Portador de Lurahim

Nadie es viejo para aprender, después de todo un viejo que no es como un niño no entrará en el reino y un niño aprende mucho, tú eres tan viejo como yo.

-¿Ante usted quién soy?

Ante ti. Cuando muestres respeto ante alguien que no conoces, este puede abusar de ese respeto.

         Portador de un viejo amigo, éramos tres amigos, cuatro en realidad, el uno siempre está castigado ¿verdad?... Leiuqazhtana. Es parte de una orden, La Orden de Afael. Esta información no te la dará nadie más que yo, pues Afael me ha enviado. ¿Quieres saber quiénes son? Quien te habla, Afael, Navoe, Leiuqazhtana, somos más que simples portadores, Lu, tan grande como Af, mantenemos a Leiuqazhtana cerca, pues siempre produce problemas, siempre es castigado por humanos o por nosotros, Lu es algo atrevido, se atrevió a retar a Af. Lo encadenaron, Af no lo hizo, ordenó a su hijo, el dueño de las cadenas es Efesthus. Las cadenas no pueden ser rotas, mas ese conocimiento ya lo tienes, les llamaron Andrómeda. Estas cadenas atan a Cerberos para que el perro no  pudiera huir y atan también a quien Dios ordena se ate. Es un poco penoso, no, entre nosotros hay algo que el hombre no entiende “el resentimiento” es del hombre, no de los ángeles, ya lo dijo Gabriel antes que yo, las rencillas son entre hombres, ustedes dicen de forma hipócrita lo pasado, pasado está, entre nosotros no hay hipocresía, todos sabemos quién quiere el puesto del siguiente y no nos enfadamos por ello ni hay resentimiento, nos reímos y esperamos que pase. La ambición sin codicia solo es deseo. No vivimos como humanos, jamás se ha hecho como ustedes, entonces somos algo más limpios que ustedes, no más poderosos, pero más limpios sí. Entre los ángeles no hay rencillas, por tanto no hay recuerdos malos, hay recuerdos gratos e ingratos si, nada que nos permita torturar al otro a menos que fuese necesario.

         Nosotros no recordamos, nosotros ya lo vivimos. Estoy de acuerdo en que ustedes no recuerdan, no hasta que no despierten, es más que un despertar.

         A Afael, Aphaesthus en vida, llegó un niño y dijo tu rey me ha enviado, el niño se llamaba Arí, soy uno de vosotros, Afael lo recibió y le dijo bienvenido, mas te dejo claro que estas son mis tierras, tu rey no es un rey, tu padre es mi amigo, no mi rey, cuando vuelvas al castillo díselo, el entenderá… ¿a qué has venido muchacho? Vengo a despertar le dijo, quiero que tú me despiertes, está bien dijo Af ¿vas a hacer cada cosa que diga sin protestar, sin negligencias? Escucho la voz de un príncipe, lo que aceptes hoy, será aceptado para siempre, mientras vivas obedecerás, así será maestro, dijo el niño. Bien, desenyunta los caballos, ordeña las vacas del potrero de la viuda y luego volverás. Af ¿Cuántos caballos debo desenyuntar? Todos los del pueblo muchacho. Desenyuntó treinta caballos ese día, con poca o nada de fuerza ordeño las vacas y llegó con un balde lleno de leche y pidió a Af lo deje descansar un momento, Af prendió fuego en su chimenea y avivó la cama del muchacho, le dijo duerme. No pasó mucho tiempo y Af se acercó al chico y le dijo despierta, Arí, despierta muchacho, vuelve al castillo y dile a tu padre que he cumplido con lo que has pedido. Arí pensó un momento y le dijo no me siento distinto, no me siento poderoso, no siento que he hecho ninguna de las proezas de las que hablan de ti, ese no fue el trato. Te equivocas Arí, ese fue el trato, que te despierte, y te he acabado de despertar. No tienes idea tú muchacho de lo todo lo que tuvo que pasar ese joven con él, el primero de la mano de Af. Ya no vive, pero aun renace. Se fue Arí, y cuando contó a su padre lo que había pasado, Nolbert sonrío, Nolbert lloró, abrazó a su hijo, caíste en uno de los juegos del Viejo Loco, pero eso significa que te ha aceptado. Aprende a pedir y pide bien y él te escuchará.

         No ha venido hoy, no ha querido venir, aun no conoces a todos los integrantes, ya lo harás, soy uno. Navoe es el siguiente, Efesthus es más deseoso… La conciencia del humano no es la conciencia de quien fue el ángel nacido, no hay recuerdos en ellos, pero si en él. Se pueden ver bajo el compartir entre ambos cuando estén cara a cara y lo sabrás. Conocerás a Efesthus.

         Estupidez Humana: Preguntar quién es ese ser sin responderse a sí mismo que ser soy yo, al saber que ser soy, sabré que ser es.

¿Quién soy entonces? Podría ser que soy un ser de Dios pero no al servicio de Dios o un ser oscuro. Solo deberías reemplazar oscuro por maligno que no es lo mismo, del resto no divagaste, respondiste bien.

-¿Por qué yo paso tan desapercibido a veces?

 Todo elegido es borrado de vez en cuando. Tiene sus ventajas y son grandes.

-¿Quieres ayudar por tu voluntad?

La responsabilidad humana se la da el humano a sí mismo, el resto solo son tareas que vienen y van. Cambia la perspectiva de la vista, si Dios quiere que nazcas grande, grande nacerás, mas no es lo que debes hacer, solo es lo que llegará a ti, que es distinto. No misiones, tareas.

A Jesús se le fue dicho que vendría a hacer trabajos ¿Cuánto hizo Jesús y por cuánto tiempo lo hizo? No preguntes donde, ni como, sabemos eso, pero dime tú por cuánto tiempo lo hizo. Dio una orden, se paró frente a las tinajas y extendió sus manos ¿Cuánto tiempo le llevó hacerlo? Entonces hizo mucho. No es cuanto has hecho, es por quien seguir y aquellos que vienen, no se hace por mucho tiempo.

-¿Qué tan bien lo he hecho?

Debes pensar y formular bien tu pregunta, eso te dará sabiduría. Tu pregunta fue que tan bien lo he hecho… Es distinto. Un caballero frente a una dama con mucha reputación y recorrido, al subirse el pantalón pregunta qué tal lo he hecho. Los resultados son favorables  para aquellos a quienes has brindado la información, mas en tu corazón no lo sientes, hay que ver si aquellos a quienes diste merecen, así sabrás cuan valioso fue. No estás cumpliendo una misión, te estás flagelando, que es distinto.

-¿Cómo saber que es suficiente lo que le doy a una persona?

 Y te has respondido sin que lo notes. No te das cuenta. Has borrado una sola palabra de tu  mente que marca la diferencia, solo dila y cambia la pregunta a respuesta, solo di es suficiente, ya he dado, tu pregunta no tienen un “que” antes de suficiente, es suficiente lo que he dado no fue tu pregunta, como saber es suficiente lo que he dado, es tu respuesta. He respondido, no he de contestar a lo que ya tienes respuesta. No suprimes una palabra porque lo decides, suprimes varias porque ya lo sabes. Observa lo que has hecho y cuanto has dado y por qué y dilo ¡es suficiente! Ya he dado.

-Es que hay veces que ya sabes que lo has hecho bien y por no ser mezquino sigues un poquito más.

Usa filosofía en el sexo y te irá bien.

         Tener ventaja no es lo mismo que ser aventajado. Has preguntado y has pedido que enseñe, ya lo he hecho, pero aun no terminas de asimilar, solo déjalo ser, el secreto es ese. El ser humano no tiene verdad, el ser humano no es maligno, es una forma de decirlo mejor. Escucha, no esperes. Ten paciencia, no pidas. Dibuja una gran piedra con todo lo que quieres y con todo lo que deseas también. Lo que pides escríbelo en una pequeña parte, hará que uno de nosotros se percate de ti. Sujeta la piedra y bótala con tal fuerza que golpee nuestra cabeza. Ya lo he dicho. Pregunta antes de escribir. Reconocerás a todos y a quien le hagas una pregunta que no puede contestar lo dirá.

-¿Eres un ser de luz o un ser de Dios con conciencia física?

Te diré ¡no! Pues no fui enviado por tu Dios, si dices eres un sirviente de Dios, mi Padre, te diremos sí. Tenemos la obligación de responder todos y cada uno y si es el maligno, su lengua se vetará, no podrá responder. Un maligno frente a ti no podrá responder, dirá Díos no Dios, dirá Jesus no Jesús. Ningún maligno puede nombrarlos, ni el nombre del Padre, ni el nombre del Hijo, no sin pausa ni sin exclamación. No es igual el hijo del padre que Jesús, el Hijo de Dios.

-¿Cuándo quieren engañarte van con un propósito concreto?

 Solo van igual que ustedes, no existe ningún propósito completo, solo llegas y esperas que todo salga bien. El universo funciona exactamente igual.

-¿El padre está orgulloso de nosotros?

¿Qué padre? No es como le llames, es donde lo veas.

-¿Quién es el padre?... Mi creador.

¿Tu creador? No creas lo que ya está creado, más bien quien ha concedido el permiso para que yo viva.

         Cuando hables de Dios, y veas al gigante sentado frente a ti detrás de tus ojos, estás hablando del Padre y sabremos de quien hablas. Si hablas del Hijo sin mencionar su nombre y lo ves a la derecha del Padre usa un poco tu imaginación y entonces nosotros también usaremos la nuestra y entonces sabremos de quien hablas, se llama proyectarse, tu cuerpo está aquí, pero si piensas en el Padre o en el Hijo y ni siquiera preguntas por ellos, mas veo una jaula y un demonio detrás, estás hablando del Padre y del Hijo detrás de esta jaula. Si pregunto del Padre con mi boca y mi mente está viendo al Padre en el gran trono, si pregunto por el Hijo, lo veo al lado del Padre glorioso y santificado.

- ¿Quién es el ser que me asignó a mí?

Azrael lo ha hecho al igual que lo ha hecho con todos. La muerte es quien da vida y la vida siempre llega a la muerte, mas Azrael no crea aquello que ya está creado. Eres algo reencarnado, alma-espíritu, solo alma o solo conciencia de espíritu en ella, no importa el orden, el fin es el mismo. No debes saber todavía muchas cosas, pero si debes. Hay espíritus en esta sala.

         Como corres si no sabes aun amarrarte los zapatos. Siendo un niño de seis años puedo prestarte un arma de juguete, pero si te diera algo más grande que fuera real ¿a quién harías más daño sino a ti mismo?

 

         Un gran amigo, más bien un conocido les debo decir, contó una historia algo agradable. Ser estable, querer estabilidad. Montó su caballo, siendo un hombre de buena posición económica, algo salió mal mientras corría, el asiento se soltó mientras corría y su cuello golpeó una gran piedra, después de eso le llamaron vegetal, quedó demasiado estable su cuerpo, tuvo tanta estabilidad que nunca se movió. Viajaste por el mundo buscando una respuesta, el problema es que ahora al encontrarla o al parecer que lo has hecho, temes en que tampoco sea tu Dios. Aun no lo entiendes, pero vas bien.