libro de darék

Libro Dorado

Usar sus alas

 

Otra, otra vez va a ser dictado el mensaje. Frente a quien estoy ¿humanos?...  ¡No! No son sólo tierra, alados, hombres de alas. Mi nombre es Darék, he venido a responder ¿Qué quieren que les dé?

            Soy el demonio de la tentación, la perfección y el ladismo, no salgo mucho de casa, tampoco veo muy bien.

- ¿Cuál es tu mensaje para este libro?

            “El libro de los Invencibles”. Por eso me envían aquí, ya sé a qué han llegado ¿dónde están los demonios? ¿Dónde estamos? Con ustedes, esa es la respuesta. Fuimos imponentes y fuertes, ahora sólo nos sueltan, como un amo suelta un perro, somos los que hacemos el trabajo para aquel que se lleva el crédito, en esa jaula ¡él se lleva el crédito! ¡Luzbel!... Ni siquiera merece ser nombrado, en fin, se ha enviado a corregir y a dictar, se nos ha enviado, no estoy solo no, igual que ustedes nací, igual que ustedes soy humano, no, no soy humano, soy mujer, nazco y vivo, pero… ¿por qué hablar de mí?... Hablemos de ustedes.

            Mi ángel aveniente, mi espalda, lleva por nombre Efael, yo soy el que mira a través de los ojos de quien se consume, el cuerpo perfecto, pero… ¿por qué hablar de mí?... Hablemos de ustedes.

Los elegidos tienen más historia, pues son más viejos ¿y que han venido a hacer? Díganme, ni sus alas pueden abrir, un cuerpo elegido, un portador, no necesita amenaza, los más fuertes después de mí, son imponentes y ante ellos las alas de los guardianes son necesarias, sólo sus cuerpos no serán suficientes. Los portadores, les he enseñado desde siempre a usar sus alas, las alas son un símbolo de poder, de grandeza, de imponencia, las alas de un ángel abiertas significan esto es mío, este es mi lugar, estas aquí porque yo lo permito ¿Por qué no las han abierto aun?

- No necesitamos, no vamos a caer en tu tentación.

            No, no voy a tentarlos, no soy Elm, no soy Elm, Elm si lo hará. Abran sus alas. En el cuerpo de un ángel son como unos sellos en su espalda, en el cuerpo de un hombre, los estigmas nacen por decisión propia, ten clara tu mente, ten claro tu lugar, lo que he de enseñar no es sólo de portadores no, también para aquellos que tienen a su guardián con ellos. La precisión nace de la luz, de tu conciencia, si tus alas son abiertas para darle la bienvenida a un extraño como símbolo de seguridad e imponencia, primero tu mente, tu frente y el llamado tercer ojo debe observar y sobre eso te hará caso, piensa en quien está, a quien sirves, ten claro a quien sirves, luego tus hombros se harán hacia atrás y los estigmas se marcarán y el preso llegará y sabrás que están ahí por bienvenida, mas protege tu frente, tu boca y tus oídos, dibuja lo que él les dejo en tu rostro, lo que el bañó con su sangre para ustedes, dibújala desde tu frente hasta tu boca, hará que tus ojos y tu boca no caigan y de un oído al otro para que tus oídos no pequen, ni sepan o escuchen y no ofrezcan, mueve tus hombros hacia atrás y presiona con fuerza tus paletas hacia adentro, ellas se abrirán de una forma diferente, protegerás y condenarás si fuera necesario, en caso del que porta a quien lleva El Dedo de Dios, si lo segundo se hiciese, sería una orden del portador bien recibida por el portado, por eso te omití en principio. Esto es algo para Elm, mas bien dicho, tú eres sabio, no podía decírtelo frente a una mujer, las mujeres son celosas. Yo he de volver, pues en mi está dictar, diste la segunda orden, no juegues, yo entenderé, los otros no lo harán y probarán, yo los conozco, pues él los conoce y ustedes, por eso he enseñado protección, si un indigno se sentara frente a ellos y un ángel toma la forma y marcará de esta forma, mas cuando apunten así (apuntando directamente a quien dejan el regalo) y bajen y guarden su mano en su vientre, habrán dejado algo al indigno, algo para marcar sus pasos.

            Estén alertas, ya me voy, he enseñado, los otros no, los demonios que visitan, los demonios que defienden al de la jaula, esos usan esto. Mi dictado no acaba, algo más les he de enseñar, no sólo las alas de un portado se pueden usar, sus armas también.

 

            Si me permiten y ya lo han hecho, será lo que he de enseñar.