Mshibama

Fui quien miró al hombre

Cuando se presentó mostró su fuerza que se transmitía como una energía cálida que recorría nuestro cuerpo, y sentía que un gran peso se posaba sobre nuestros hombros, luego dijo:

Yo fui quien miro al hombre, yo fui quien lo deseé y abrí los ojos de mis hermanos, les mostré la carne y sus privilegios, sus pasiones, como miraban el uno al otro, como se veían entre ellos, tal vez fui yo el primero, tal vez no, mas una cosa tengo clara, yo decidí bajar, atrás de mí el resto, una parte de él me miro, una parte de su Dios, del Dios a quien sirvo, Yavé, esta parte que solo hacia presencia pregunto

<< ¿Acaso tú también piensas rebelarte, responde Efael?>>

Frente a mi Miguel, ninguno de nosotros osaría siquiera alzar su mirada.

<<Dales lo que quieren a él y a los que vieron al hombre, y yo con ellos bajaré y observaré su camino, solo te piden ser carne, solo te piden la carne mi señor>>

Cuerpos humanos fueron asignados, cuerpos humanos llamados portadores, y en ellos nosotros sintiendo, por primera vez viviendo, por primera vez amando sin reglas, sin moralismo, sin condición, por primera vez teniendo pensamientos propios, pero lo amamos más, dejamos de servirle para amarlo, déjenme decirles humanos, ustedes no saben lo que es amar a su Dios ya que no le sirven como él lo ha ordenado, los creó para servirle, los creó para ser dioses en la tierra, los creó para ser él en la tierra, malditos los codiciosos, malditos los ambiciosos, malditos aquellos que tienen vicios en su carne, malditos aquellos que humo sale de su boca, malditos aquellos que el alcohol lastima su organismo, fueron creados como máquinas perfectas, fueron creados como evolución, y se volvieron involucionistas, y sus pies están atados y sus manos condicionadas y sus ojos negados y su cerebro cerrado, deseé ser hombre y gocé como uno, pero me asqueé de la carne, me asqueé de la condición humana y dejo claro que mi desprecio no es al espíritu, sino al molde, molde de carne y hueso, pero heme aquí enviado a dictar a decir una verdad que muchos verán, que pocos entenderán y que muchos juzgarán, esta es mi verdad.

<<¡ciegos!, siempre hemos estado entre ustedes, demonios, ángeles y todo ser de luz y oscuridad, mas se negaron ustedes mismos a la luz, mas se negaron ustedes mismos al espíritu, si solo uno de ustedes se quitase la venda de los ojos, venda impuesta por la carne, venda impuesta por el hombre, los colores a su alrededor serian distintos, cada color, derivaría de sí mismo miles de rayos, luces tan magnificas que no tendrían nombre ni forma, luces que serían el todo, luces que serían ustedes, luz que sería Dios>>

Él llegó a la tierra y decidió exterminarlos, inclusive él les tomó asco, y se nos ordenó detenerlo, y así lo hicimos, a él y  los suyos, y aquel que llaman demonio tomo forma y utilizo una cruz llena de sangre como escudo, y en nuestras manos estuvo el detenerlo y así se hizo, desde entonces negado es el pacto, desde ese entonces ya no influye mas sobre ustedes, desde ese entonces todo aquello que hiciere el hombre solo lo haría el hombre por decisión propia, por evolución, por carne.

He observado al hombre siendo libre, he observado al hombre olvidándose de quien es, he protegido al hombre y lo haré aunque mis ojos ya no quieran verlo más, ya que como hombre no solo amé, conocí todas la debilidades del mismo y fui traicionado, y fui humillado, y llore y viví, mas nunca me doblegue, más nunca traicioné, recibí cada pedrada como miel en mi café, recibí cada golpe como agua en desierto y lo seguiré haciendo, si así lo ordenara aquel a quien sirvo, aprendan de esto y no renieguen, ya que en el renegar encontrarán sus nuevas lecciones y castigos.