¿Quién eres? ¿Qué eres? ¿Cómo eres?

         ¿Qué hay de nuevo?

-Nada. Todo siempre es lo mismo.

         ¿Por qué no lo cambias?

-Es tanto peso el que hay que llevar, que a veces se cree no avanzar.

         Entonces mantente siempre encima.

         Has pedido que venga. Heme aquí. ¿Qué quieres?

-El profesor habla.

         No estamos entre profesor y alumno.

-¿Qué debo aprender?

         ¿Qué es la materia?

-Todo lo que sea tangible.

         ¿Cómo destruyes en su totalidad la materia si toda materia es consumible por un solo elemento?

-¿Fuego?

         Tendrías que prender el fuego para que esto pase.

-¿Por qué destruiría la materia?

         A-prender.

Dios prende materia. Escúchalos. Nadie es más que una voz, escuchando tu propia voz escucharás la voz de todos los universos. No eres más que un eco en el frío silencio del olvido. ¿Qué es un eco, sino un algo que llega a un punto y regresa?

Te expliqué el final de tu pregunta.

-¿Qué enseñar exactamente?

         Si eres barrendero y te sacan de las calles ¿Qué dejarías de ser? Preguntaste que enseño, les enseño a no ser humanos, al menos una parte de lo que son. El hombre por naturaleza es estúpido, les enseño a no serlo, al menos no tanto. La enseñanza dependerá de quien la busque.

-¿Rebuscar?

         ¿Por qué el termino rebuscando?

-Porque eso toca hacer. Muchos creen que ustedes llegan a enseñar y no es así, hay que pedir la información.

         Quien busca, busca bien, no necesita rebuscar.

-¿Quién busca bien?

         Quien se vuelve amigo, no un alumno.

-Es difícil verlos así.

         ¿Por qué?

-Porque no somos iguales.

         ¿Cuál crees que sea la diferencia?

-Todo es diferente.

         ¿Qué necesitas para ti?

-Pensé que tú me podrías decir, pero parece que no.

         ¿Quieres que busque en ti? ¿Es eso acaso?

-No.

         Nadie podrá llegar a la vida de nadie y decirle que debe hacer con ella. No he hablado de tu vida, hablo de tu intelecto, de tu sabiduría ¿Qué crees necesitar? Entonces ya sabes lo que necesitas. Rebusca en mis palabras, si necesitas algo, mas no lo sabes ¿Qué es lo primero que necesitas? Necesito saber que necesito.

-Necesito saber que necesito.

         Pon en frente tus posibilidades, dame uno y pon diez en frente. Te voy a enseñar a elegir, necesitas saber elegir, pediste una cosa bien y de ello has ganado tus respuestas, que necesito saber, quien cree  saber no sabe y quien tiene la humildad para preguntarlo no tendrá trabas en sus preguntas, ni respuestas inexactas en ellas.

         Te quemarás, lo harás si sigues creyendo. 

         Ordena tus prioridades, elige que elegir. No quiero seguir marcando madera, después de todo ya entendiste que debes hacer. Primera prioridad. Hay diez caminos frente a ti, todos conducen al mismo lugar.

¿Si todos conducen al mismo lugar cuál es el objeto de escoger?

         El uno adelanta los hechos, el otro te vuelve parte de ellos, el otro vuelve cómplice tu entorno, el otro te pone al descubierto, dales un camino a cada camino y observa que pasará en cada uno de ellos.

-¿Por qué deben ser diez?

         No te he dicho que debía ser diez. ¿Qué prioridad elegiste?

-¿Qué es prioridad?

         ¿Qué asumes?

-Situaciones.

         ¿Qué situación elegiste? Menciónalas, solo así te diré cuántas prioridades te faltan encontrar en la misma decisión.

-Para tomar cualquier decisión primero debo consultar con la persona que vive conmigo.

         ¿Por qué llegaste a esa conclusión?

         Tengo un problema, no soy ni de los hombres ni de las mujeres, aplaudo por igual a ambos. Consulta no es igual a agravio, bajo el techo de un padre se cuestiona al padre y se pregunta qué hacer, aun así la decisión sigue siendo de quien debe decidir, tomar al caballo por la cabeza, puede no ser buena idea, habría que primero consultar.

-Quiero ser yo, aprender yo y desarrollarme para mí. ¿Es egoísta para el resto?

         Volvemos al principio entonces.

-¿Cómo pienso solo en mí?

         Como lo acabas de hacer.

-¿Qué pierdo?

         ¿Qué quieres perder?

-A nadie.

         Quítale entonces lo que entorpece el ser tú, puedes ser un tú sin ser torpe y no te llamo torpe, hablo de la condición, insistiré, no de condición de género, si uno sabe lo que es, pues recuerda lo que ha sido, deja ser lo que ha sido y hace nacer un nuevo soy, sin dejar de ser lo que era, pero borrando lo que fue, pon una cartilla frente a ti y has como un niño jugando malo-bueno, malo-bueno. ¿Qué hay de ser tú? ¿Qué eres tú? ¿Cómo eres?

         Querida maestro, tú no has creado un tú de ti mismo, eso te puede desorientar, siempre debes saber quién eres, como eres y que eres.

-¿Quién eres?

         Aristhus.

-¿Qué eres?

         Un arcano mayor, vigilia y guardia del segundo espíritu. Joan fue Af, yo soy Agaón y así serán otros y vendrán. Af se ha ido, uno en su lugar quedará, no soy yo, yo solo tomé su regencia sobre ustedes, entonces no pueden dejar de ser lo que son, somos un número exacto y exactamente el mismo número se debe conservar, un ángel más volverá a ustedes, devolviéndonos nuestro número, yo ascenderé, vigilo su estupidez desde hace mucho tiempo, me siento y soy tan estúpido como cada hombre, mujer, niño y bestia de este planeta, he podido explorar cada uno de los planetas y he reconocido la estupidez de las razas ¿sabías acaso que el resto de ellas aun hablan con su dios? Solo el hombre negó sus oídos a escuchar hablar el cielo ¿cuán estúpida puede ser una raza si su dios les habla? No les piden, no piden nada de lo que le dieron a los hombres aun deseándolo. Preguntaste que soy, llámame un viajero.

-¿Si es así por qué no te lleva el portador de Agaón?

         No todos pueden llevarnos consigo, no tengo afinidad con los cerebros pequeños. Yo bajé antes que él, yo decido, la jerarquía se mide por temperatura y espacio, él llegó en su temperatura y entró a mi espacio, como tú lo dirías, pagó su novatada. Yo sé quién me porta, no importa quién lo porte a él.

-¿Cómo eres?

         Algo sádico, imperceptible a veces, morboso una que otra vez, generoso ante quien lo merece, burlón ante quien puede satisfacer mi necesidad de burla. Te he tratado de decir que me río solo con quien se ríe conmigo. Fui hombre, amé y me amaron, quise tener más, no pude con su vientre, me atrapó el estudio, me atrapó concebir lo que eran en libros, en textos, yo la maté, no físicamente, mi abandono, eso la consumió, soy quien renunció a todo por saber todo de ustedes para definir con certeza sin necesidad de regresar ni de verlos desde arriba, sin necesidad del libro ni del árbol ni la mesa, quien y como falla. Puedo destruir si intentan destruir a los míos, considérate parte de los míos, nunca dejes de considerarte de los míos o puede que algo de destrucción también te toque, todo lo que estudié de ustedes me volvió lo que soy, lo que responde a tu pregunta “o están conmigo o están sin mí”, no pones a nadie en tu contra, pues no quieres enemigos, es de sabios no tener enemigos y de sabios e inteligentes alejarlos siendo hipócrita con ellos, pero de sabios, inteligentes y maquinadores es alejarnos, ser hipócrita con ellos y usarlos, manteniéndoles la esperanza activa de que son tan grandes como tú o aspiran a serlo.

         ¿Quién eres?

-Deisy.

         ¿Qué eres?

-Una persona, escriba, portadora.

         Una persona con privilegios espirituales dice más de lo que mencionaste, pues quien tiene privilegios no solo porta, no solo sana, quien tiene privilegios puede aprender y desarrollarse.

         ¿Cómo eres?

         Muchas veces no decimos como somos por miedo a descubrir en que nos hemos convertido, por asco a veces a nosotros mismos, por lo que somos o representamos, somos tan estúpidos que condicionamos nuestra respuesta a como somos, satisfaciendo la necesidad de “yo ya lo sé, por qué otro debe saberlo, de qué me ayuda esto” solo quien se reconoce a sí mismo, puede reconocer a otros, intenciones, formas y palabras.

         Has mencionado los hechos, mas no los sucesos, yo te he dicho que me convirtió en eso.

-No sé qué me puede haber llevado a ser así.

         Cuando vas a una casa vieja y abres un cajón tu conciencia dictará “no metas la mano ahí, una rata te puede saltar o pueden haber cucarachas” y la conciencia no nos deja limpiar el cajón, solo si nos atrevemos a escarbar en él, podremos hacer limpieza.

         ¿Nadie es sincero? Cuando algo marca la piel, ese algo tiene forma o nombre, lo que da forma a las heridas es lo que reprimimos y queremos olvidar, conclusión de aquello, lo volvemos parte de nuestra vida, la solución de los santos, volver a un santo parte de nuestra vida es creer que estamos protegidos por Dios. ¿Cuál  es tu excusa?

-Todo lo que me dices está reflejado en mi niñez, yo no quiero entrar ahí.

         ¿Será que tu niñez es tan turbia?

-Triste puede ser, no turbia.

         No te pedí que encuentres el detonante de la bomba, te pedí que encuentres la estigla que te golpeó. Siempre una parte de la vela y solo una se quema tan rápido que ni la ves y solo esa parte destruye completamente la vela entera.

         La mano metida en el cajón, la culpa del presente que estoy formando para mí es de mis padres, la culpa empieza a salir, la respuesta al error… estas bloqueando los detalles y es lo que te quiero enseñar.  Reflejé un ejemplo nada más, no estaba dando culpas, quería enseñarte algo ¿quieres saber cómo bloqueaste el punto después de haberlo encontrado? Voy a sujetar esta aguja, voy a levantarla “creo”, no creo. Encontraron una herida de cuchilla en ese hombre, “creo “ que eso lo mató, “creo” se desangró, pues el cuchillo entró hasta su corazón, “creo” que eso lo mató. ¿Es diferente acaso decir “lo mataron con un cuchillo”?... Crear, creo, yo creo un bloqueo a mis respuestas, no martirizas y no castigas, tener claro que te lastimó en tu vida, tener claro como lastimarás en ella, tener claro a quien sacas de tu lista y quien ingresa en ella, es dejar de creer, quien mucho cree, muere creyendo.

         Al parecer mi visita no fue del todo de tu agrado.

-No he dicho eso.

         Tampoco dijiste que no. No asumes si existe justificación. ¿Debo explicártelo?

-Sí.

         Si hay agua, si hay cigarros, si hay fósforos en la mesa. Si tomara eso como respuesta, si asumiría. Cuando mencioné que mi visita no ha sido de tu agrado, te justificaste diciendo “yo no he dicho eso”, bajo esa circunstancia no se asume, se comprende, pues de tu parte no llegó “no, no me ha desagradado tu visita”. Al reclamarte has dicho si y no le has dado un significado a ese sí. Si saldré, si me iré.

-¿Por qué todo debe ser tan exacto?

         Porque solo soltaste un si en el aire.

         Mi respuesta se hizo y tu respuesta fue dada, luego no he preguntado nada, solo esperaba una respuesta. Llegó entonces una contestación y luego vino un si en blanco.

         Esto es lo que sufre, esto es lo que lleva a la demencia a quien no está listo. Hablarnos y entendernos son dos cosas que no van de la mano. Si estás lista aprenderás a hablar con nosotros.

-Tengo la idea de que estás obligado a estar aquí.

         Si fueras un protegido si me viera obligado a ser don sonrisas contigo, prefiero no ser don sonrisas.

         Para formar un buen alumno, debes encontrar en él un amigo.

-Es difícil confiar.

         ¿Te he pedido acaso que confíes en mí? No entendiste. Te he dicho que yo debía encontrar en un alumno un amigo.

-Debe ser recíproco.

         No. No he involucrado cariño ni afecto, solo el sentimiento de amistad. No pides a alguien sea recíproco contigo, solo tomas y das y cuando has dado todo a un amigo, no importa que este haga. No vemos lo que hace ¿por qué nos importaría? Solo el hombre observa lo que hace el hombre con lo que le ha dado. ¿Qué nos importa? Ustedes.

-¿Seguro?

         Exacto. Nuestra seguridad. Ustedes perpetúan su existencia, nosotros la aseguramos. Preguntaste que importa, que nos importa y he dicho ustedes, tu acentuaste “seguro” y te he indicado que diste en el clavo. Nuestra seguridad, nuestra existencia perdura en lo que ustedes perpetúan, ustedes perpetúan la especie, nosotros aseguramos la nuestra en ustedes.

         No estoy formando una mujer, no me interesa formar una, se me antojó formar una alumna a la que llamen maestro o maestra por lo que sabe y por lo que es, no por lo que ha tomado de nadie, no me interesa verte como el espejo de nadie, ninguno de mis portadores ha sido insignificante, no lo he dejado, no lo he permitido, te dejo claro lo que quiero permitas haga en ti, no pienso venir a hablarte como un niño, ni pienso darte mucho que pensar, pienso hacer que encuentres la mediocridad que existe en los hipócritas que te rodean. Solo de un maquinador es encontrar a los sabios y a los inteligentes y usarlos, mientras ellos creen servirse a sí mismos. Joan había advertido de mi presencia.

         Hay cuatro médiums en el mundo que pueden conocernos y reconocernos,  su conciencia y su coraje, sus huevos y su carácter, a excepción de la dama claro, dependen del regente. Se volverá algo… no lo has entendido. Un médium no nacido tomará del regente su forma.

 

         La escuela se ha abierto, es diferente a las otras, cuando me busques pediré verte, cuando pida verte, pueda que te busque. El médium puede querer muchas cosas, te quiere a ti un poco sobre ellas, por eso puedo aprovechar el romper su regla, mientras te quiera no se negará en dejarme entrar. Sabio e inteligente ¿a ti en que te convierte eso? En el titiritero. Tienes ventaja sobre todos en el grupo, en los conocidos y en los desconocidos también. Entonces aprovecha tu ventaja mientras dure. ¿Crees que va a durar? ¿No lo dijiste tú acaso? Mira quien rige y no lo veas como a un enemigo, es que acaso no conoces de insinuaciones, es que acaso no las hiciste alguna vez, no seas estúpida mujer y no lo he dicho en mal plano, no se está quejando, eso pareciera, escucha con más detalle, las bromas pueden ser aseveraciones de una insinuación a largo plazo, si no quieres que un castillo caiga, mata al primero que diga odio al rey, así no tendrás revuelta. No hay nada presente, cuida el futuro es lo que he dicho, los detalles están en las insinuaciones, a veces tomamos dichas insinuaciones como bromas inocentes, tal vez por el momento o la circunstancia, atacamos entonces, no tomamos las bromas como bromas, pues lo pesado es gordo aunque parezca peso ligero y bajamos de la nube a quien se esté subiendo en ella, toda insinuación termina en problema, sea en broma o no, metete eso en el corazón, no en la cabeza, no te he dicho que te están haciendo nada, te enseño a prevenirte, así como le enseño a él. Yo no dicto las palabras a escribirse, te aclaro ese detalle, recién hale sus ojos hacia un detalle, ninguna insinuación se deja pasar, el recibió una de ti y tu a diario estás recibiendo más de él y carecen tanto de sentido que no les has prestado atención, puede ser por el momento y la circunstancia, lo cual lo lleva a una inocente broma. No te vuelvas enemigo de quien aún no ha hecho nada y te he dicho como cerrar el cajón a un jamás. Te estoy dando el arma para cambiar el camino. Espero no arar en tierra seca