Desayuné con un demonio

Jhoanna:

Actualmente estoy en un período de pruebas y transición, debo decir que mi prueba carnal o material llegó a afectar mi espíritu de tal forma que me enviaron dos guardianes muy poderosos, el uno es un grolo y el otro una gárgola, que me están ayudando a nivelar mi energía, en vista de ello mi guía me indicó que estuviera atento ya que muchas visiones o sucesos acontecerían en el transcurso de esta semana, y así fue, me acosté tarde y muy cansado, de pronto sentí una energía muy fuerte y muy pesada, luego escuché una voz que me dijo:

<<¿Sabes quien soy verdad, ya nos hemos visto antes, y te dije que eres oscura?>>

-si, se quien eres, pero no se porque me has invitado a tomar un café-

<<Siempre quisiste conocer Italia, así que sólo cumplo uno de tus deseos>>

-es cierto, aunque no era precisamente la compañía que imaginaba tener-

<<dijo con una sonrisa, me aradas pequeña, porque ahora ya no solo existes, ahora eres, y eso pocos lo consiguen, y me agradas aún más porque fue mi amigo Afael quien se fijó en ti, y resultaste muy interesante ante los ojos de todos, porque has demostrado mucho valor hasta el momento, pero ¿mantendrás ese valor hasta el final?;  te he visto estos días y te has caído pequeña, el libro se está escribiendo no sólo en tu espíritu sino en tu piel, y has sido lo bastante suspicaz como para saberlo>>

-hasta el momento he mostrado lo que debo, no es mi deber por ahora darte a conocer algo más sobre mi, mi espíritu se ha visto afectado por mi inmadurez carnal, es cierto, pero te has fijado que está esperando que mi carne se restaure, no se ha debilitado, únicamente está esperando, está observando al igual que todos.  Sé la cantidad de ojos que está puestos en mí y sobre todo la cantidad de apuestas en mi contra, pero lo que estoy buscando con mi actitud son dos cosa, la primera pasar esta prueba, y la segunda usar esta prueba a mi favor.

-¿usarla a tu favor, o en realidad es que te quedó grande?-

-si algo me hubiese quedado grande tu gentil invitación no tendría lugar y menos para hablar como iguales, ¿verdad?-

<<por eso me agradas, porque tus respuestas son de una oscura, maestra pero oscura>>

-en este momento podría decirte que el perdón ha sido mi espada, aunque el dolor aún no me ha permitido tomarla, pero la tengo en frente, y cuando llegue el momento no dudaré en usarla-

<<pues el tiempo corre niña y para ti ya se acaba>>

-el tiempo es relativo, y como todo buen vino necesita de reposo y tiempo para reflejar su sabor, ¿porque he de acelerarme si estoy en el camino?, camino que estoy recorriendo con mis propios pasos y a mi propio ritmo, el acelerarme solo me dejará cansado y puedo caer por no haberme tomado el tiempo necesario para mirar el sendero y ver cual fue la grieta que me hizo tropezar-

<<Brindo por eso entonces, pero recuerda que te estaremos observando, porque tarde o temprano te volverás a caer y esta vez, ya sabemos cuál es tu punto débil, y no dudaremos en usarlo>>

-Lo se, no espero menos de ti, pero ten presente unas cosa, que sólo se amenaza cuando se siente temor, gracias por el café, nunca me supo tan amargo como ahora, pero nada que un poco de miel, la cual se encuentra al final del camino no pueda sanar-

<<Te estaré observando, y como dijiste las apuestas en tu contra son mayores, y los que han apostado a favor ahora están dudando, gracias también por el café que sin duda nosotros nos encargaremos de volverlo tan amargo que ni aún la miel lo pueda sanar>>

-un rayo de luz basta para mitigar la oscuridad, recuerda que lo mismo sucede con la miel-

 

<<dulces sueños niña, dulces sueños>> tomó el último sorbo de café y desperté.