Alexei

Estamos algo viejos.

-Dios de Atlántida, yo le llamé, quise recordar algo, perdone mi curiosidad.

            Usted, llevo mucho sin ser tratado así, usted… te recuerdo algo más pequeño ¿cuánto quieres saber?

-Lo necesario para recuperar mi memoria, todo lo que tiene que ver con Atlántida.

            El agua refresca la memoria. Yo soy agua, este cuerpo no, sus ojos ahora están secos, soy algo caliente, pero las mejores espadas se forman en fuego y luego descansan en agua. Todos dieron un elemento a los suyos, yo les di agua, tres cuartas partes de ustedes me pertenecen a mí, el resto, al resto de mis hermanos.

Él los ha visto, él no los vio más y yo tomé la isla para mí, les di conocimiento y esperanza, pero querían más, no importa cuánto les diera, siempre querían más, el hombre siempre quiere más… y alguien intentó tocarme derrocándome.

Mi portador, homólogo tuyo, podía hablar conmigo, pero no he venido a describirte la Atlántida, el complejo, el espacio donde aterrizar, las grandes palmeras que daban fruto como achote, no he venido a recordarte los gatos negros gigantes que convivían con ustedes, les llamamos “Anubis”, dados por una mujer de alas y un hombre estúpido, tampoco la piedra de círculo que permitía ver más allá de la isla… no, no he venido a hablar de eso, he venido para hablar, eres tú quien no habla. No necesito darte recuerdos de algo que ya conoces, necesito que conozcas aquello que olvidaste mi estimado “Dare” mano derecha de quien poseía el don ¿es ahora tu duda?

Serás llamado a las cucarachas que caminan en dos patas ya entre los hombres, los titulados, entonces podrás aprender nuevamente a hablar conmigo. Cuando tenías seis años me hablabas, pero la mujer dijo que no, es mejor comportarse y no hablaste más. Un niño que habla al agua y no a sus amigos… ahora tienes pocos amigos, pero agua siempre habrá. Hoy se te será llamado a aprender a hablarme nuevamente a mí y de mi escucharás sin intermediarios, entonces en tus proyecciones nocturnas recordarás cada espacio y entrada, cuatro aquí, cuatro entradas, no solo a mi universo, tú lo recibirás, quien tu cabecera debe reemplazar, entonces empezaremos a hablar sin medios.

La mente no puede decir materia existe y ella existir, tu mente no puede creer en que la materia existe, la materia es un freno, la materia perece, aunque se necesita, debes olvidar la materia, entonces si quieres que una mosca te salude, lo hará, si quieres que un ser de este u otro plano lo haga, lo hará y si tú quieres ser el ser dentro de dos planos, también lo harás.

Saluda, luego de saludar, es tuyo, espera, es como si escuchases un grillo en un solo tono a una gran distancia y un silbo pequeño como el que escuchaste, entonces tu oído escuchará. El hombre ha construido máquinas para destruir sus oídos, cuando tu conciencia quiera escucharnos, escucha a los grillos cantar y escucha.

Eres diferente a los otros hombres, tu libro será dictado al resto, se te escribirá cuando pernoctes y escribirás lo que recuerdes, lo harás tuyo o lo darás. Has sido llamado a la casa y los hombres libre albedrío dicen tener, puedes decidir quedarte o no volver.

Hemos visto hombres levantar jarras de cerveza muy grandes, no me agrada el sabor del licor.

…mas el hombre destruye en sí mismo lo importante de él mismo, mientras más importante la pieza, más se debe cuidar, si tienes un par puedes sustituir uno o no lo harás, pero solo uno de ellos en su forma debe cuidarse…

Toda la historia, cada recuerdo de mujer perfecta de curvas, saliendo del agua frente a tus ojos, tomando forma de mujer, la que no produce ningún deseo de hombre de frente a ella, son parte de los recuerdos que tendrás, entonces sí, todo fue real, todo, incluyendo las bombas atómicas, todo fue real.

Sabes, el azufre es más peligroso si se moja con agua de caña fermentada, y se expone al sol, segará a cualquiera y no le volverá su vista, ellos crearon la primera, los hombres intentaron crear y crearon más ¿pero tú que quieres crear? ¿qué necesitas crear?

Intentando estás abrir puertas para reconocerte, hoy te has reconocido, frente a ti está quien soy y eres algo de lo que soy, la pregunta es ¿Qué quieres ser tú? ¿De dónde a dónde vas?

-La quinta raza ¿puedo serlo? ¿Puedo volver a mi patria? Me renuncio a ser hombre de ahora…

            Saliste en armas, regresarías en armas, viene lo mismo que dejaste otra vez para el mundo, de nada valdrá volver, pues lo mismo encontrarás y esta vez no podrás decir no, pero si tu dominas a mí, tú iras cuántas veces quieras…

-¿A Atlántida?

            A Atlántida y a casa.

-Casa. He pasado mucho tiempo vagando, apenas cincuenta y cinco años. Atlom… ¿hasta cuándo? ¿He hecho algo tan terrible para pasar en esas realidades de vagabundo, de nómada, de no encontrar mi patria, que he hecho, he hundido la Atlántida, hasta cuándo? He tratado de remediar…

            Los atlantes son tu recuerdo, mas no en ti, vienen de mí, no es tu conciencia la que recuerda el sueño, sino la mía, yo hundí Atlántida, yo hundí mi creación, no destruí nada, de pez a hombre, de hombre a pez.

-¿Dónde están los nuestros? Quiero volver con mi familia.

            En cuatro días encontrarás a los tuyos, entonces podrá volver tu alma a los suyos, tu carne ya tiene orden, ya puedes encontrar el orden de tu alma, debes entonces acudir en cuatro días a ellos, Aristhus te llevará.

-Me cansé…

            Has mencionado tu error y aun mencionándolo sigues cayendo en él.

-¿Qué he hecho?

            Intentar, existes o no, no intentas existir. Antes de irme has dicho “intentaré”.

            Llámenlo a orden, ya tengo el permiso de tu amigo...

Deja de intentar, nos vemos cerca, nos vemos pronto.

-Me gustaría…

            No existen últimas ni primeras, solo existen.

-¿Qué hago aquí? Llegué a Ecuador, al otro extremo del mundo, que tengo que aprender, compartir… libro, no sé…

            Aprende a existir, hay maestros en ese camino, nunca tuviste maestros y te he llamado a la casa de doce. Aristhus ha visto que no eres tan estúpido, entonces me ha pedido permiso para ser llamado, por eso ya eres parte de ellos, siendo el único no maestro entre la orden de ellos, luego vendrá mi hermano. Maestros, uno al final, doce en el camino, te he traído a la casa de astrales, de médiums y sanadores, de maestros ancianos y maestros escribas, de maestros espirituales y maestros de orden, de maestras nuevas, virtudes no antes vistas, el hombre antiguo temía ser más grande que otros hombres, los hombres a los que he traído son tan grandes que los otros hombres los ven muy pequeños.

-¿Por qué se ha dado aquí en este país?

            Este es el lugar, no eliges un lugar, toma veinte huevos de una gallina, ponlos al sol y luego al frío, llévalo ante el mismo número de gallinas en diferentes lugares, pon el huevo debajo de sus c…. el que empolle reclutará al resto, no hay un lugar, sino la suerte del nacimiento, aquí ha nacido el pollo, como en otra tierra nació por Jerusalén, en otra por India, en otra por Rusia, solo pon el huevo debajo del c… y espera ver qué pasa.

-¿Qué poder tengo?

Un maestro toma de los maestros lo que necesita para sí mismo, no como conocimiento, como don, eres un portador diferente, no tienes un don ¡idiota! Tienes todo don que se ponga frente a ti.

-Ser pintor, artista…

            Esos estimado muchacho son talentos, en cuatro días descubrirás que es un don, me llamaron el poseedor del don, puedo tomar los dones. Te enviaré a la casa donde ellos habitan y te enseñaré a tomarlos.

 

En tus sueños escribiré y en cuatro días contarás a los maestros lo que parece que te he dicho.