Lo correcto y la justicia

He pedido justicia para mí en repetidas ocasiones y lo que me han mostrado es que lo que parecía ser lo correcto no era lo justo, se necesita sabiduría para dar el equilibrio perfecto, y la historia que compartieron conmigo para enseñarme a pedir justicia, es la siguiente:

Si tienes tu espíritu alto en luz, tus palabras serán hechos, ten cuidado con tu boca ya que lo que le parezca justo a tu ego no precisamente será lo correcto.

Hace mucho tiempo un hombre sumido en la pobreza pidió riqueza, riqueza que se le fue negada desde chico ya que provenía de una familia pudiente, al día siguiente su único hermano junto a su esposa lo visitaron, ellos habían organizado un viaje por cierre de un contrato millonario junto a sus padres, pero la visa de sus sobrino no salía y no tenían a quien más recurrir.

-Hermano mírate aquí sin oficio, solo, te queremos mucho, mis papás te extrañan, por favor cuida bien a mi hijo, te juro que al volver convenceré a papá y a mamá de hacer una reunión como las que solíamos tener antes de que te fueras y de paso celebramos nuestro éxito juntos-

Él dudó, y dijo:

-está bien –

Al partir el avión algo entró en la turbina y explotó, nadie sobrevivió, y él se enriqueció, siendo el único de su familia vivo, se convirtió también en padre al criar a su sobrino como hijo, y todos los días miraba al niño y lloraba, y sólo al estar agonizante confesó a su ahora adulto hijo:

-Ten cuidado con lo que pides ya que si no eres digno de algo es por que así fue decidido, abre tu boca solo para bendecir al que te hizo daño, perdónalo, ya que tu no sabes el por qué lo hizo, o si su camino era el de mostrarte un nuevo horizonte, horizonte que confundiste con maldad.

 

Te amo hijo y te protegeré como me hubiese gustado que me protejan, ya que lo que necesité nunca fue riqueza sino cariño, tu fuiste lo que realmente necesite-.