101. G.J.: ¡Tú eres lo que eres y quien eres! Di tu nombre con orgullo y mantén tu frente en alto mientras lo digas, pues nadie más lo es, el que quiera aprender de ti o ser como tú, que lo intente pero tu firma sólo es tuya y es incomparable.

102. G.J.: Hoy termina la guerra y hemos perdido, ya no hay más por que luchar, hay que curar las heridas y a casa regresar, un soldado ha caído, todos acuden a ayudar, al llegar el grita que prefiere morir a ser mutilado, pero su cuerpo está intacto y preguntan que es, una bala o un golpe tal vez, ¡no! es mi corazón el que está herido, pues hoy no pierdo una guerra, hoy pierdo mi ideal, hoy muero porque me he rendido, hoy muero y no hay vuelta atrás, ya que atrás la muerte también me espera y no dudará ni un instante si regreso y a su lado me quiere llevar.

103. G.J.: En realidad mis días son monótonos si tus ojos no iluminan mi mañana al despertar.

104. G.J. No importa cuántos o que tan grandes sean tus sueños, sólo cuando los veas caer y lastimarse, les darás valor y los convertirás en metas.

105. G.J.: Todo en el universo ocurre con un fin exacto, no importa si lo entendemos o no, pero te dejo un reto: da gracias por lo bueno y aprovecha lo bueno de lo que parece malo sin criticar ni refutar, inténtalo con firmeza por siete días y encontrarás respuestas y soluciones que buscabas en tu vida, pero el universo no te las daba porque no eras digno de recibirlas. 

106. G.J. El día que despiertes y te des cuenta que dejaste de vivir por ti para vivir como otros quieren que lo hagas, ese día te darás cuenta que has muerto. 

107. G.J.: Bendice tus pasos, decisiones, actos y tu trabajo cada día y Dios también lo hará, recuerda que a lo que des poder lo tendrá y a lo que le quites poder perecerá. 

108. G.J. No llores, te alegres, sufras o des importancia a un hecho, suceso o acto que aún no sucede o tú serás el único responsable de que pase

109. G.J.: Si huyes de un camino lo encontrarás más rápido, pero cuando estés en él sólo tú podrás decidir seguirlo o darle la espalda y alejarte de él.

110. G.J.: No tengo ánimo de escribir o de dejarlos hacerlo ¡me cansé! Hoy decreto que quede quien deba quedar, si una vida miserable he de llevar prefiero renunciar y que otro herede mi desventura, si das algo porque las circunstancias lo ameritan, estás siento miserable, egoísta e hipócrita, si das algo, que sea tu corazón el que lo dicta y tu razón la que lo otorgue o no tendrá valor lo dado y dará asco quien lo da, si pintas una pared su fondo siempre será blanco, no importa si quieres resaltar el color que pusiste luego, color que no tiene importancia o según tú es simple de borrar, pues sólo era una prueba de matiz, el fondo siempre será del mismo color y eso no podrás cambiarlo, me despido sin más que decir y que no se diga que no fui fuerte, pero prefiero la muerte a la comparación.

 

111. G.J. Si das menos de lo que diste a un mundo ajeno que parecía mejor al mundo que abandonaste y al que quieres volver, sólo recibirás lo que das, pues el mundo juzgará tus acciones y tus actos, no te premiará por tu insolencia.