Mi Dictado: GJ

–¿Y porque cambiarías eso?

Haber, el tercer día después de mí cúmplenos. Primero al doceavo año de edad me parece… claro.

Cuando yo cumplí doce años; antes de que yo cumpla los doce años muere mi cuñado. Cuando muere mi cuñado es cuando a mí se me fue todo al piso porque mi papa me trataba, o sea no como yo trato a Gustavo sino mucho peor.

No, mi padre no me trato con fuerza, mi padre de acuerdo a lo que yo percibí de guagua o sea; me trato como algo… siempre como algo diferente, no como alguien diferente sino como algo diferente.

Y él uso mi poder… o sea, él lo uso para mantener mi poder bajo, para volverme invisible; pero no tenía autorización para eso ¿me entiendes?

–No sería por otro lado para que tú te comprometas…

Nunca me bloqueo… no, no.

–Pero si te apaciguo…

–¿Tu papa fue portador?

–Fue portador de Afael.

            Era… fue portador de Af.

–A ver, el hijo que nunca nació, nunca respeto.

–¿Tu papi es médium también?

–Medium… médium… ese fue el problema real… cuando le hicieron entender se fue de la casa. A los 16 años ya se fue a vivir solito.

–A vivir donde la tía…

            No tan así, recuerda que yo llegue…, yo no llegue directo…

–Aja, fuiste a dormir en la banca…

            Fui a dormir en la banqueta un par de días…

            A los doce años llega Efesthus y me dice: ya es hora. Eres tú o somos nosotros y viendo que yo no tenía… o sea que me ofrecen. ¿Qué?

            Y me ofrecieron mucho poder… mucho poder. No ofrecieron más; suficiente poder para que nadie más muera. Suficiente poder para que…Corrijo,

–¿Por eso cambiaste?

Suficiente poder para que nadie más que yo quisiera, muriera. A menos que yo lo quisiera.

–O sea el permiso para que mueran o no.

            Y me pareció bien. Oswaldo fue mi papa prácticamente; o sea el hermano mayor de mi casa fue el marido de mi hermana. Yo, ¿cómo te digo?... como prácticamente me crie solo; o sea tuve una buena educación, pero prácticamente me crie solo. Yo comía con la cuchara. El me educó o sea el sí, me educó. El me empezó a dar de cucharasos en la mano hasta que comencé a comer. O sea comencé a comer.

            Que te diré, me enseñó ciertas cosas que no, no vinieron por parte de mi padre.

–Complemento.

            Sí, entonces me pareció bien. O sea tener ese poder me pareció bien.

–Pero haber primero se muere él, y de ahí te ofrecen, y voz por eso aceptas, porque te dolió mucho la perdida de él y dijiste bueno si hubiera tenido ese poder antes talvez se hubiera salvado.

            La cosa es que yo supe cuando se murió, yo sentí las balas en mi cuerpo.

–Es que ahí también, Jesenia se enteró de quien era, y ella también dijo; y le dijeron porque tú eres, paso eso; y ella dijo era que me digan antes y yo hubiera renunciado. O sea fue un choque muy fuerte en un solo momento de los dos.

–Además ella ha estado embarazada.

–Claro, estaba embarazada de dos meses.

            Pero veras cuando llega mi papá, se acerca y lo veo pálido que fue cuando desperté totalmente ya… yo, mi don como tal, fue como tres meses antes me parece de mi cumpleaños.

            En lo que ellas llegan, en lo que mi papa llega… está llegando en la calle, lo tope en la calle y yo lo toco porque siempre lo saludo tocándolo la barriga, si se han de haber dado cuenta, siempre lo saludaba así…y veo y comienzo a sentir las balas en mi cuerpo. Me veo rebotando contra algo y siento las balas y yo me solté a llorar… le digo ¿Qué le paso al Oswaldo?

            Mi papi me agarra fuerte, me dice… no me abrazo, me agarro fuerte y me dice: lo mataron en el bus, lo abalearon en el bus. Porque él era policía y me dice: y endúrate. Endúrate anda ver y pide la bicicleta  a Don Víctor y anda a avisar a la familia.

Así, era e trato que tenía mi padre conmigo, o sea a ese nivel yo tenía que ser… tenía que tener esa fortaleza. O sea anda pide la bicicleta a Don Víctor, después de haberme dado la noticia y te me vas a avisarles a la familia de él, y a la familia que había pasado esto. Entonces me toco ir a pedir la bicicleta a Don Víctor e irme a recorrer con la bicicleta.

Para que tú tengas una idea, entonces se me ofrece eso… eso fue no tentador, para mí fue una salida, o sea no veo morir a nadie más de los míos…

–Claro y a esa edad también.

            Y a esa edad, tú lo ves como eso; entonces paso. Me convertí en el brujo del colegio, o sea yo podía ver. Desde aquel entonces yo comencé a ver entonces yo ya les decía, llevaba las cartas, les leía las cartas… me convertí en el papi rico del…

            Ahí aprendí que era un placebo, o sea yo no sabía… yo sabía que no leía las cartas, pero veía a la gente tan emocionada viendo las cartas ahí que no sabía ni que chuchas significaba ni yo tampoco, porque el tarot nada… yo me llevaba el tarot de mi papa. Me llevaba el tarot de mi papa y yo leía el tarot de mi papa entre comillas y no sabía que chuchas decía ahí y un montón de manes ahí con bastoncitos…

–No sabias voz pero alguien ya te…

            No, no a mí ya me decían ya… yo ya sabía que era… no lo que decía ahí, sino yo ya sabía lo que le iba a decir. Pero yo me di cuenta que si les decía lo que iba a pasar o les decía lo que pasaba sin algún tipo de evidencia “física” entre comillas, la gente no creía.    

–Simplemente te limitaste a decirles lo que ellos querían escuchar.

            Exacto…

–Aun así te llegaron a tener miedo y eso lo llevo a quedarse sin amigos.

            Aja, entonces me comenzaron a temer porque era muy exacto lo que yo decía…

–Simplemente que aceptes o no aceptes acuérdate que alguna vez dijeron, ¿Cómo se llaman los tipos que se iban a vivir antes solos en una cueva?

–Ermitaños.

–Los ermitaños…  o sea ibas a terminar siendo el ermitaño siempre; independientemente si aceptabas o no aceptabas…

            Correcto, la diferencia es que si yo no aceptaba; yo así como vi la muerte de mi cuñado, durante esos días yo ya vi la muerte de muchos otros más. Dije ¡no! O sea no, ¡No va, porque no va!, por eso ahora cuando yo escucho de alguien que esta moribundo cercano a mí de alguna manera o a alguno de los míos; ¡uso!

            La única vez que me le interpuse a Azrael y tuvo que de alguna manera no obedecer, sino cumplir fue con Neno.

–Fue Gustavo.

            Exacto es que yo no lo hice, lo hizo el Gustavo. Yo literalmente lo obligue a decirle a Azrael que se meta. Yo tengo dominio sobre el tercer cuerpo de Azrael, no sobre el segundo. La potestad sobre la vida de Neno estaba sobre las manos del segundo, no sobre el primero. ¿Por qué sobre el segundo?, porque lamentablemente él es entre comillas muy directo… protegido de Miguel. Era muy difícil que el tercer cuerpo intervenga.

            Volviendo un poco al tema… cuando ya comienza a hacerme a un lado, yo me refugio. Ahí es cuando comienzo a refugiarme y me refugie en Efesthus. Efesthus comienza a moldearme entre comillas; pero para aquel entonces yo no sabía su nombre, para mí era el ángel y ya… para mí todos los ángeles eran la misma huevada o sea…

–Un Ángel nomas.

            Claro, como el… “Un ángel nomas es”. Yo lo veía como un común y corriente; cuando le faltaba el respeto, el me faltaba el respeto y yo lo entendía hasta ahí lo que pasaba; pero en cierta ocasión ya en el libro, cuando dictaron el primer libro, yo entendí que los ángeles se deben a nuestras órdenes directas o indirectas…

            ¿En que estábamos?, ya cuando dictan el primer libro, ¿sabe porque entendí Ivancito? Jhandry sin querer queriendo me enseñó eso. Estábamos sentados, estaba presente no me acuerdo cual fue de ellos si Dimian o Dominic… Dominic me parece que fue; y el, y a él le gustaba mucho una canción ¿me entiende?

–La de los piratas…

            La de los piratas… Ellos fueron de ese tiempo. Pero realmente la canción no tenía nada que ver con aquel tiempo ni mucho menos con ellos; pero dije voy a ver qué pasa… O sea yo seguía experimentando todavía… sigo experimentando de alguna manera con ellos, sabiendo cuales son nuestros límites, y cuáles son los suyos.

Interesantemente él le pide a él que recuerde la canción porque él estaba seguro que fue de aquel tiempo esa canción y que se la traiga de vuelta, que la cante. En la siguiente reunión el ángel cumplió lo que pidió, y el ángel canto la canción para Jhandry ¿ya?, entonces ahí termine de confirmar lo que yo venía confirmando durante tanto tiempo o sea esperando la respuesta final, ellos se deben a la autoridad de un humano, no de un hombre.

Si un humano les dice baila, no importa que jerarquía tenga, tienen que bailar… de ahí la oración, la oración dice en mi nombre el lugar está protegido que es la oración para que el ser que está dentro de casa te diga su nombre obligadamente.

–La de Miguel.

            La de Miguel, y tú estás dejando claro en la oración que Miguel te va a servir en ese momento.

–Claro estas teniendo de guardianes a ellos.

            Sí, entonces es muy, muy interesante el tema como tal.

            De ahí ponte, yo perdí todo, ¡todo, todo!, hasta los 16 años… 4 años más hijue puta de mi vida, cuando ya, ya, ya no tenía nada ya ni amigos ni novia, ya hijue puta ya…   

–Lo tenías a Efesthus…

            Lo tenía a Efesthus, tenía a… me acuerdo en aquel entonces tenía a Dragonia… Yo le llame Dragonia, pero nunca supe el nombre ni nada o sea que era mi dragona. Yo logre que ella se vuelva… o sea yo logre que el dragón que se me fue asignado llegue a su nivel final de evolución; pero yo no sabía del tema, yo no tenía idea de que, o sea yo sabía que un dragón tomaba la forma de lo que uno asignaba. O sea los seres como las, no son esfinges; son como cuerpo de león, cola de serpiente y cabeza de… exacto los grifos, hay otros más… Bueno seres de esta estirpe eran dragones formados.     

            Su forma era la que le daban aquellos que los portaban. Por ejemplo mi dragón era como te digo, yo forme… la forma que yo le di a mi dragón era un ser de cristal. Yo veía un ser de cristal y lo formaba así; hasta que decide que no, o sea que se muestre como era porque no era agradable que yo le de forma ¿me entiendes? Si ella, o sea si ese ser no me moldeaba a mí, porque yo debería moldearlo; que es el error que comete el Lobo con su dragón.     

–Le anda poniendo bigotes…

            Claro le anda poniendo bigotes, claro prácticamente dibuja una bestia horrible y es todo lo contrario. Es superar el estado de tu poder sobre su animación física. Entonces cuando un día llega una mujer como una masa de luz muy parecida a la de la película… ¿la que vimos?

–Humanoide.

            Humanoide, es una mujer hermosísima pero la pata, las piernas… es ahí, y ahí…

–Tiene dos rodillas… y le gustan las muñecas. Una noche estaba con GJ, y él se fue y me deja con la dragona. O sea el cuerpo de GJ estaba ahí, pero no estaba en posesión y yo no veía nada, solamente oía que se alzaban las muñecas. Le gusta jugar con eso. Le gustan las muñecas de la nena.

–Bueno, ¿y porque cambiaras ese día?

            ¿Por qué cambiar ese día?... porque uno con el tiempo descubre que uno no… ¿Cómo te digo?... me gustaría sentirme impotente.

–Sabes que es una cosa que no podías cambiar. O sea a la corta o a la larga te debía llegar.

            No.

–Cuando yo vi por primera vez, o sentí por primera vez conscientemente, me asusté tanto, doce años. Me asuste tanto, que no dormí durante dos meses; no entraba a mi cuarto. Pero a la corta o a la larga te vas interesando, vas leyendo, vas aprendiendo y estamos aquí. Talvez me pusieron en la misma, solo que no me hablaron, ¿aceptas o no aceptas?... y yo hui.

            La diferencia es que yo ya veía y ya hablaba con ellos desde los 6 años. O sea yo ya tenía una…

–Llego a un punto en el que dijo “renuncio” y me vio a mí y me dijo “que ella quede a cargo, le cedo mi poder”. Obviamente eso no iba a pasar ni puede a pasar nunca, pero o sea siempre tuvo eso de quiero renunciar, no quiero esto, no quiero esto.

–Inclusive el mensaje que mando el otro día en la cadena que nunca me respondió…

            ¿Cuál?

–Cuando dijo que renunciabas.

–En alguno en el que decías que estabas cansado y que quiere renunciar ya.

–No es la primera vez que pone eso, sino algunas veces ya…

–No…

–Dijo varias veces y le dijeron ya o sea ya allí ya le dijeron que no; el ermitaño no podrá dejar de ser.

–De echo vera, después de que yo entregue el libro que es cuando… ¿cuando cumplí?, es cuando mande el libro a Europa, ¿se acuerda que le dije a usted que mandé?, ahí dijo yo renuncio y ya estaba prácticamente ya estaba todo eso pero…. Joan no se cierra el libro, pero siempre iban a estar detrás de el Efesthus… bueno eran cuatro. Le pusieron de nuevo a escoger: seguir aquí o estar con Joan y cuatro atrás, le dijeron la bestia no puede estar sola, y de nuevo se quedó en eso.  

            Me prohibieron estar solo.

–La primera vez que de alguna manera te vi renunciar, o te vi con la decisión de renunciar, talvez por otras razones que no vienen al caso, fue cuando le amarramos a Gabriel… No le gustó.

No le gustó.

–El cambio no mismo les gusto porque la noche en que Af se fue, Af quebró y se inmuto por todos los que se han ido.

            Cuando deje de portar a Af…

–No estuve ahí…

            Si estuviste tú…

–Fue la primera vez que Af se resintió dijo forme a tantos y están solo cuatro.

–Forme a tantos y solo estábamos… solo los cuatro.

–¿Cuándo le velaron?

–Sí, la noche que le velamos.

            Forme a tantos dijo…

–Y cuando necesitaban estuvieron solo cuatro.

–Se supone que el portaba a Af, ¿ya no?

–No hace mucho tiempo que dejo de portar a Af.

–Yo pensé que te había explicado…

–No…

–Bueno pero pueden explicarnos ahora a todos… si pues ya salió el tema.

–No, yo no quiero tocar ese tema, es muy…

–A ver, después de Af ¿qué paso?

            Espera, ¿porque renuncie en aquella ocasión?... no tengo mucha conciencia de eso.

–Porque había que apartarle a Gabriel, ¿te acuerdas?, había que mandarle a otro lado porque Gabriel se estaba torciendo.

            Sí.

–Tentado a…

–Había que mandarle lejos del grupo.

            Sí, sí, sí, ya me acorde.

–De ahí le amarraste las alas y después me llamaste y me dijiste le amarramos.

            Le amarramos…

–Sí, y una noche llego Gabriel y me levanto a las tres de la mañana y me conto todo. Y por eso dice que ellos dicen no hay rencillas pero a mí me dijo otra cosa…

            Dice que ellos no… o sea no hay venganzas entre ellos.

“–Si dijeron, Af si dijo todos somos amigos. Cualquier cosa que haya pasado ha pasado, pero entre comillas.”

            Pero entre comillas porque te queda el recuerdo… O sea te dice que esta pasado, pero te queda el recuerdo. No hay rencillas…

–Pero no pisado.

–Perdonado pero no olvidado.

–Tampoco hay rencores.

            Tampoco hay rencores, o sea perdonas pero tienes activo, no presente sino tienes el recuerdo…

–No se acuerda que llego y les quedo viendo a usted y Jhandry y dijo “así que ahora son maestros”.

–Y yo no le caigo muy bien a Gabriel…

–¿Por qué será? Ja ja.

–De echo en tu casa, ¿te acuerdas cuando ya nos asignaron a Jhandry y a mí, la discusión que hubo en esa cocina?

–Claro, yo si me acuerdo…

–Rafael está detrás de Gabriel…

            La diferencia entre ustedes y todos los que vendrán de alguna manera… Yo no me forme, a mí me formaron. Yo no quise formarme, yo no quiero seguirme formando…

–¡Ya a estas alturas!

            Cuando comienzan a enseñarme después de los 12 años los elementales. O sea los que me agarraron a cargo fueron los elementales después de Efesthus… fue durante Efesthus; y yo hacía que llueva con truenos porque no quería escuchar clases, y era terrible porque se iba la luz, se iba la… eran cosas ya… de otro nivel. Hacia hijueputa que haga un calor infernal en esa aula y tú los veías como pollos rostizados...

–Que hijo de su madre…

            Pregunte que broma podíamos hacer que sea pesada realmente como para… hicimos una mata de goma de mascar con brujita adentro; eso termino en emergencias. 

–Le dieron yumbina a un profesor.

            Le dimos yumbina a un profesor. O sea a un hombre no lo pone como a la mujer, pero o sea los pone mal. Le dimos una yumbina, no un cuarto de yumbina, le dimos una… ese hombre regreso al siguiente día: muchachos que sí, que son unos hijueputas… y después dijo yo no sé qué hicieron pero denme otra ronda ja ja…

–Pero hubo reclamos… hay un protegido de Edress, se llama Javier. El camino de ellos son a quedarse viudos. De hecho Shussan murió a los 21 años edad a la que debía morir yo también y Efesthus me dijo vas a morir atropellada por un bus en tal redondel si sigues estudiando. He ahí porque deje la carrera; y después dice que él no influyó. No, me cogió miedo y le creí por un par de x, pero hace miles… Y bueno el punto es que el evito todo eso; es obvio, sigo aquí; pero de arriba si hubieron reclamos de ¿por qué?

            Cuando tienes el don de evitar la muerte en ti o en otros… ese es el miedo. Ya no lo usas porque se debe, lo usas por conveniencia. Cuando ya se vuelve conveniencia o lo usas por conveniencia, pasas mal porque sabes que hiciste algo que no es correcto. Sabes que estás viviendo al lado de un vacío. Ustedes ven mi vida así… yo veo mi vida así y no tengo nada aquí. Lo que estoy viviendo son paradojas de… yo no vivo con gente, vivo con paradojas de esta gente… sería un poco difícil de explicar pero…

–La ruta del ermitaño exactamente… tu estas creando paradojas para no sentirte solo.

            Ustedes no son paradojas… no, mientras no les toque morir. Si a alguno de ustedes les tocara morir, serian otra paradoja más…

–¡No!, ¿en serio?

–Paradoja, tras paradoja, tras paradoja…

–Si es que de todas las paradojas te pudiera decir, esta es ¡la paradoja!

            ¡Jhandry es la paradoja! (dijo riendo)… Entonces…

–¿Que duro a?

            No lo digo por ego pero no debería preocuparles a ustedes el llegar a un alto nivel. El nivel que yo tengo se llama ermitaño. Un ermitaño nace, y solo nace otro cuando este muere; así que existen cuatro pilares, existen muchos arcángeles, muchos ángeles, querubines, serafines, maestros, dioses, pero un solo ermitaño. Lamentablemente yo soy el ermitaño y el elemental que…    

–Que te enseñó.

            No…

–¿Entonces?

            Cuando comencé con el elemental de fuego, fue cuando me asuste. Fue cuando rete a Efesthus, y Efesthus me aplasto con un solo dedo. El elemental de fuego me enseñó algo de piromanía; lo que yo le explicaba al tocho, al patucho…  Al enano… Cuando yo trate de dar vuelta a un cosito de estos o cuando trate de elevar algo, solo lo encendí.

            Lamentablemente fue en la casa de una compañera de colegio, e incendié su cocina, la queme a ella, la mama…

–Pero la man te quiere… La vez que fuimos a la costa, te abrazo tanto…

            Una pequeñita nomas es, me quiere… ella conoció al poder en bruto. Conoció a un poder que yo limite después de esa tarde. Yo le dije a ella como y con quien se iba a casar, yo le dije; o sea no teníamos nada, no… todo lo contrario. Ella para cualquier cosa preguntaba ¿Qué hago tal cosa? Y ella esta curada, pero si tú la ves, todavía tiene la cicatriz y en la cara… 

–No te creo.

            Incendié la mesa, no incendié un papel… incendié la mesa. Una mesa calibre de mi mesa, o sea… ¡se prendió  la mesa! Entonces yo... paso un par de días y reclame o sea dije ya pues o sea, si me van a dar algo para destruir o sea y comencé a putearlo al revés al derecho hasta que sentí un… pero ya no es el sentí la carga que ustedes sienten fue el sentir una cosa de aquí del muro al muro de la escuela o sea era un ¡boom! Y yo sentí literalmente que llegaba un dedo de arriba y me aplastaba así, no aplasto mi cuerpo. Entenderán que yo me vi a mis pies, yo me vi a mis pies. Mi cuerpo estaba parado ahí, y yo no veía aquí, yo veía ahí abajo. Entenderán que fue lo que aplastó.

            “Insolente me dijo, no tienes todavía ni el nivel ni la potestad para hablarme así”. De ahí me trato de insecto, basura… como es el…

            “Vuelve a reclamar, no podemos dar muerte a los que están a tu lado, pero pueden ser lastimados, y no seremos nosotros los responsables, tu falta de dominio lo hará…”      

            Entonces comencé a quedarme callado, comencé a no pensar en hacer nada bueno, nada malo…

–En dejar que pase.

            No, ahí comencé a hacer que la vida me valga un… y sí vivo bien, si muero bien, si como bien, si los que están a mi lado están bien, bien; sino también,  y así o sea, me, me desequilibre ¿me entiendes?

Me fui al extremo de que se vaya a la verga el mundo, o sea me fui al extremo total… ¿Geovanie que tal? … sabes que oye… si, me volví hijueputa. Esas son mis temporadas de hijueputa. O sea el que me preguntaba algo: “oye loco más preocúpate de tal persona que se va a morir en par de días”.

O sea así de hijueputa me volví. Me volví tan hijueputa que les decía oye ¿Qué quieres?, me decían péguese una leidita de las cartas… “veras loco, veras ¿Cómo se llama tu abuela?”… así… “loco lamento mucho, pero yo no necesito las cartas para decirte nada, en tres días tu abuela está muerta ¿Qué problema tiene?”… loco no me digas eso, ella esta diabética, no sé qué cosa… “yo no sé hermano”…

  ¿Y la gente?... ¡ahí fue que la gente me comenzó a temer! La gente ya no quería acercarse porque yo les decía cosas malas, no, malas; o sea literalmente entre comillas malas o sea literalmente yo me volví el hijueputa que le decía a todo el mundo que cercano se les iba a morir, y a dos les dije que les tocaba morirse.

–¡Uy Dios mío!

            No era decisión mía, o sea…

–No, yo sé, pero por eso te empezaron a temer.

–Más que nada tanta era la estupidez de ellos que asimilaron que tú eras el causante de.

            Que provocaba las cosas. No, y un par de ocasiones que alguien se quebró un brazo o alguna huevada y yo estaba cerca…

–Voz tenías la culpa de todo.

            Me volví el cuco.

–Bacán.

–¿Por eso te fuiste?

            No, la fuerza de Efesthus era medible. Comencé a meterme en muchos problemas; mas de los que pude controlar. Estábamos caminando con una amiga por ahí mismo y se esconde. Digo ¿qué te pasa? –dice es el tipo del que te contaba.

Alguien la había violado hace par de meses. Sabía el cuento y toda la huevada; a mí ya me había contado que efectivamente había pasado y ella sabía quién era el tipo y todo pero que le tenía miedo. Al tipo le llamaban el piojo, la pulga o alguna huevada así; pero era un diminutivo porque era el tipo ficha.

            Yo, termino de decirme eso y ya no la hallo. Efesthus tenía… fue llamado Hércules y debe haber sido por algo; o sea Efesthus fue llamado Hércules, fue llamado Sansón, fue llamado Thor… debe haber sido por algo. Yo entrenaba, y entrenaba mucho en aquel entonces. Yo recuerdo que me pego un golpe, yo veía que pasaba y Efesthus hizo esto: lo sujeto de la camisa, lo alzo y le dio en un poste de… en un poste de metal.

–Poste o de luz o de…

            Poste de metal, un poste, poste de… no tengo claro si fue un poste metal o poste de circular pero… se escuchó un ¡crac!              

–¡Ay!... que hizo.

–Le dejo invalido…

            Ahí, hui…

–Hijue perra…

            No vine solo porque la vida era bonita. Tuve que salir corriendo prácticamente; mis padres no sabían que pasaba. Deje eso y ya, cogí mis cuatro huevadas, no pregunte, no preguntaron… no nada o sea mi mamá no me quiso dar la bendición; me vine sin la bendición de mi mamá. Mi papa me dijo ya hijo si decides irte oye que te vaya bien  –¿dónde vas a ir…?

Ya he de encontrar casa allá. Donde mi tía he de ir si en caso ella ha de estar allá. No tenía ni el número, ni plata para llamar, nada. Cogí el número  y me vine.   

            Después el resto de ustedes; ustedes ya tienen una idea. Paso ni un año aquí después de todo, después del trabajo en claro y todo y dije a la verga ya, la única manera me hago cura. Claro si me voy a alejar de todo… ya. 

–Y no paso la prueba de castidad.

            Me inscribí por arriba por cómo se llama esto… un pueblo pequeñito… bueno en ese entonces estaban requiriendo gente para el sacerdocio por Santa Isabel… Me voy a Santa Isabel, Padre José, mensajeros de la paz; debe sonarte el nombre… 

–Claro es el español.

            Estaba súper mal me dicen ya, ¿o ya se murió?

–No.

            Entonces, el Padre… fui a la curia, saque el permiso, pedí las prácticas para ayuda voluntaria y comienza toda la huevada. Nos dieron de tomar me acuerdo estábamos con cuatro o cinco personas; el Padre un borrachoso de esos… 

–Una ficha.

            Si, entonces entre borrachera me alza y me da un beso. Se me acerca a darme el beso y le quito la cara, yo estaba pluto… puta no le entro a puñetes porque me agarra uno de los de ahí mismo y dice tranquilo, al Padre se le pasa la mano cuando esta ebrio… 

–Tranquilo que es normal, solo se le pasa la mano…

            Sí, es que el tipo después se descubrió me parece, que abusaba de los chicos de ahí, no… una fichita el Padre, una ficha entera. Claro el Padre… ¿Cómo se llama el Padre?... un Padre de Machala que sabía apoyar, me dice te necesito en algo…

–¿El que los va a bautizar?

            Dios mediante… te necesito en algo, quiero que me sigas, quiero ser yo tu tutoría en los últimos, ser tu tutor. Tienes tu tutor propio que es el que ya está dentro eso; –digo bueno.

Pero este huevón no me dice que él estaba en la Treceava Orden. Treceava Orden Papal. La Treceava Orden Papal no existe para el vulgo, existe solo en Roma. La Treceava Orden Papal son solo aquellos que están marcados por cierta radiación diferente al resto y son escogidos para darles la autorización de usar su don a beneficio del exorcismo de la Iglesia Católica, y me forman en exorcismo: aprendiendo oraciones, que tipo de peticiones; pero yo ni idea de que estaba estudiando, ni sabía en qué área estaba ni mucho menos; entonces cuando…

–Voz pensaste que ese era el normal…

Ese era el normal de todas las…

–Habiendo vivido esa vida, ¿Cómo pensaste que algo era normal?

–Estupidez humana…

–Eso es porque querías pensar.

Exacto, yo necesitaba mentirme a mí mismo creyendo que. Un día me dice, dice, dice, yo creo que tú ya estás listo; dice me gustaría que me acompañes. Bacán, vamos a una casa que estaba un man muriéndose le hemos de dar los oleos, ya… total llegamos y la peladita prendida del techo ahí así como araña y nosotros ve ese hijueputa; y llega el cura y shhhh el  agua bendita y la man paj, cae… ve ese hijueputa… ¡Uyyy! A mí me eran así las patas (temblando) – cálmate, recuerda lo que has aprendido la, la, la… (y yo era temblando).

Puta y el cura era con la huevada ahí leyendo y le le le, y el agua bendita y otra vez sacaba y le ponía la Cruz y otra vez el agua bendita; y la man que estaba endemoniada se le mataba de risa hasta que un rato le hizo así la mano y yo vi pues que le empuja. El cura cae sentado así y se le queda viendo y el cura comenzó en estas (a retorcerse)  y la man me mira a mí y dije ve ese hijueputa ¡Efesthus!… ¡Zoom!, ahí duro…

–Efesthus.

Si, ahí me acorde de Efesthus… (Dijo riendo). O sea fue literal, ese rato, pero fue inmediato, la man me vio y yo lo primero en lo que pensé fue…

–Efesthus.

            No, o sea ¡baja!, yo ni siquiera dije el nombre fue lo primero que se me ocurrió, fue ¡baja!. Donde chucha lo vería también… poom, hasta ahí recuerdo. De ahí después la había agarrado a la niña, cuando yo ya recuerdo, cuando ya despierto, reacciono; la había agarrado del cuello, mocoso de unos 11 años. La había sacado de la cama de raz así… poom contra el muro, y la había alzado así, le había dicho un par de palabras en arameo que el cura si entendió y yo no tenía idea que chucha era y nunca me dijo; entonces dice que la niña le había quedado viendo y le había dicho… había hecho la cabeza así como diciéndole algo; entonces le había dicho… el cura contaba que era un soplido que era como escuchar silbar pero silbar una culebra.

            Entonces el Padre me contaba que él veía como el brazo se le iba haciendo tucote a Efesthus… ¿Ustedes no han visto a Efesthus creo?

–No.

            Ef tiene la peculiaridad de que ese si se hace una cosa…

–Una mole… quítate Hulk.

            Entonces oye se hace una cosa así el brazo y lo mismo que se hincha el brazo, regresa. Eso cuenta el cura, que él ve como se infla y de pronto como que algo retorno al brazo y se pega el grito la niña. Pega el grito la niña (yo les había contado esa historia a medias nomas).          Pega el grito la niña y caigo y el cura me coge   

–Pero ahí le había dicho Efesthus algo a ella también.

            Claro…

–Pedazo de basura, no sabes a quien le hablas.

            No sabes a quien le hablas; dice “basura no sabes a quien le hablas” y Efesthus le dice: “tú eres quien no sabe” y ¡poom!.

            O sea ya una cosita ya de otro nivel.

–O sea como para principiantes… (Dijeron bromeando).

            Ahí el cura que me dice…

–Enséname.

            No, no, me dijo… creo que si le conté Ivancito. ¿Qué? No me dijo quien, no me dijo oye y eso… no, no, no; o sea el cura se sentó conmigo, me dio un vaso de agua porque yo lloraba como marica o sea, que hijueputa, no, no, no, o sea… yo lloraba como asustado… (dijo bromeando) 

            Oye lloraba pero loco, hijueputa o sea esos que uno dice no voy a llorar y ahí mismo esta hijueputa… ¡así loco!

            El cura me da un vaso de agua y ve que ya no estaba, me queda viendo  ¿Qué eres?... Saco la crucecita…

“–Por si acaso… y el agua bendita ja, ja, ja.

            Yo ya lo vi que saco la crucecita y la cogió en la mano así medio… echo el gil ¿Qué eres?... le digo no entiendo… no entiendo.

            Lo que tú hiciste no es normal; las palabras que usaste no son palabras de rituales, no son palabras de ritual. Yo he escuchado de lo que hiciste, yo he escuchado de ese ritual; y esas palabras no pueden ser pronunciadas por un hombre. Recuerdo que iniciaste con A y que terminaste con otra A.             No entendí nada de lo que dijiste… Se hace el borrado que nos hicieron a nosotros, para que tengas una idea de lo fuerte que fue esa pelea, ¿ya? Entonces comenzaste con A y terminaste con A…

¿Qué le dijiste? Digo no recuerdo, o sea no recuerdo, es que… A ver relajémonos dice, cuéntame de tu vida. Entonces ahí le conté ya, que veía desde pequeño; ya guardo el arma (dijo riendo refiriéndose a la Cruz)

            Claro, ya… si es que tenía una Crucecita así, tenía la cosa esta amarrada; una cosa café era así, y él era vestido de café también. Es una cosa amarrada y aquí tenía un cosito, ponía la Cruz así, y sellaba con una cosita de adhesivo, si era bacansisimo…     

–Pistola de un solo tiro ja, ja…

            Pistola de un solo tiro… oye que hijueputas… o sea el Padre cuando ya termina de hablar conmigo me dice… él me dijo, él fue el primero que me dijo: ¡este no es tu camino!

Primero porque sé que te gusta tal persona, o sea de frente y segundo porque…  

–Todavía no habías sacado copias ja, ja.

            Claro…

No, si esa es otra historia para contar algún rato, la segunda enfermera…

–¿Tuviste otra novia?, no…

–Dejemos ahí.

No, no, a ver… ¿Has visto cuentos desde la Cripta?, ya. Había una man que andaba proclamando que era mi novia y era igualita a la calavera de cuentos de la cripta y había sido tan grave la huevada que cuando alguien medio preguntaba y la man se enteraba, le sentaba a golpes… ella fue testigo de eso…

            Volviendo al tema, él me dice: Sal de aquí… no me gustaría que… yo no voy a hablar de esto; no voy a reportar el episodio y no me gustaría que esto se repita en mis manos o en otro de los mismos. No te gustaría lo que pasa o sea lo que pasaría si esto se repite…

–O si se llega a saber…

            Ahí entendí que yo estaba más que otra cosa corriendo peligro con ellos; o sea ellos saben y conocen de los ángeles… saben muy bien…

–Ellos tienen los primeros libros escritos, escondiditos.

            Entonces saben tan bien que aquel que es portador, solo desaparece ¿ya?

–¿Y qué les hacen?

            Desaparecen… entonces oye yo lo que hice fue abrirme, regrese a Cuenca, comencé a trabajar otra vez.

–A la copiadora.

            De ahí busque trabajar porque Alex comenzó a trabajar en una copiadora, de ahí entre yo a trabajar en la copiadora; de ahí de repente que un día desperté y estaba casado. Si sabía; yo sabía con Deisy cuantos hijos iba a tener… tú ya pierdes el factor sorpresa… 

–Yo también entendí eso, yo ya sabía también.

            Tú pierdes el factor sorpresa. Yo sabía que íbamos a tener una perdida, sabía que íbamos a tener un niño varón, una niña mujer; y que luego de un tiempo los gemelos… pero los gemelos todavía no sé si…  

            Entonces como yo estaba tan seguro que ella era mi mujer; yo estaba tan seguro, o sea yo estaba ya, o sea  ya sabía que ella era mi esposa, yo dije ya a la verga, yo no espero más. Al tercer día de vacile, creo que salimos el primer día, de ahí nos vimos al tercer día o sea no nos vimos al segundo…

–Aclarare que no nos vimos porque estaba en mi libro.

            Fuimos a ver no sé qué cosa a la U, y en el proceso de venida de la U hacia la copiadora, le digo: cásate conmigo; y ella dijo si… 

–¿Quién pide matrimonio al lado de la morgue?... El Geovanie ja, ja, ja.

            Estábamos en la U caminando, yo que iba a saber que esa era la morgue… dijo ¿estás seguro?; digo ¿de qué?

–Mentira yo no pregunte, es que yo no tome nada en serio.

            Ah, no me lo tomo en serio; pues sí, tienes toda la razón. Dijo ya… Al siguiente día creo yo le recalce lo mismo… ¿Cómo fue?

–Me invito a comer pizza y me dio huevo revuelto.

            Yo quise hacer pizza española que era con papa rallada y el huevo y toda la cosa… y salió mal… entonces y ya; esa noche ya no regreso a la casa ya…

–Qué hijo de… se casaron en tres días.

            ¡Sí!

–Que bestia…

            Dos días, al segundo no nos vimos…

–No importa, pero son tres días…

            Así nomás compañeritos…

–Y ahí en cambio empieza mi loca aventura con Efesthus que también tengo otras…

            Era interesante ver cuando las primeras veces que llegaba a Efesthus. Yo andaba casi siempre…

–Una vez llego con el pelo así, casualmente como cachos… me dice que es Efesthus pero ha de ser el diablo…

            Es que llegaba con mucha energía…

–Que bestia como llore, esa noche pase sentada en la puerta, no, no me acosté para nada… y una noche le abrazo y dice: suéltame mujer. Desde ahí quede curada; nunca le abrazo.

–Por si acaso.

–Por si acaso, no vaya a ser Efesthus otra vez…

            Entenderán que yo duermo abrazándome a mí mismo así…

–Pensé que iba a decir a la almohada, alguna cosa…

–Lo que pasa, es que el no dominaba para nada.

–Claro…

–Yo estaba comiendo con él, y era comiendo Efesthus. Yo estaba jugando con los juguetes y estaba jugando Efesthus; o sea no, yo no sabía cuándo era él o era Efesthus; y ya algún rato llegue a familiarizarme tanto que ya, y cuando Efesthus llegaba se notaba hasta la parada, ya sabía que no era el sino era Efesthus.

            El que me dio el dominio total sobre la mediumnidad como tal fue Af. Él es el que bloqueo completamente y me enseñó a bloquear y canalizar; por eso digo si Af te dijo, ya…. No eres un médium cualquiera, si estas bajo la asistencia de Af, ya no eres un médium cualquiera.

            Entonces oye que te puedo contar, ya hasta ahí, esa es mi versión para el libro…

 

–Gracias.