Maestro Astral

Llegó a mis oídos que la reunión en la noche había sido sonora… dicen algunos que cuando la muerte anuncia su llegada trae consigo la peste.

         ¿Qué podré decirles?

         Deisy, no afato, Jessenia, no afato, Orlando, afato, Jimmy, afato, Christian, ingrato, Rafael, afato.

         Quienes deberían ser tus maestros, maestro astral, prepararon al primer maestro en la tierra, Afael, si nos has de llegar a ellos, llega a mí, yo fui lo que tú eres.

         En una vieja reunión pregunté a Afael si no se había cansado de los hombres y este me dijo ¿y tú? No, no lo había hecho, solo un portador que no pertenece al resto, que no es igual a todos puede reconocer la estupidez humana como parte del humano dejando de ser uno a su antojo y siéndolo también.

         Después de Aphaesthus y antes de él, fui llamado maestro, un ser sabio, mis maestros fueron astrales, yo se los cedí a Afael ¿qué es un maestro astral? Quien deja de escucharse a sí mismo, quien sana con sus manos y su mente, un maestro de carne debe imponer sus manos, un maestro astral no, solo debe tener presente a quien va a sanar, llámalo un sanador a distancia, no necesitas el poder de un jumper, solo la intención de hacerlo y será hecho.

         ¿Por quién estás regido? ¿Aclam el grande o Máxium? Aclam tiene la propiedad de dar y de enseñar a aquel que quiere escuchar. Cuando tu cuerpo se siente atrapado en una gelatina y en una masa viscosa, estás dentro de su cuerpo, solo así te puede dar. Pero no solo los maestros astrales pueden llegar a los primeros. Heme aquí enseñándoles un detalle hombres, aquellos a los que llaman extra… extraños fuera de su plano, fueron los primeros entre ustedes, antes de nosotros y después también, entre nosotros y nuestros maestros, no habían hombres que guiasen la conciencia de un ángel, pero habían seres que habían convivido con el hombre mucho antes de nuestra bajada y solo con nuestro descenso debimos encontrar maestros, entonces si la elección es lógica, ustedes sabrán que elegimos a quienes tenían el poder y el conocimiento, no a los humanos, lo que están aprendiendo vino primero de la boca y mano de los seres que nos rigen, mas bien que nos rigieron. Hoy ellos no reclaman su poder, pero solicitan su sitio entre ustedes.

         Has preguntado cual es mi poder, soy un portador astral, un maestro astral. Antes que Afael logré mi título, pero no sería guía de hombres, solo estaría entre ellos, tuve tanto tiempo libre que decidí escribir acerca de mis propios errores y de los suyos también. ¿Cuán estúpidos pueden ser los hombres? Es la primera pregunta que se hace un portador astral, no por ego, porque deja de sentirse parte de los hombres y se siente tan estúpido como ellos, luego se decide huir o esperar para ver qué pasa y se encuentra que ellos fueron más estúpidos que uno.

         No importa cuánto busques la verdad, siempre habrá trabas en el camino, pero esto no existe para un portador astral, el conocimiento es puro y lleno, el conocimiento de los hombres es lo que se dejó para los hombres, una enredadera de reclamos y protestas y de enseñanzas a medias que se complementan con otras enseñanzas a medias.

 Afael está de buen humor, es cuando deben abusar de él, cuando Afael está de este carácter habla igual que Leukaf, pero él tiene los permisos para hacerlo. Busquen la boca del maestro, este les dará un beso inolvidable.

Cómo ir hasta ese lugar, como caminar entre tinieblas, como verte y como escucharte, un maestro teje redes, Af ya les enseñó, he aquí como encontrar tu camino verdadero, sé el pilar y destella los cielos por donde puedes caminar, sortea cada probabilidad frente a ti de acuerdo a cada palabra o decisión que tomes, no elijas un camino, solo síguelo y usa el que convenga, deja que fluya, si el universo te dice da una vuelta ¡hazlo! Y habrás saltado de camino, habrás saltado de brecha, un solo movimiento por una reacción de tu cuerpo de estudiar o no, de llevar una tarea o no, de intimidar o no a un profesor, de escuchar a un anciano, de sobornar la conciencia de un pobre o rico, por igual, con mentiras leves y grandes también.

Crea paradojas de ti mismo, siempre existen diez probabilidades y solo diez para cada decisión, cada una es manejada por los hilos de tus dedos, cada hilo lleva energía suficiente, los viejos creábamos las paradojas juntando nuestros dedos y una vez que estos estuviesen adentro ordenar se parasen donde quisiésemos.

La luz del sol se riega por todas partes, es el principio de las paradojas múltiples, la luz que emana tu cuerpo camina por todas partes si tú se lo ordenas, entonces frente a ti hay diez iguales a ti, cada uno con una facultad diferente, no va a fallar uno de ellos, observa todos los caminos y verás al uno fracasar, al otro caer y al otro morir, al otro perder lo que quiso y al otro querer lo que quiere, al otro esperar y al otro soñar y encuentra en todas las paradojas cuál de ellas será victoriosa, elígela y destruye al resto.

 Quien camina entre paradojas ya conoce la respuesta, ya puede moverse en tiempo espacio, en sí mismos y en otros también, realizar movimientos de vientres, de cáncer y de otras cosas sin el permiso de Azrael, no lo necesita, moverse a sí mismo hacia una ocasión, hacia un espacio, moverse a sí mismo hacia la mujer que quiere, hacia la mujer que ama y también hacia la mujer que espera, un cuerpo para cada una de ellas, la que es, la que será y la que estará, siendo la misma en tres momentos distintos, solo así el camino será escrito y no podrá cambiarse.

No hay una respuesta sin una palabra. Heme aquí enseñando a los maestros, cada palabra es importante, cada palabra genera una odisea, una odisea muy distinta, muy cambiante, muy diferente, el haber mencionado al perro en la historia dictará si la casa se te es confiada o no, ve tú frente a un arrendatario, un hombre de veinte o cincuenta años, pídele guardiar su casa, no menciones al perro que viene contigo y sortea las probabilidades, si firma un papel de hombres, no podrá retractarse, si no lo firma hay la probabilidad de que lo haga, si traigo a mi perro e impongo mi ley podrá expulsarme como la bestia que traigo a mi casa, si no leo lo que he firmado algo habrá dicho que el perro no puede entrar, así los pasos a seguir serían los de la paradoja correcta, pediré el contrato y lo leeré, firmaré y haré una notificación frente a quien deba firmar, una vez asegurada mi propia conciencia y lo que viene para mí, meteré a mi perro y porque no una perra de vez en cuando a mi casa y a mi cama, el contrato está firmado, nadie puede reclamar, la paradoja que tiene la brecha completa es la que elegimos, el resto queda en el camino y cada uno de ustedes crea sus propias paradojas.

Muchos le llaman a este concepto cálculo, no son calculadores, son fríos, mas encontrarás que todo aquel que piensa con cabeza fría ya ha ganado la batalla.

 

 Espero mi información sea valiosa y buena.