Uno de los guías

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Namaste a los nuevos maestros y saludos.

Nos conocemos hombre con pechos. ¡Sí! ¡El nuevo hombre con pechos! El escribano frente a mí.

Soy uno de los guías, viví y crecí con la estupidez de la raza humana. No veo estupidez en ustedes, en ti un poco sí, escribano, pero no es estupidez, es mas desaire.

Soy quien ve y observa, quien aprende de ustedes, a eso fui enviado, soy quien les dirá cuan estúpidos son los hombres que usan palabras necias ante oídos necios, palabras que no existen y se ofenden y no entienden. Es más ignorante el que se ofende con palabras ignorantes, que aquel que ignora lo que está diciendo ¿o no es verdad?

        Jhandry, veo en ti un hombre de orejas chicas, buen aprendiz y buen amigo de un viejo amigo. 

Deisy, escuela oscura de los cuatro elementos, te los darán, ya se te han sido concedidos y el permiso también, parte de la estupidez humana es tener tanto poder como un rey y ser para sí mismo un pordiosero, asimilar lo grande que tienes y lo grande que eres te permite usar lo grande que tienen y lo grande que son los inferiores a ti y a tu cargo, no es un reto, sino un consejo.

Mi cabeza brillaba igual que la tuya, Iván, en mi tiempo eso era inteligencia y sabiduría.

—“Dios creó muchos hombres, pocos inteligentes, al resto les puso cabello”.

        Buena frase, debería volver en mi tiempo. La gente que se burlaba de cómo brillaba mi cabeza, perdía la suya.

        Lo que llevo en mis manos es la luz del sello de los maestros. Esta es la luz que indica sabiduría entre ustedes, para eso su sello. Esta luz se las doy a ustedes hoy, sólo un maestro puede dársela a un espejo, yo no puedo hacerlo en este cuerpo. Tú, escriba, eres el espejo.

        «La llama del conocimiento no es fuego, sólo es conocimiento, se frío con lo que sabes y cada vez sabrás más.» He ahí la radiación de la frase, une tus manos.

Soy quien dirá muchas cosas cada vez que se me sea posible, es bueno decir a los hombres que tan estúpidos son, sin ofenderlos, pero sí un poco.

Un maestro es el que enseña, el que no aprende de un maestro no aprendió, sólo escuchó y vivió. Ustedes no tienen guías, son quienes despiertan su propia guía, revelan lo que son y en lo que se convertirán, son humanos y se convertirán en uno.

¿Qué conocimiento he de dejar yo para el libro, ya que mi homólogo, Neim, no tuvo oportunidad de hablar?

 “La ignorancia, la mediocridad, el irrespeto, el irrealismo, la falta de ideales, las malas costumbres, la decadencia, la infamiliaridad, no son de un humano, son de hombres libres que buscan conocimiento y no lo tienen, busca cada palabra con su significado real, que ignorante aquel a quien le dicto que debe buscar y aprender de lo que se le dicta, pues muchas veces no entiende lo que se le ha dicho, pero es bueno aprender”.

A mí llegó una vez Miguel y yo había lanzado una proeza, mucho de lo que dije lo conmovió y mucho lo intranquilizó frente a sus tropas, se acercó a mí y me dijo ¿qué significa lo que has dicho? Yo le dije que para muchos significó alcen sus manos, para otros mueran por su causa, para otros significó no dejen de pelear, pero para ti, para ti significó búscame después de la charla, pues tengo que hablar contigo.

Un gran sabio, un gran maestro, no usa palabras cotidianas, usa palabras que lleguen al espíritu, que se convierten en un tornillo perforando el cerebro para que este tornillo se convierta en conocimiento, ya habrás dado y no habrá más que aprender. Da indignación y un poco de coraje, da engaño y un poco de desidio.

        Confunde en lo que enseñas y no muestres cuanto sabes, no muestres quien eres, pero da duda de quién eres.

—“Nadie es más estúpido de lo que quiere ser”.

        La radiación no será igual, de aquel que vive en el mar, de aquel que vive en el monte, ni deberá, pues su tono de piel es distinto, yo vivía al lado del mar en Le Lutte, nuestro mar era una pileta.

        Soy tan viejo como el viejo que dominaba esas tierras, y de mi tomó consejo y yo de él también. Nos sentábamos con café. El pequeño niño corriendo, Efesthus, llevaba el nombre similar al de su Padre y la niña, Shussan, como recuerdo, era bastante curiosa, la portadora también lo es.

        No importa cuántos quieran venir, dos son más grandes que un ejército completo. Aquel que escucha de la riqueza, lo es,  si la hace suya, aunque no tenga un centavo en el bolsillo.

        Ha sido un gusto hablar con ustedes, maestros.

 

 Enemec, significa ascensión, no te puedo llamar espejo, no mientras no quieras serlo, decide ser un enemec, escriba,  decide ascender y el espejo se consumirá y te llamaré por tu nombre cuando lo tengas, los años te darán tu nombre.