Dictado 2

 

 

¿Para qué fui llamado?

–Para que finalices el libro.

¿Qué tiempo es este?

–Es eh… ¿Qué fecha estamos?... en el año dos mil diez y seis.

            Otra vez… dictar… ¿Por qué me serviste?

–Porque eres invitado. Te han llamado, entonces, te ofrezco una taza de café a ver si así sueltas la lengua… un poco. (Saco la lengua). Me refiero a que hables…

            ¿Así? (lo dijo hablando con la lengua sacada)

–Si así lo prefieres, está bien.

            Es algo complicado hablar así…

            Sirve a los que con alas llegan. No hagas favor a uno de nosotros o recibirás favor. ¿Qué favor pides?... ten en cuenta lo que soy antes de hacer negocio.

–Es curioso que me pidas que favor cuando sabes que una de mis…

–Mucho cuidado… mucho cuidado…

–Se puede decir que una de mis falencias es la ira, pero… no tengo la necesidad de pedirte absolutamente nada. Sé que puedo controlar mi ira y ya, no tengo porque pedirte nada.

            Algo te voy a enseñar… la ira se controla observando; soy observable. Para eso debes repetirte…

–¿Repetirme?

            Puedo controlar… dilo

–Puedo controlar.

            Mi ira.

–Mi ira.

            Veo…

–Puedo controlar mi ira.

            Observando que produjo la ira, la puedes curar.

            Soy portador de malas noticias… ¿Qué quieres saber?

–Quiero que dictes la parte que falta para terminar el libro.

            ¿Dictado?

–Sí. Quien inicia, termina. Necesito eso para cerrar el libro.

            ¿Quién?

–Yo… ¡no!… Yo Alexandra te pido eso.

            ¿Qué eres tú?

–Yo, Edith Alexandra…

            Ella era escribana… no debieran dos… no… no se puede…

–Sucesión…

            Empecemos a mentir. Las más grandes mentiras son… las más grandes verdades. ¿Qué te puedo enseñar siendo lo que soy?... ¡oh, ya se!...

            La mente humana. Todos ustedes hijos de… Dios, tienen su mente espera que enferma. Su error es no querer curar esa enfermedad. No puedes curar lo que no conoces. Nente, nente, uni io enfermedad. Nente e mentira. Mente e niente eo mentira.

            La mente del hombre no existe…

–Es una mentira.

Creada por otros hombres, ¿Qué es la mente sino el reflejo que otros hombres ponen en ella?, eso lleva a comprar basura, a leer, a estudiar… a saber; no a ser sabio. Todos ustedes saben ¿qué?... niente. Una cosa les daré, la mente del hombre no existe; ustedes han forjado su mente, otros hombres les han dicho que existe, ¿Qué existe para ustedes? ¿Qué es lo que existe?... la respuesta es “ustedes”; aún creen que existen, aun se mienten, por eso se enferman, por eso mueren, por eso sufren. Dejen de mentirse a ustedes, quieren ser diferentes y siguen esperando ser mejores que otros.

Existir es no existir. Quien no existe, existe; quien no ve, deja de ser ciego; quien no toca, empieza a palpar; quien no se miente, empieza a existir. Preguntan cómo hacer, no hagan; entonces ya habrán hecho.

            Un maestro no necesita pedir, necesita comentarle al universo lo que quiere. Quien existe no pide, crea, observa un punto en el universo y le dice en que convertirse.

            Yo he dado, tú tomaras… quien inicia, da fin… nova magister.

–¿No va?

–Nuevo.

–Nova magister…