Reconocer a una mujer

 

1.    Reconocer a una mujer

El hombre tiene el derecho y el deber de enseñar y corregir. A cada hombre se le da un molde fresco lleno de baches y agujeros, tiene falencias, tiene virtudes, que no se diga que no lo mencioné, pero un hombre vuelve al cachorro de león un león o un marica.  Este molde fue hecho para dañar el diseño, pero está en el hombre convertirla en uno, no hagas caso de insolencias ni irrespetos, lo que mal se entiende se pregunta y si es mal respondido o mal explicado se tiene el derecho de reclamar y enseñarle al niño a desechar sus pañales como debe de ser. Se le enseña a la mujer, es el paso primero, en ti, escriba, ya no hay mucho que moldear, te has moldeado a ti misma, pues también se nota en el cuerpo, no has bajado la mirada, ninguno lo ha hecho y es lo importante, pero sus cuerpos demuestran fatiga.

        Uno a mi derecha, otro a mi izquierda y el de la derecha pregunta y el de mi izquierda contesta y la mujer de la derecha y el hombre de la izquierda discuten ¿será una tarea? No mando tareas, ni pido soluciones, son sólo ejemplos.

Frío y caliente, si se sale en ventisca aunque la lluvia sea poca o nula, enseñar a ofrecer servicios de calefacción o pedirlos “por no solicitar un abrazo” ¿cuántas palabras necesita una mujer para pedir el abrazo de un hombre?

—Ninguna, con los gestos dicen todo.

        Se equivocan, necesita todas las que encuentre en un diccionario y las puede conjugar en una oración  “la noche esta fría”, “afuera está lloviendo”. “Desayuno poco”, “me duele el estómago”,” siento fatiga”, “recuerdo un día que comí algo sabroso”, “que rico comer eso” significa “tengo hambre”. Les estoy enseñando a enseñarles a no ser ignorantes, ni lazarillos, a enseñar a hablar con propiedad, lo primero de las nueve lenguas, es ser una lengua perfecta, correcta “y eso también”.

La solución del sabio entre  el inteligente, es darle la razón, aunque el sabio se haya equivocado, esto callará al inteligente y bloqueará sus pensamientos, ya lo aprenderás, él lo dirá después que me fuera.

Un familiar, un amigo, un conocido “está paseando por el mundo”, “mi tía de fulano lugar, mi tío de sultano lugar hizo una reunión” ¡sácame de aquí y llévame a pasear, no importa que no me lleves a otro país, solo sácame a pasear! Para bailar lo hacen de otra manera, cuando una mujer recuerda a sus amigos o sus amigas, las fiestas, las amanecidas, los gestos de los otros, el baile que apodaron sus amigos, la salsa que nunca pudo bailar, el charango y otros instrumentos, cualquier cosa que genere ruido y permita mover el cuerpo, significa quiero bailar o al pasear por la calle de tu brazo y observar los lugares o antros que se permita que una mujer mueva el cuerpo junto a un hombre, es una insinuación visual del quiero entrar ahí.

— ¿Ustedes entienden la psicología de una mujer?

        Se les va a enseñar a saber de la psicología de la mujer, lo primero que deben dominar es al animal que vivirá a su lado, no todos son animales, algunos se domestican solos, algunas mujeres saben que no lo hago como insulto, saben que también es parte de lo que van a aprender y espero les sirva para cambiar su estado, sé que les servirá.

        Cuando una mujer se muestra cariñosa en exceso y quiere algo durante el día, fastidiosa, algo coqueta, insinuante, mas tu conciencia sabe, y la suya, que ella entiende que no puedes quedarte, no a cumplir como hombre, eso sólo puede significar una visita  indeseable o un permiso próximo.

— A mí como ya me han hecho probar de todos los colores— Dijo Jhandry—

        Nadie ha recibido el azúcar de todos los néctares, sería como contar las arenas del mar ¿quieres entender completamente a una mujer? Cuando termines de contar las estrellas que miras en el cielo, habrás comprendido completamente a una y habrás muerto doce veces y tu treceava muerte dirás ¡lo logré!

— Pero…

        Te enviaran al infierno por haber perdido tu tiempo.

— Yo quiero aprender más sobre mujeres.

        Es lo que estoy enseñando, ya he dicho que tanto cuesta aprender de una mujer.

— ¿Se puede aprender de una mujer?

        Sí, si fuera una maestra, teniendo claro que su estado no es el de una dama, esto no significa que se comportarse como un hombre, pero sí que tendría el conocimiento y permisos de uno. Maestra es la que tiene el conocimiento de un hombre, no el estómago lleno de gases y eructos y otras cosas.

        Cuando una mujer pregunta, hace cualquier tipo de pregunta o cuestionamiento y no te mira, ya conoce la respuesta o confirma una duda, cuando una mujer pregunta observándote es porque necesita la respuesta, cuando no está cerca de ti o no la puedes ver, pregunta a través de otros o a distancia, el que lo sepa o lo pregunte depende de su tono de voz, he ahí la diferencia.

        La mujer es predecible, toda mujer que escribe una carta o cualquier tipo de pergamino, los que usa y los que se usaban, usará palabras muy rápido si quiere preguntar algo que ya sabe, escribirá o asumirá rápido sus palabras confundiéndose o enredándose en su propia lengua, no será así si pregunta porque no sabe, se tomará la paciencia de escribir y pedirá detalles.

Toda mujer le teme a la vejez, a estar sola y después de los cuarenta años de edad se teme a sí misma, toda mujer sola termina loca, pues no puede defenderse de sí misma, no he dicho valerse por sí misma, sino defenderse de sus propias ideas y conclusiones, la mujer que tiene este conocimiento y lo usa a su favor termina estable y enseña a los suyos a serlo también.

«Frente a un igual o superior que te escucha eres uno igual que ellos, tu mirada no bajará, ni se elevará al cambiar de rostro o de persona, tu mirada se mantendrá como símbolo de igualdad, no de superioridad, ni de inferioridad tampoco».

Toda mujer es madre, aun desde pequeñas, nunca te fíes de la debilidad de una mujer, la mujer no es débil, uno como hombre es estúpido.

Una mujer enfadada se llama venganza, un hombre enfadado se llama asesino, cuídate del enfado de tu corazón o al ser que amas o llegases a amar, eso no tiene dedicatoria, esto tiene lógica, la que Máxium ya les ha enseñado “no aprendemos de nuestro entorno, esperamos que nos pase”.

Hay dos tipos de mujer: la inteligente y la que gana todo con su cuerpo, hay mucha mujer inteligente que es bonita.

— No hay mujeres feas, hay que mirarlas con paciencia.

        Hay ocasiones en las que esa paciencia deberá resumirse en años y faltará decisión. Toda mujer es hermosa en su propio estilo.

        «En una reunión de hombres mexicanos, de bigotes, guaro y limón, una mujer se enfrentó a ellos verbalmente, era prohibido en ese entonces, y dijo ¿por qué nos tratan como infantes si ustedes salen de aquí sin poderse parar? Uno de ellos se serenó, se paró y le dijo “porque sólo los hombres dejan atrás la lactancia”».

        Enseña al animal en casa lo que no quieres que aprenda en la calle y si el animal no quiere aprender, enciérralo.

Ojala algún día podamos tomar café, café que se hacía en los tiempos antiguos.

— ¿Cómo es ese café?

        En olla de barro fundido, ustedes llamaron yute, el café, el café chancado con piedra, se echaba en la poción y la poción se meneaba, al estar lista la poción y el suero negro completo se retiraba, se limpiaba el tizne, el sobrante del café, y luego se vertía la miel de abeja, miel seca, se secaba la miel en hojas, sobre hoja verde.

        La mujer muestra preocupación en su semblante si al preguntar proclama no estar preocupada, no preguntes más, si preguntas más, encontrarás “nada” y luego descubrirás que los zapatos blancos de su primera cita aún le preocupan, mas cuando un hombre tenga duda, cualquiera que sea esta, de que una mujer esconde algo pequeño o grande, no es una duda, cuida tu espalda y vigila su frente, cuídate de los aguijones que la abeja reina expulsó, pues cuando el macho alfa se sienta cansado o distraído, aun sin el consentimiento de la reina, estos volverán.

        Eso quedará pendiente, aun los hombres no se conocen entre ellos, el animal más raro de descifrar es más fácil de comprender, si el hombre se porta machista y sigue los consejos de su propio cerebro y no de su instinto animal, pero un hombre jamás conocerá a otro hombre porque cada hombre es diferente a otro, por eso les enseñaré a reconocer a los hombres, a cada uno, pues cada raza de cada etnia es distinta porque nace predispuesta para serlo.

 

El animal  extraño, domesticable o no, o la mujer, es una hoja de seis palabras, el hombre no, cada mujer por igual y una mujer lo ha dicho aquí en esta sala, tiene la misma actitud bajo las mismas consecuencias, la misma reacción y las mismas torturas, el cerebro del hombre genera por individual, cada falencia, logro, admisión, omisión, proclamación o muerte hacia sí mismo u otro y eso les he de enseñar, para esto un invitado más debe estar, pues es un conocimiento tácito que pocas veces se ha dado a otros hombres.