a los de abajo. ¿Cómo era que al que yo le digo? ni Lucifuco Rufucales…igual, todos por igual. Eso me ayudo. Lo que ustedes saben, ya lo saben. No tengo nada más que decirles. Ahora sí, prendan la música y bailemos.

–¿Ronda de preguntas?

–Me acuerdo cuando llego Lucifer pero no era y lo confundimos con Luzbel.

            Ya, eran unas reuniones tan increíbles que, pero tan increíbles las reuniones que ya nos pasábamos de la raya también… literal, nos pasábamos de la raya. Jerarquía había, soplón había y médium había, entonces hacíamos las fiestas…

            Cuando ya queríamos saber algo y no nos daban pues, Af, no nos daba respuesta, buscábamos por Edress… puta Edress lo que quería era comer; comía, ya parecía que nos iba a decir algo… bueno, gracias…

–Dios se lo pague ja, ja.

            Si, si… yo a Anathzaquiel  le dábamos trago, trago, tabacos, todo; así mismo queremos saber esto, se terminaba el trago cuando acordábamos era Ivancito… a ya ya ya… se fue; ya pues no perdamos tiempo, llámalo a San. Ya llegaba San, nos sentábamos, conversamos, ya no puedo hablar de eso dice pero si hay alguien aquí con jerarquía y me lo pide, tengo que hablar… Ivancito le toca; y de ahí soltaba todo lo que queríamos saber; hasta que una vez también lo callaron y fue Maxium que lo callo. Maxium… fue clarita la presencia de Maxium como lo callo.

            Chucha se me quebraba el corazón a mi pana que lo callaran, pero yo entre mí decía: así se siente… ja ja. Así se siente, claro era literal: así se siente. Ya cuando me quedaba mirando como diciendo acércate y te bofeteo…

            Yo cuando vivía en el departamento que estábamos viviendo los tres, yo tengo una foto donde tengo cortado el brazo… ese fue el regalo de San para mí, y quedo en esto (mostrando el dedo que fue cortado); entonces el que tu tengas alguien así arriba, que lo tengas consentido con su cariño, con lo que a él le gusta, aquí están las pruebas.

            No les digo crean a ojo cerrado… no vean, vean mi ejemplo, mi ejemplo. ¿Yo como vine aquí?... no tenía nada. Apenas estaba llegando yo tenía muebles, un departamento bonito, toda bien mi cocina, tenía todo y no tenía nada. No me importaba ya tener, literal, no me importaba tener porque esa fue la primera lección que me habían enseñado… que no te importe.

            Ah, que chucha me gustaba vestirme bien; una vez se me emputa el, porque me vestí bien ¿no?... hombre chucha que pareces maricón, metro sexual… maricón también me dijo... A ver le digo chucha, tú me enseñastes que las cosas salen bien como tú te sientas mejor ¿verdad? Y él se quedó callado… puta te ha enseñado bien, se dio la media vuelta y se fue…

            Fui, hice lo que tenía que hacer, regresé ¿y cómo te fue?... ya sabe papi chulo le digo, la bestia Jhandry Cuenca y así fue.

He aprendido, he reído, he gozado, he llorado en las reuniones y siguen apoyándome.

–¿Cuándo se va a saber a quién porta?

–¿A quién porto yo?

–Pide…

–Como Jhandry ya termino, va a saludar Af, tranquilo que está consciente del tiempo así que no creo que le tome mucho, así que…

–Jhandry ¿te acuerdas cuando nació Félix en el departamento? Ja, ja.

            Yo tenía paciencia, tengo paciencia bastante, puta les juro pero una paciencia única; pero estos ya abusaban de mí. Me gusta siempre tener aseado mi cuarto ¿no? bien aseadito, mi cama bien tendidita, bien arreglado mi cuarto, tenía mi televisor, todo; tenía todo arregladito ¿no?

–Tenía un almohadón rojo.

            Sí, no veas más allá de ahí, es mi cuarto, puedes asustarte algo que puedes estar viento por ahí... y tenía todo arregladito ¿no?

            Entonces yo me fui a Zaruma, me fui a Zaruma ¿no? Yo arregladito mi cuarto, bien bacán. Me fui el sábado y yo que regreso el lunes, ¡salvajes! en mi cuarto. Habían papas en el suelo, habían fundas de… chucha, mi cama destendida, hasta estaba mantecoso el edredón… ahí fue cuando Jhandry Cuenca se requemo. Ese mismo rato los levante, yo bravo… no me salieron diciendo: Félix ha de ser… ¿Cuál Félix pues chucha? Les digo… Félix hombre.

            Los deje puteando bien y me fui a trabajar. Ya vengo ya tarde, ya llego, cuando ya lo veo a este ¿ele mijo ya te paso?, puta ni me jodas le digo. Ya te arreglamos bien el cuartito… yo no me pongo bravo digo muchachos, las cosas cojan, pero dejen como encuentran ¿ya?...

Según ellos que había arreglado, eran tan chistosos que solo había templado nomas el edredón, yo que voy ya de noche a acostarme… Jimmy, Jimmy… estas cosas… ¡ya loco, agradece que te tendí la cama!... ahí comenzó el nacimiento de Félix, cualquier cosa era Félix…

–¿Quién no lavo los platos?, el baño está sucio… ¡Félix!, ¿Quién fue?... Félix. ¡Que buenas épocas!

            Y las que están por venir…

            Si te conté que después de ese, me voy a tomar una cerveza en un bar…

–Eso te falto, eso te falto, la visita de los amigos…

            A ya. Estaba en… yo tenía mi día libre, miércoles y me quería a tomar una cerveza, lo quería es relajarme. Estaba tenso, trabajaba de siete de la mañana, llegaba a mi casa dos de la mañana, una de la mañana; entonces teníamos trabajo, me sacaba la madre… tenía plata pues también ¿no? entonces no había porque quejarse.

Pagaba mis deudas, literal. Yo debía seis mil dólares… seis mil, casi ocho mil ¿no?, los pague... los ocho mil, los pague. Pague todos los ocho mil dólares que debía… me quedo para mi pasaje y para estar jodiendo por ahí.

–¿Cuánto, dos meses y medio?

            No, tres – cuatro meses.

–No, tres trabajaste.

            Tres meses; pero así trabajaba, de siete de la mañana. Cuatro en un lado, me iba de cuatro a doce, de una de la mañana a doce.

Tenía el día libre, me iba a pintar con un man, le sacaba así mismo… Nueve de la noche estaba regresando a mi casa; pero había plata y paga, paga, paga, paga, paga, paga. Me hice amigo de un man, un gringo. El man quería que le pinte una casa de tal parte, quería que le lave, le lavaba la casa todo, bien limpiecito le dejaba, me regalaba trescientos dólares, cuatrocientos dólares. Santísima Señor decía yo… solo miraba arriba y decía: puta Joan, hijue puta Joan te amo decía, puta te amo porque él me saco. Joan me saco y se lo pedí sobornándolo porque ahí si lo soborne y fue literal, te dije te soborno le dije y te estoy sobornando. Me queda mirando y me dice ¿Qué quieres?... quiero que me saques de aquí.

Ya, me dijo ¿en serio te quieres ir?... sí. Y nuestras conversaciones también eran bien…

–Pero también había un porque.

            Si, a pesar que ni me acuerdo que iba a ser conmigo…

–Era una bala que le iban a dar y luego ya no se la dieron y ahora otra vez lo está retomando, pero bueno ya… eso es… ja, ja.

            Pero creo que tiene que ir una paradoja ahora…

–¿Otra?

            No, ya no…. este, un día libre, me fui a la playa. Ya pues ya me iba a la playa bacansisimo… llego allá, entro a la playa ¿no? oye y que pagues ocho dólares… ve esa huevada, ¿ocho dólares para entrarme a bañar en esa playa?... a bueno… según yo pensaba que ese marcito era bien calientito, cálido ¿no?... calle, ha sabido ser trozo de hielo, hasta aquí llegue….

            De ahí salí… solito, sentado solo, literal, me acorde de todos mis amigos de arriba, de todos sin excepción, de todos los que conocía hasta del Lucufuco Rufucales me acorde… malditos demonios decía yo quemándote en el infierno has de estar maldito ¿no? decía yo así y riéndome, me pegue una cerveza… una Miller. Me tome una, a la segunda viene y se sienta un man alto, alto, gordo, pero no era gordo si no así de brazos gruesos pero bien formadito… Yo lo veo…

–¿Así? –dijeron bromeando.

            No, más alto y más tuco… yo lo veo… ve ese hijue puta; cuando vine al lado y se sienta un flacuchento, angurriento igual a mi…  

–Edress y Anathzaquiel.

            Sí. Se sienta al lado mío…

–Verán, verán lo que le hicieron.

            Cuando yo los miro, puta que estoy borracho decía yo ja, ja. Literal ¿Qué estoy borracho? Y me cogía así… no, no estoy despierto; cuando el man me queda mirando el gordo y me hacía conversa y otro man mas y hablaba español entonces ahí estábamos hablando y tomando y no tenía tabacos… como estaba con cigarrillo ¿quieres? me dice, entonces le digo ya, salí afuera y lo fume; y las tres personas más se pararon ahí, me hicieron conversa, me sentía bien… ya mismo quería llorar vuelta y la plena me entro el sentimiento, quería llorar cuando entra una hembra con ellos, era una amiga de ellos ¡pero una hembra!... ¡ya!... como a papi le gustan. Me la quedo mirando así mismo me saludo con abrazo, todo… puta esto ya no es normal dije ja, ja. ¡Esto no es normal!

            Entre, me tome dos cervezas más le digo, me despedí, le digo nos vemos… no, quédate… no, no, digo. Me voy. Yo no aguanto más esto…

–¿Dónde te paso?

            En Estados Unidos…

–Le fueron a visitar.

            Me fueron a visitar.

–Ellos estaban libres de hacer lo que les dé la gana.

            Claro pues. Yo cojo y lo llamo a él (a Geovanie), le digo viejo me paso esto. No jodas dice… te fueron a visitar hermano, como te querrán para irte a visitar.

            Yo lloraba en el teléfono porque era bien emocionado. Le digo no puedo créelo hermano. Cuando vine llego Edress, conversamos… ¿te gusto la sorpresa?... Vale, nos dimos un buen abrazo…

–¿Quién era la man?

–La tentación.

            No… era Edress, Anathzaquiel, el otro flaco no sé quién era, el otro man…

–Fasuel.

            Fasuel…

–¿Ah, fueron más de…?

            Edress, Fasuel, Anathzquiel y Julieth… porque era guapa la maldita ¡guapa!

–Fue en el tiempo en el que efectivamente si estaban cerca el uno de la otra.

            Me fueron a visitar; y no miento. ¿Deisy usted estaba aquí en la reunión que Edress me dijo te gusto la sorpresa?

–¿Fue cuando yo te escribí, y decía que tal la chupa ni sé qué?… septiembre… claro.

            Ahí fue… un miércoles a las cinco de la tarde… cinco, seis de la tarde.

 

–Como ahora si hay espacio, siéntese ¿ya? Siéntese un poquito más allá, tome asiento más allá que llega Af.