Protegido de Navoe

Protegido de Navoe, llevas la gracia del ciego en tu espalda, por eso me he permitido venir, estamos llamando a casa a los invitados, alivia tu corazón primero, luego toca la puerta de mi casa ¿por qué tanto silencio? Ya me he presentado, ya te había hablado de mí, sabes que puedo dar y que no. Escuché buenas preguntas, espero cuántas puedan hacer. Sí, yo brillo, no es una ilusión. Prefiero buscarlos. Siempre no has visto, desde una máquina haciéndose pedazos y ustedes con pocos golpes hasta golpes que deben quebrar un hueso y en su lugar solo dejan dolor, siempre estamos ahí, incluso para dar el golpe final si fuera necesario, al igual que ustedes, somos simple marionetas, ustedes hilos de nuestro titiritero, pero no saben encontrar nuestros hilos, entonces no pueden manejarnos y una marioneta no puede manejar a los hijos de titiritero, pero si puede enredar sus hilos para que este caiga de vez en cuando, aun no son capaces de vernos, no porque no quieran, porque tienen miedo de lo que van a encontrar, el hombre no nos teme, teme a los errores que podamos describir de ustedes cuando estemos frente a frente, entonces hay bien y mal y no lo verán, lo vuelven parte de ustedes. Somos lo que está en frente, solo quien domina la materia, domina lo que en el mundo está, entonces, no importa cuanta azúcar hay en el fondo del café, puede ser muy amargo, te vuelve sensible, puede dejar un sabor extraño en la lengua, pero cada sorbo sabrá diferente cada vez, es lo que el hombre aun no puede ver ¿quieres vernos? Solo obsérvanos, no nos busques, hazte a la idea de que estamos ahí, entonces sabrás que somos, somos nosotros y siempre estamos también, pero niegas la condición creyendo que el cielo si parpadeo, la próxima vez que te pase pregunta quién más vio el cielo parpadear, quien más vio que la luz se hizo más densa y se volvió… siempre nos has visto, estás dotado del don. Nadie les pide creer, solo vean. Los hombres de hoy tratan de no hablar por miedo a que lean sus corazones. Debes volver anagramático tu cerebro y entenderás. No somos llamados, busca las palabras negras, la fila que vive según la regla, mirando de vez en cuando hacia tu izquierda y en este punto de la historia encontraste una buena familia, decides entonces que son dignos de ser auxiliados, envías a alguien a ablandar el terreno y luego entras.  Ser despierto, no es malo, ni bueno tampoco, toma parte del conocimiento. Si logran sentir el vacío, si sintieron mi presencia. Salir de nuestras órdenes es tomar decisión, solo podemos tomar decisiones sobre nuestros protegidos, son órdenes, para eso se puso un aprendiz entre ustedes. Se te ha dicho pide, si necesitas protección para alguien. Cuidar no es igual que proteger ¿Qué deseas que cuide? ¿Qué es lo que te aqueja? Es el enfermo quien debe pedir.

 

         Vuestro rey se ha hecho un temerario sin dinero, un consejo sano te doy, no importa cuántas cabezas veas caer a tu alrededor, observa hacia arriba, no importa cuántas veces griten tu nombre las cabezas, las conoces mientras estén dentro de su cuello, cuando hayan caído, no las vuelvas a observar o la tuya caerá. Sabrás cuando usarme.