Libro de Plata

EL YO PURO… G.J.

08 de Octubre de 2016

 

Déjalos… (Refiriéndose a los niños que hacían mucho ruido)

Les extraña verme aquí (había mucho ruido en la habitación que provenía de algo que no podíamos ver, solo percibir)

¿Qué quieres saber?

–Primero, gracias por venir. Quería pedirte de favor un poco de ayuda con el tema de la completada del libro, tengo 3 personajes dentro de la historia a los que no puedo ubicarles bien, que son Ares, Apolo y Hestia… hoy día estuvimos haciendo un poco más de investigación pero tengo un poco de confusión de acuerdo a sus características y sus virtudes y sus dones y su manera de ser, en donde les encasillamos o con quien les encasillo.

            Mira, anagrama lógico Ar es… “A”, Polo.

Ar, es “A” Polo… ¿Quién es el otro?

–Ah… Ares…

–No, Hestia.

–Hestia, perdón.

            Est… est… efst… E, S, T.. Festhus…

            Ar, es… Isthus…

–Te cuento una cosa, de acuerdo a sus características, le pusimos como… le puse como Macros ja, ja…

            Todos debimos ser cabrones, todos debimos ser lo que ya no son.

–Una de las purgas.

            Macros se volvió, Macros… en su primera vida; luego por petición lo hizo por Jesús… No se volvió a dar.

            En Paris, una vez más.

–¿En dónde, quien fue?

            El peor enemigo del pintor.

–¿El monje, si? (asintió) ja, ja… Aristhus. ¿Y Apolo?, todavía no me doy.

            “Af”.

–¿Af, o Ar?

            Ar, es “Ar”, A, es “Af”… Es, es “Efst”… (Dio un fuerte silbo y los niños se callaron, menos uno)

            ¿Cuántos años tienen ya?

–10… casi 10, faltan tres meses.

            ¿Y Liz?

–Tres meses para cumplir 8… ¿Por qué?... chendo ja, ja… No dijo nada… No en serio, es que quiero saber ¿por qué?

            ¿Con quién estás hablando?

–Contigo.

            Exacto.

–Con uno más que tengo una duda, igual Atenea ¿A?... Atenea… ¿“Af”… no, o Miriam?

            At…

–No, no me doy…

            Los zodiacos fueron creados para confundir al hombre. Sirvieron hasta que nació la tercera constelación; después de eso son, palabras huecas llenas, no tienen sentido. No son 12, son 13 signos; siguen viendo 12… los creo el mejor, que podía burlarse de su estupidez…

–¿Cómo se llama el décimo tercero?, comienza con “O”.

–Aristhus…

–Es… “Oristhus” ja, ja…

            Orimateo, o Orion…

 –O, Osiris…

            A alguien le dimos la información, lo llamo “Omicron”… Perseis…

–Omicron perseis, siete, seis, siete… Futurama, ¿no has visto?

–¡No!

            Omicron perseis, seis; omicron perseis, siete… ¡Trece!

–Y listo.

–Son buenos esos dibujos.

–Aristhus... Ahora, ¿Cómo podían?... perdónenme la ignorancia… estar todos juntos. O sea yo sé que hay diferentes portadores en diferentes cuerpos; pero ¿Por qué en todos a la vez, o casi en todos?

–Por la presencia de…

–Es que por ejemplo, en estos doce o en estos trece, esta dos veces Aristhus… ¡tres!, y así…

–Pero que, es igual que lo que paso con el Jhandry, estamos en la misma época, el dejo de portar, pase a portar yo.

–¡Tres!

–Las tres…

            No, es más fácil que eso… yo estoy aquí ahora, pero no puedo estar aquí. No pertenezco ya aquí, no a ustedes, una parte de mí, sí; y esa parte se mantiene porque tiene algo pendiente y esta aferrada a algo. Si vuelvo a esta paradoja tengo conciencia de ella y de mi entorno.

            Soy yo volviendo por voluntad a una paradoja, siendo yo, quien ya está en frente; eso me mantiene en 7 cuerpos a la vez, no en 1.

–Las siete siguientes…

            Y las de atrás. El primero es el último y el último es el primero; ustedes siguen aquí…

–Eh… ¿dijiste que era fácil?

–Ja, ja… si, o sea…

            ¿Con quién estás hablando?

–Contigo, Af… ¿no?... perdón, perdón… es como te vi, o sea…

            Soy yo… y soy Af… Mi nombre es Geovanie Abel Jaramillo Matamoros.

–¡Oh!...

            Nacido el 12 de junio de 1984.

–Pero es la parte que ya está allá.

            No.

–¿Entonces?

            Esa es la parte que ya llego. Ustedes ven a la parte que sigue aquí.

–Sí, es que o sea, tienes otra cara…

–Ahora sí, se le paro los pelos.

–Es la primera vez que haces algo así, por lo menos, yo no me he dado cuenta otras veces.

            No me conocieron.

–Por completo.

            No, completo, soy Af…

–Es todavía medio complicado de asimilar.

            Haz de cuenta que Af, se sentó en mí, hace ocho años y camino entre ustedes dos… Yo camine entre ustedes dos, siendo Af, y Af, siendo yo.

            Pero no solo camino conmigo; también camino con Abel. Mientras caminaba con Abel, caminaba conmigo; y a la vez con Soriana en Rusia, con Alexei en África, con Lilian en China… ¡Tiempo, espacio!

            Todos tenían conciencia de ser portadores y sabían a quién portaban, así puedes estar en diferentes lugares a la vez, siendo o permitiendo ser.

–Ahora que te vas, en Diciembre… o sea...

–No se va, regresa.

–O sea, eso es lo que quiero saber, o sea, que parte es la que regresa o como regresa, o que es lo que va a pasar. Tengo esa duda, o sea, me genera mucha duda esa parte. Sé que cuando hace dos años Joan se fue, también fuiste tu; pero ahora que regresas, ¿Cómo regresas, o sea que parte es la que regresa, la que se fue?

            La que ves…

–Tu, tú… ja, ja… o sea, ja, ja… tu verdadero tu…

–La pregunta es, ¿Quién va a regresar en Diciembre, es el mismo Geovanie, el yo puro del Geovanie? para darle las instrucciones al Yo de doce años del Geovanie para que haga las cosas que debe hacer para completar su camino hacia el yo puro del Geovanie que es la época actual…

–El Geovanie, exacto.

–Es una paradoja…

–¡Ya!... ok, ya.

            Ella me saca de vez en cuando.

–Para jugar, ja, ja…

            No, si no lo hiciera, no fuera mi esposa… suele sacarme de vez en cuando, y luego regreso, me quiebro con facilidad; aquí me quiebro con facilidad.

–Lo que pasa es que aquí, vuelves a sentir y debe ser muy duro esa parte de separar esos dos… esos dos sentimientos, esa parte de ya llegar y ser lo que se es y tener todo allá y no necesitar nada y volver acá, y sentir esa necesidad nuevamente… te viniste trayendo una jorga de yo no sé qué ja, ja (había sonido de animales en la habitación)

            Es mi gárgola, emiten ese sonido, quería que la escuchen ¿no habían escuchado antes una gárgola?

–No.

–Yo pensé que era el J.E… ja, ja… quejándose.

–Cuéntame, como es allá.

–¿Qué es todo y que es nada?

–Exacto, ¿Qué es todo y que es nada?

–Lo mismo…

–¿Qué estas parado en el blanco y…? o sea…

–Es que el todo y nada allá, es lo mismo.

–Pero eso te digo, que estas en un espacio en blanco en donde nada es nada, en donde te reconoces por energía o…

–De lo que me hizo ver alguna vez este señor, este señor… me hizo ver alguna vez; imagínate que tienes una capa negra, ¿ya?; en esa capa negra están no todos, están una parte de los universos, ¿ya?; pero esa parte de los universos son puntos en… imagínate un vestido de esos de lentejuelas, ese vestido de lentejuelas cada una de las lentejuelas es un Dios, ¿ya?, eso eres…

–Y te conectas con todo.

–Sin embargo…

–En ese todo, no eres nada.

–No eres nada

            Así como ves un punto dentro de todos, todos ven un punto dentro de ti.

–Y ya…

–Es interesante, el ver eso… o sea te estoy tratando de poner la imagen de lo que sentí, ¿ya?

–Pero eso es la primera capa.

–¿Y cuantas capas hay?

–Tres, un cetro, esa cosa que le dieron a él, que no sé qué es, pero esa cosa.

–Y a la final, no es algo físico; sino es lo que sientes.

            Cuando eres parte de Dios, tienes todo, y no tienes nada. Todo está ahí. Eres tan grande como quieras, te ves tan grande como quieras; de repente ves que todos están observando y tú eres igual que el resto, y el resto igual que tu; todos te ven igual, y tú los ves igual. Y tú eres superior, pero ellos también lo son…

–Es que estas en un mundo de Dioses… o sea no hay ni más ni menos, o sea, todos son igual.

            Su teoría es exacta.

–Tú cuando llegas allá, que es lo que siempre me he preguntado y siempre no han dicho, tienes conciencia de todas tu vidas y tus recuerdos y todo lo demás…

            No necesitas nada allá…

–Pero eso te iba a decir, o sea… ¿para qué?, si no… o sea ¡¿para qué?!...

            Y la respuesta es… Solo no necesitas nada allá.

–Es que allá no tienes, allá eres.

–Claro, pero o sea… al ser ya… o sea…

–Veras, tener es material, ser es…

–No me refiero en la parte material sino en la…

–En la conjugación propia del verbo.

–Exacto.

–Pero el ser no es tener, o sea, el tener conciencia, tener sabiduría, tener lo que quieras, tener…

–No.

–Es que ya no…

–No tienes nada…

            Cuando estoy aquí, los tengo. Los quiero, los tengo, los necesito; al estar allá, soy ellos.

–Es algo que siempre me llamo la atención, tenía que preguntar, tenía que aprovechar.

–Él siempre se va, por ahí vuelve, se vuelve a ir, vuelve. Estamos bien, viene, peleamos y se va…

–Te deja con las iras ja, ja… te deja peleando solita.

            No siempre es así…

–¿Y ya averiguaste de la doble conciencia de Dios?

–Acabas de presenciar la doble conciencia de Dios… ¡Terminaste el libro!, fue un obsequio para eso en realidad.

 

–Gracias, muchas gracias…