Atar a Gregorio

Atar a Gregorio es permitido siempre que Gregorio te dé permiso para hacerlo, si tú atas a Gregorio sin permiso, puede mandar a cualquier otro espíritu de bajo rango o cualquier cosa. La diferencia es el ato, no puedes hacer cualquier ato o escudo para hacer daño, Gregorio no es un espectro, por tanto no va a hacer daño. Al ser un espíritu que está en la tierra por permiso, tienes que hacer un ato de encierro blanco ¿con que se hace un ato de encierro blanco? Mínimo dos cirios y una vela,  tres cirios si la situación está fuera de nivel, si es sencillo tres velas de bautizo, una foto en la que se vea completa a la persona, sin amigos, sin familiares, sin nadie cerca, solo la persona, pegar en un cuadro de papel blanco, por imvo y por pilares. Se hace esto a nivel jerárquico.

Es importante el nombre completo. No se sorprendan cuando la persona reciba ayuda y de arriba impongan precio. Cuando tú pidas ayuda a los de arriba, sean ángeles o espíritus, vas a tener un pequeño inconveniente, ellos son quienes van a medir y a tasar a la persona que te está pidiendo ayuda, dirán si merece o no. Acudes a Azrael en casos de muerte.

Hay gente que tiene un nivel tal de devoción, que va y le pone un montón de velas a un santo “x” y resulta que el santo realiza el milagro.

Las velas se prenden de derecha a izquierda.

Para devolución se hace con vela blanca.

¿Cuándo se hace con vela negra? Cuando un trabajo lo hizo un blanco, fácil, así como nosotros tenemos aura,  toda brujería tiene aura propia porque lleva la carga de la persona que hizo el daño. Si lo pones entre luz y sombra puedes ver la radiación. La persona que hizo el daño puede sentir lo que estás haciendo.

En estos trabajos pagan dos “la bruja y quien mandó a hacer el trabajo”, no porque tú lo hagas, es porqué así debe ser.

Trabajos en tierra son fáciles de curar, trabajos en vidrio o metal no cualquiera los puede sacar y pueden estar generación tras generación, curas con cuarzo.

Cargas las velas con tu energía, así como un brujo da su energía para dañar algo, tienes que dar la tuya mostrando a quien sirves y para que vas a usar, dejando claro que tú no estás haciendo un daño, tú estás haciendo  una sanación, la oración que empleas es: “Hermano mío Jesús Cristo, te pido que a través de este medio…” Tienes que observar que la vela desprenda los cuatro rayos, rojo, negro, azul y blanco.

Frente a la luz del fuego realizas la oración… he traído hasta aquí un daño realizado a un hermano que no lo merece, juzga por ti mismo u obraré por tu mano u obraré por tu mandato. Sabrán que fuiste tú, pero tienes un permiso tan grande que no te pueden tocar.

Si hay la protección sentirán un regocijo entre los hombros y las manos… Hermano mío Jesús Cristo te pido que intercedas por mí ante el Padre, Padre traigo ante ti un daño, daño realizado a …, has escuchado su nombre, es algo que no merece, es algo que no buscaba, su conciencia o su corazón bueno o malo, júzgalo tú, mas tengo claro que nadie merece que esto pase, nadie merece ser tocado, nadie merece ser lastimado, dame permiso para consumir este daño, devuélvelo si fuese necesario o dame el poder para hacerlo. Gracias Padre, gracias hermano por haberme permitido hablar con mi Padre.

Quemas la foto sosteniéndola con tus manos, no con metal, hay que quemarse de vez en cuando.

Cuando ya se ha consumido te permiten ver el rostro de quien ha hecho el daño.

Puedes saber cuándo el daño ha sido devuelto, verás una llama sobre la llama.

La  sanación realizamos sobre pergamino blanco, jamás damos calor en puntos específicos. Apoyamos la foto sobre la vela.

Los santos no ayudan, generalmente otros seres se involucran.

Si los ojos de la persona en la vela empiezan a moverse… necesitas la circulación de tu energía, los tiempos que tienen pasar es de tres a seis horas, aunque es mejor que se consuman completamente.

En sanación pides intercesión y si te dicen no y llegaste a hacer trampa…

Gente de luz lo hace dibujando una cruz al revés y dan vuelta a la foto. Notarás el oscurecimiento o aclaramiento de la foto, si has hecho bien verás cambio en el rostro.

Agradeces yendo a una iglesia, compras una vela y una estampa de Gregorio, prendes la vela y pones al pie la estampa de Gregorio, rezas la oración que viene detrás y tres Padre Nuestro.

Atas a Gregorio imponiendo jerarquía, tiempo espacio, ves al enfermo en su cama y ahí cierras con cuatro pilares, luego invitas a Gregorio de Asís y él hará presencia y estará parado ahí, ni dice nada ni se acerca. “Hermano mío Jesús Cristo, hijo de Dios mi Padre, Padre pido por esta persona y la sanes de su problema mental y lo que se esté suscitando y paciencia para su esposa o esposa para que lo cuide”. En este punto una vela empieza a hablar, significa que llegaste.

Llega un momento de conciliación espiritual y sientes que de nuevo te dijeron no, haces una imvo y te tomas el permiso.

No se olviden de primero pedirle a Gregorio, pues él sabe que va a ir sin permiso.

Cuando hay permiso, las velas deben estar prendidas seis horas, cuando no  hay permiso, capturas, sellas y apagas.

Apagas las velas como las prendiste después de que el enfermo haya salido del encierro vivo o muerto.

 

Adentro está permitida la trampa, pero debes tener la jerarquía suficiente, sino atente a las consecuencias.