Remedios

EL cuerpo debe ser curado parte por parte. El corazón se debe cuidar, los sustos que da el corazón no son buenos. El corazón debe comer menos grasa, los riñones deben ser hidratados  y la piel necesita manteca de gato y de mono ¿sabías que él mono adulto tiene el mismo problema que tiene tu piel? En los cuidadores de dichos animales puedes ver, el ADN del mono cura lo que tiene tu piel, lo encuentras en su manteca.

Para la vesícula dos huevos de avestruz, uno a la vez, vas a sacar el alimento, lo pondrás en una bandeja y harás que se congele, harás un licuado de esto con paico, dos hojas de paico, dos de llantén y dos de menta, después del desayuno, no antes de la merienda, una cucharada del huevo por cada vez, mora o durazno de preferencia, si puede hacerse con banana mejor.

Yodo macizo, en forma de pastillas muy pequeñas, destapan las arterias, una por día. Te pondrás parches de menta sobre la tetilla por siete noches, uno atrás, uno al frente, comenzarás por el de atrás.

Ciruela pasa en conservas, media cucharada, muy muy poco de aguacate y una cucharada de aceite de tiburón, mezcla en cualquier jugo dos veces al día, al tercer día te sentarás feliz y ya no dolerá nada.

Infusión de ortiga para la mala circulación, los siete primeros días tres veces al día, luego dos veces por día hasta ajustar los treinta días.

Ralla papa, pon calor cerca de la cama, pon la papa como si curases paperas, toma gelatina, no agua, si tienes pasada de frío la mandíbula. La papa absorbe el frío a partir del calor, una sola vez.

Aquellos que pueden ver deben ver y luego curar ¿quieres ver más allá? Solo observa.

Muchos piden pruebas, solo aquellos que no las necesitan son aptos para recibirlas.

Soy yo sirviendo a Jesús Cristo, a Dios, al Hermano Gregorio, al ángel Afael, al arcángel Miguel, sane, cure, proteja mi cuerpo, pido al Hermano Gregorio asistirme en cada momento en que lo invoque, en que lo necesite, en que lo requiera, gracias hermano, gracias Jesús Cristo por permitirme a hablar con mi Padre, gracias Padre que me has escuchado, gracias por permitirlo, gracias Afael, gracias Miguel, gracias a quienes han traído la curación, son mis hermanos, aunque no lleven mi sangre.

 

Muchos nos preocupamos porque hay dolores grandes y hay dolores chicos, hay dolores que vienen de miedos, hay dolores que nacen de estrés, hay dolores que nacen de ganglios y otras partes del cuerpo y el dolor jamás vivió ahí, siempre  estuvo en limpiar la sangre. A veces buscamos la solución para el problema equivocado.