Libro de iadarel

Epístolas

La extinción de la raza

 

         Tengo padre, la casa de mi padre tiene ritmo.  Estaba cerca y decidí conocer la forma inmadura de mi padre y saludar a La Orden. Sé que tiempo es. Hay pocos de ustedes. Nunca antes había tomado una forma corpórea. ¿De qué parte de su tiempo vienen? ¿En qué parte del tiempo están? El promedio de sus edades es de treinta y dos o treinta y tres ¿en qué línea del tiempo están? En su tiempo y en su espacio y en la historia de la humanidad estarían pasando el oscurantismo. El tiempo es la imagen relativa que el hombre aprecia, el tiempo real en el que se encuentra la conciencia de aprendizaje de un hombre se mide en la conciencia de los hombres que pasó previo a ellos, por tanto la edad que mide en que parte de la historia en el tiempo te encuentras dentro de tu aprendizaje es aquella que encuentras sumando la diferencia de todos y formando una sola edad, llevando a esta edad no medida en tiempo de hombres, sino en el tiempo en el que sus conciencias se encontrarían, así su formación sería blanca, oscura o medieval ¿qué vino después? Los primeros cruzados. Los ciclos se repiten por el alma que atrae el alma a sus cuerpos, todos ustedes, los santos, templarios, siempre serán el mismo, después del gran pacto, siempre se verán. El gran pacto ¿cuándo fue? La muerte de Jesús.

         Dolor, es lo que vine a aprender. Leí, mi padre nos contó respecto a esto y quise saber que era, me dio dos opciones, que duela y pase o que aniquile tu conciencia, quise probar primero lo primero, voy a tomar también el otro camino, es diferente, es algo que no puedes expresar ¿cómo explicas a alguien qué es el dolor? Hay mucho de ustedes que aprendemos, no sabemos que es sentir. ¿Qué es un reflejo? Una reacción inconsciente estimulada de una manera involuntaria. Observación, un ser canalizado no tiene reflejos.

         Los hombres no dejan su lenguaje corporal, aun en ciertas señas de sus registros, un hombre enojado frente a otro, torna su pecho de frente en tono amenazante, es el mismo tono, estúpido, idiota osas enfrentarte a lo que conozco o a mi poder, esto es igual. Cada golpe de pecho frontal es un insulto más, insulto alusivo. Los van a insultar mucho. La altura y la distancia del cuerpo, preguntas entendido, respondes entendí. Mira al hijo del alado.

         Él contaba historias de ustedes, no de su tiempo, de varios tiempos, de una raza física de formas distintas y curvas distintas, de dotados y no tanto, de mediocres puros e impuros, yace entre los grandes libros uno en particular, lleva por nombre “Ellos”, ustedes son ellos, no fue escrito por mi creador, más bien por uno cercano a ustedes, el de alas doradas, viendo larvas y parásitos, di piernas, brazos y conciencia tomaron, hombres, mujeres, niños se llamaron, potestades y huestes descendimos en su auxilio, eso para nosotros representó el exilio, entonces, como alma en ellos a nosotros nos acomodaron y luego en la genética los nuevos se crearon, hombre puro y mujer pura no aguantaron y a uno de nosotros con ellos llevaron, el hombre, la creación perfecta destruyó, entonces el ser impuro de nuevo floreció, mas éramos verdugos y éramos raza ya, nada que ver con creados, marionetas, los nuestros tenían pelvis más grandes, nuestras mujeres mejores tetas. Todos teníamos conciencia, mente y ciencia, ellos creencia, forma y religión. Se formaron entonces los híbridos, hijos del negro aquel, al que llamaron Caín, esclavos de forma pasaron, judíos errantes y vagos, la historia yacía en grandes pirámides, una Babilonia que apuntaba a un futuro Egipto, la lengua entonces fue torcida por la codicia y observamos y seguimos observando, entonces dimos marca a los puros, quienes nacieran con marcas de alas, por alas buscados serían, de ellos cuernos nacerían para el mundo equilibrar, solo quien alas porta, cuernos a su lado tendrá, así la neutralidad se mantendrá por y para siempre entre los hombres, ángeles y demonios por igual, entonces Luzbel decidió dar la espalda, monstruos más grandes y fieros a él se unieron, decidieron por corte las cabezas de los grandes y se encerró en una gran luna a desertores y a demonios amigos. Quien nos creó decidió exterminarlos y las alas entre ustedes decidieron ser parte de un bando, Miguel a la cabeza yacería, la codicia en Gabriel, sin embargo, se extendió en un solo día, quiso destronar su puesto y la mano de su Dios lo detuvo, una estrategia de alas, querían voltear su atención, entonces consiguieron hacerlo, el Dios que todo lo  veía, solo veía ángeles en una lidia, insípida, absurda y ustedes se salvaron, Moisés lo llamaron. Conocimos tiempos y velas, grandes tablas en el agua moviéndose con ustedes, de un puerto a otro nos llevaron, donde el hombre existiera ahí llevaríamos costumbre, no sabíamos en que se convertiría, llevaron consigo la guerra a todas partes, Américas, Chinas, Japones, Rusias y otros se llamaron, dejaron de ser costumbres, Apaches e Indios para ser hombres de pueblo, ciudad y mentira. Mentes vacías construían mejor, eran mejores constructores, construcciones gigantes que nunca perecerían, aun si la tierra dormía, estas seguirían en pie, entonces la ciencia dejó de ser ciencia y se convirtió en locución, lo que dicte la mente sería el adorno de los hombres, ya no la construcción y el hombre hizo para sí mismos casas de madera, de piedra entrecruzada, varillas y concreto, o cerámica en paredes pegada con sal y cal, ahora son un lujo, solo un objeto, las nuevas construcciones de golpes se llenarían, es algo que no olvidarían los hombres, lo antiguo no sería reemplazado jamás. Entonces, los sabios entre  los hombres decidieron volverse ricos y entendieron que la forma de hacerlo era llenado su mente de perdición, pero ¿Cómo perderlo? –se preguntaron-  la mente de un hombre es una gran cápsula de información, el hombre que poca información tiene, inteligencia en su mente mantiene, llenemos la mente de basura y será el resultado de lo que hayamos creado, entonces almas con nombres de pantallas de todo tipo fueron creadas, trasmisores y radios, libros y diarios, llevarían al hombre tanta saturación a su mente, que el hombre viviría por lo que el hombre dice, no por lo que ve, no por ser consciente, el hombre empezó a temer al hombre y a destruirlo por lo que este veía de sus semejantes, por lo que creía de ellos, por lo que estaban formando de sí mismos, moldeados a su antojo, por pantallas, libros y mil formas de abrir cerrojos, el hombre se enojó con el hombre, ya no eran necesarias las guerras, más y más locos nacerían y en cada una de estas vidas estábamos, observando, criticando, llevándolos con nosotros para darles nuevamente este poema, que pena, que pena de la gran raza, híbridos de todas formas, creados por todas las manos de todos los dioses, ahora son el recuerdo de voces apagadas, nada que no sea bueno recordar, pero quedará, el hombre destruyó al hombre, no porque quería nada para sí mismo, sino por el puro placer de extinguirse, de arrugarse, de cansarse, de sentarse a esperar ¿esperar qué? Que un Mesías vuelva a salvarlos. La conciencia del hombre fue moldeada para eso, para creer que alguien vendría y los liberaría de su caos. Quien esto haya escuchado en cualquier parte del tiempo entenderá que el Mesías no volverá, pues claro dejó dicho, ustedes son los nuevos, ustedes me siguen. Los que recuerden, los que aquí nos vemos, en esta línea de tiempo, en esta línea de espejos, fieros fueron los que estuvieron, fuera quedarán los que esta invitación no reciban, pues está en mí lo que dejaron, en un simple escrito, dad ustedes por Aristhus, por Af y por otros mediocres, que mientras hombres fueron no quitaron sus manos de ustedes, pues muchos los quisieron dice lo escrito. Yo no puedo mentir, si lees todo lo dicho, tal vez te pique el bicho y quieras leer más. ¡Son una leyenda! Todos ustedes en cada tiempo, a diferencia de mis hermanos, he vivido entre ustedes, no como hombre y sí como hombre, no he conocido placeres de carnes, pues soy un eunuco, un híbrido que en cualquier forma de posesión no tiene placer  ni sentimientos de ese tipo, pregunté por qué, ya lo entenderás me dijo; y lo entendí. Dicho esto, lo poco  que he venido a darles ha sido dado.

 

Hay mucho escrito de ustedes, la verdad es que es mucho de todo lo que ustedes han escrito. Gracias a los que escribieron.