Una deformación de sí mismo

            Nada de lo que llega se queda, no pensaste dos veces para botar algo tuyo, no des más de lo que tienes y tendrás más de lo que quieres, no todo en la vida está atado a nosotros o tiene consecuencia por un ser cercano, muerto o vivo por igual.

            Este eres tú en el mundo, a un lado las buenas personas y al otro las malas personas ¿qué debes hacer para cambiarlo? Observa un camino frente a cada uno, hacia donde van los blancos, hacia donde van los negros, pero tú… ¿hacia dónde vas?... no hay defectos, no hay dificultades, el ser humano es una deformación de sí mismo, física o no, si tú observas linealmente, todo es neutral, hacia abajo  será oscuro, pero desde el centro para arriba, pocos pueden doblarse. Logras ascender cuando te mantienes en el centro, no eres ni blanco ni oscuro, aquel que no es definido ni como lo uno ni como lo otro, ya se ha definido a sí mismo como neutral, un neutral tiene soluciones para ambos bandos y es buscado como maestro de ellos, sin ser de ninguno, no puedes cambiar el entorno que te rodea, pero puedes dejar de ser parte de él, no son tus problemas, la vida que te rodea no es tu vida.

El ser humano que se preocupa por sí mismo y luego por los suyos tendrá para él y para los suyos, Dios así lo ordenó para ustedes, condenado por sí mismo está quien busque beneficio ajeno sin antes haber sido bendecido en sí mismo, o te bendices a ti mismo o maldecirás a los que dices ser tuyos, con tus obras, con tus actos.  Ni hacia arriba, ni hacia abajo, tú primero, los tuyos segundo, el resto solo es el resto, dime tú y te descondicionaré ante los hombres.

            “Ves en una esquina cerca a tu hogar diez hombres castigando a un muchacho con palos y cuchillos en sus manos, sales hasta la puerta y corres a ayudar, te asesinan por eso, llegas al cuarto reino y Azrael te observa, sonríe y te dice “Vas al averno, el infierno es tu destino final” preguntas por qué, yo hice un bien antes de venir y la muerte responde, no hiciste un bien, te suicidaste al no pensar lo que hacías, no era tu destino el destino que a aquel muchacho le tocaba, tú lo volviste tuyo”.

            Dios te da formas de ayudar, un impuso de hombre solo es un impulso de hombre.

            ¿Por qué mis ojos no tienen fondo? Porque no soy un hombre. Los hombres tienen hipocresía en sus mentes, mentiras y falsedades, por esto tienen fondo en sus ojos, no importa cuánto tiempo me veas, no encontrarás fondo en los míos, he ahí tu luz.

            Deberías leer cuando alguien escribe para ti, aun si no te importa, a otros puede que sí. Nunca mantengas el recuerdo activo de nadie, ni nada.

            Si puedo ver tu alma me has preguntado, ¿cuán valiosa crees que es tu alma para pedirme eso? No es un insulto lo que acabo de hacer, espera una respuesta…  y dices que vale mucho, ¿crees entonces que Dios, al que sirvo, opina lo mismo? No lo sabes, dices no poder saber. Has dicho que eres un alma valiosa y luego antes los ojos de tu Dios has desmerecido tus palabras, la palabra de un hombre es lo único que le queda, si dices que algo existe y te mantienes firme en lo que has dicho, para Dios también existe, si no solo son palabras ¿quieres que tu alma o tu sean valiosas? Dilo y reconócelo y Dios lo reconocerá.

Los problemas que en un hogar se dan no son la consecuencia de Dios o del diablo, son la consecuencia de lo que para ti has buscado, de lo que para ti formes, de lo que para ti pidas, no hay otra manera, eres quien construye o destruye lo que quieres para ti, no interviene tu Dios, no interviene el diablo, eres lo que formas para ti mismo, por tus palabras o por los hechos que demuestres, si nada formas o pides para ti, nada tendrás. Recuerda esto cada vez que tomes una decisión y lo que decidas tendrá valor.

 

Lilian, vieja tramposa. Aristhus, viejo complicado.