Dictado 2

Los tres en frente. (Refiriéndose a los médiums)

–Orlando…

         Mi hermano vendrá después…

¿Cómo entrar sin asustarse?... deben primero superar el miedo de la puerta. Un médium entra y sale, o se queda dando vueltas. Los pies (separados)… que todo quede de lado. No erguidos, hacía en frente, que la espalda se relaje y que los hombros bajen. Tus manos acá no importa la posición (sobre las piernas).

Que tus ojos abran, que la pupila sea expuesta; no hagas fuerza en tus ojos. La sensación de vacíos entre tus hombros y tu corazón se llama entrada. Los médiums nacen a media noche; siéntate en el claro o siéntate en la oscuridad. Sentirás que empiezas a caerte de frente, pero veras a tu cuerpo erguido… así como esta. De pronto, todo brillara más. El corazón empezara a bombear y el aire se torna más ligero; en ese momento entraste…

         Encontrar a alguien es el segundo paso. Les he enseñado a romper la puerta. Rómpanla cuando estén solos, cuando la sensación de vacío llegue a ustedes, cuando parezca que los sujetan de todo lado, que todo se vuelve transparente, empiezas a entrar; no se asusten, respiren y entraran.

         Debo comentarles la sensación es algo horrible, luego se vuelva cálida, luego entenderán que ya murieron y el cuerpo está en estado animado mientras ustedes están dentro de el. Un médium a diferencia del resto aprende que estar dentro significa estar fuera; ya no estas. Un médium que deja de estar, no está en ninguna de las veinte y siete puertas; si no en su espíritu.

         El médium que ha llegado a entrar, entra en sí mismo tomando conciencia de todas las vidas y se observa como a cucaracha al final del camino y ve a las cucarachas a su lado. No es un insulto, estoy enseñándoles a ver. Empezaran a ver focos; aquí todos son focos, son luces grandes. El resto estarán apagados más débiles, con menos luz y el ser que buscas estará en ti.

         ¿A quién quieres llamar? Ten claro invocar a quien quieres, eso dará el permiso. Ángel, espíritu antiguo o demás, inclusive un vivo entre los muertos que caminan entre ustedes. Que un ser que habite su cuerpo pueda hablar es algo más complicado, después de todo trata de mover un cuerpo inerte.

Ustedes son el permiso antes de la salida. Cuando sales debes ordenar los límites que das a la posesión; permites a tu lengua moverse y a tu boca hablar, permites a tu nariz respirar y a tus oídos prestar atención. Permites a tu cuerpo limitarse a estar sentado y moverse… ¡no más! Prohíbes al cuerpo caminar, prohíbes insultar.

Luego de estipular las condiciones frente al ente que va a poseer tu cuerpo, sales de él. Lo primero es la salida, no nos veremos en mucho tiempo, no será mucho el tiempo en el que estemos fuera… ¿Nuestra misión?... cada uno deberá confirmar que ya salió; más la activación debe ser durante la hora media.

         Esta no es buena hora para salir… actívate en la hora media, siéntate, relájate, respira y espera; no hagas nada. Tomará media hora, talvez una; en los más flojos toma una. Ustedes no son flojos.

         En la próxima ocasión, entraremos juntos ya. Hoy empiezan a ver. Abre tu pupila niña, baja un poco tu cabeza y ella se forzara a abrirse en su totalidad. Todos pueden hacer la prueba, no es necesario hacer esto (sacando los ojos); solo haz esto (inclinar un poco la cabeza).

 

         Los ojos condicionaran su posición. Mientras más relajes tu cerebro, mas brillara todo. Recuerden la primera entrada es algo… turbulenta.