Nervios y Sinfonías

Suelo hacer algo de ruido.

Al ser humano se le fue dado oídos para que todo su sistema nervioso trabaje bien, los hombres no saben, cada frecuencia que sus oídos escuchen, generan impulsos.

Si nos escuchas a Efesthus y a mí, tienes una mala combinación de nosotros, eso altera los nervios.

 Si hay óxido en el lugar no puedes curar tu cuerpo con frecuencias, o este explotará. Es penoso. No voy a casa de nadie, ya deje claro esto antes, es la primera vez en muchos, muchos siglos que soy invitado a un lugar, necesito mantenerme aquí. Deja de pedir en tu mente, he venido y tu mente sigue pidiendo.

Hay cosas que suelen pasar a los no muertos antes de… vas a ver lo que pides y él también lo hará, hasta entonces todo estará bien.

No es bueno que el aire…  es bueno sacar la basura. No necesito preguntar que les aqueja a los hombres, sé que te aqueja. 

Debes hablar, los hombres no son ángeles ni brujos para saber qué le pasa a las mujeres. Hay hombres que tienen su boca callada, pero están más pendientes de sus esposas que de sí mismos.

Ahora que tienes claro que soy lo que te dijeron que soy, seguimos hablando.

Yo y Efesthus, Mozart y Beethoven, frecuencias de no alto volumen, una en cada oído. Por eso las enumeramos, no son música aprendices, son frecuencias, de la primera a la décima de ambos. Esto reafirma tu sistema. Nadie deberá saber de esto o se les será quitado. Hay secretos que son secretos y los he vuelto parte.

 Si quieren recibir mi ayuda, no es lo necesario, el cerebro humano se condiciona a la necesidad que el ser le ha dado, por eso se enferman, por eso son débiles, deben reconocer su cuerpo fallando, no funciona lo necesario, un no al principio te haría bien. No lo necesario. ¿Qué va a hacer tu cerebro al respecto? Reparar el daño, poner en orden cada articulación, cada nervio. Solo quien está consciente de hay algo malo con su cuerpo, lo trata de expulsar, quien se vuelve parte del problema, mantiene el problema con él. Reconozcan entre ser un problema, tener un problema y mantener un problema.

No somos como ustedes. Todo lo que decimos nace, ustedes piensan, sus oídos vibrarán a otra frecuencia desde hoy, el eco que escucharás cuando alguien te hable será el que está corrigiendo los nervios en ti, entonces escucharán mi verdadera voz. Los hombres se emocionan, a mí me da algo de placer.

Si esto sale bien, tú serás el Arí de esta historia y yo el Af.

Los monos pequeños no tienen fuerza para levantar una piedra, les gusta mucho comer la nuez, entonces toman una y mastican uno de sus lados hasta por treinta días, entonces esa punta que tiene la nuez, a la que ustedes golpean vuelve blanda a la nuez y luego pueden meter sus manos ahí y comer.

Deben tener paciencia y la constancia también. No se emocionen, solo sigan.

Lo que entre ustedes pase, entre ustedes queda, a menos que pidan un deseo, así se dará y nadie lo ha pedido, nadie lo tendrá. Debe quedar claro, no estoy de parte de nadie y de parte de ambos hasta que se demuestre lo contrario.

Un mal pequeño puede salvarte de un mal grande y debes decir “gracias Padre”, tal vez me lo merecía. Lean los mensajes previos al accidente, por algo le llamamos Camino del Maestro, todos dictamos en ese camino.

No está en sus manos, aunque quisieran. No es pecado hacer a un lado la espada que no quiere formarse y tomar nuevo metal que si lo quiere, aun así, no es tu conciencia la que debe formar, sino la suya.

Si hacen caso, terminarán sabios, si no lo hacen, terminarán viejos, solos.

Decidan qué miedo vencer, el miedo a sí mismos ahora. Mantengan siempre lo que han dicho, el cerebro humano trabaja por consejos, solo debes encontrar el correcto.

 

¿Qué haces cuando un gato salta a tu verja? Nada. El gato solo salta, observa y se va.