Disfrazar la verdad

Ha llevado siglos que esto se revele.

Saben, una noche me colé en una reunión de los grandes maestros, yo era algo niño todavía y pregunté ¿padre, por qué disfrazas la verdad? Y él me dijo porque no la merecen, porque aún no están listos para ella, le pregunte entonces, somos lo divino, lo que camina entre los hombres ¿aun nosotros no merecemos saber? Ustedes, Fasuel, son los que menos deberían saber, al servir a tu Dios en los cielos se te dio sólo dos órdenes, ver y callar ¿Qué crees que te hace ser digno, acaso tener piel? No, ser digno lo ganas tú y tú estás ganando una paliza si no vas a dormir, entenderán que después de eso no pude escuchar más.

 

         Miriam o debo decir Lilian nunca me quiso y eso ustedes lo saben, pero nunca lo hizo porque sabía su verdad, así como ella, yo también caminaba por los bosques, sabía a donde iba, sabía qué hacía y luego supe en que iba todo a terminar, yo si la llamé madre, pero nunca me llamó hijo, pero como ustedes ya saben, en el corazón de un ángel no hay rencor, pero tengan claro que si hay recuerdos, debo enseñarles que ambas llegaron a tener mucho poder y el mismo de la una es igual al de la otra, que la idea que crearon no forme una idea distinta, lo suyo es una pelea por conocimiento, nosotros no tuvimos ese privilegio, nosotros peleamos por poder, esta fase no llegó a ustedes, no la necesitan, solo cuando el poder te extraña llega a ti, es como una mascota con algo de hambre, ustedes no buscan el poder, cuando ustedes han crecido lo suficiente este los busca, no busquen el poder, no esperen y este reclamará por ustedes y se entregará como niña de quince años borracha en cuarto oscuro.