Dictado 4

–¿Ya?

–Muy baja la luz… es que ya intente entrar dos veces y no.

–¿Ahí?

–Ahí puede ser. (Iluminaron al médium con las linternas de los celulares ya que no había luz, y lo cargaron con energía para que pueda canalizar)

–Ya está aquí pero todavía está débil.

Al parecer nos han limitado la luz.

            No todos tienen las herramientas. (Las cartulinas cortadas)

(Se acercó uno de los presentes que tenía la herramienta y  la puso sobre la mesa)

            ¿Quién es el dueño de esto?

–Yo soy el dueño. (Se acercó a Efesthus y se llevó las cartulinas zetadas)

            A quien traiga ante mi pergaminos, estos se les serán zetados.

            Si en cielo y tierra, en tierra vendrá cielo. Lo que arriba se lee, solo se leerá si está viva.

Si una de ellas cayese o dijeras que este de lado, leerás de antes, no después.

            ¡No hay luz!

–No hay…

            Solo cuando la mayoría de ustedes tengan los pergaminos.

            Ahora la luz es uniforme.

            Díganme ustedes, ¿Qué puedo hacer por ustedes?

–Las cartas, que las puedas zetar.

            No estuches, no libros… retire cada cual lo que es suyo.

–Retiren cada quien lo suyo.

–Efesthus, ¿Qué representa el rey de copas?

            No esta vez, esta vez, no hablare.

            Quienes quieran el don, traigan los cortes de cartón blanco.

–¿Para cuándo de aquí nos reunimos?

            No sabemos, se está decidiendo.

            Miren a su alrededor, ¿Qué ven?... no hay la condición de luz adecuada, no para recibirme… a esta reunión… la próxima visita espero a los que sean parte de la lectura con sus cartas aquí.

–¿Efesthus antes de irte podríamos leer las cartas blancas?

            Aun no tienen grafico muchacho.

–Puedo ver gráficos en ellas.

            Tú eres heredero, en ti los gráficos ya están escritos.

–Tienes que escribir, tienes que dibujar.

–Tienes que dibujarlos.