Dictado 6

¿Por qué hay tantos… Cuántos son?

–Estamos treinta y tres.

–Treinta y cuatro con la nena.  

            Se cuentan las cabezas grandes y las chicas quedan fuera. ¿Desde cuándo se hace eso?

–No sé, ¿desde cuándo se hace?

            ¿Qué tienes entre hombres?... niños. No traigan a un ángel cuando un niño este despierto, no importa donde este, si lo pusieran frente a él, no dejara de verlo; no el niño a él, el ángel debe respetar la jerarquía, ¿qué es superior... un niño de hombres o un ángel?

–Un niño.

            ¿Y para el resto?

–Un niño.

            ¿Por qué?

–Porque es puro… alma pura.

            No, aun no tienen idea. Un niño no es un alma pura, un niño a diferencia de todos ustedes es su propio Dios. Ustedes son los que alimentan lo que él quiere y necesita. Esperaba…

–Un signo de amistad… que lo disfrutes… (Le ofrecieron tabacos)

            Placeres que los hombres han perdido con el tiempo. Un tabaco con esponja, no es tabaco.

            Tu eres de quien Af hablaba entonces, no nos habíamos conocido. También puedo escucharte; curiosamente me menciono que nos llamarías amigos haciendo una pregunta de duda.

            Soy amigo… me gusta creerte intentarlo, esto no es lo que has probado. Llévalo con tu nariz desde tu boca… niños fumando…

–Yo tengo terror porque la última vez me mandaron echo funda ja, ja…

            ¿Quién te ha puesto frente a mí?

–Iván…

            Entonces que a Iván sea…

–Tu…

–Artesanal.

            Artesanales. Un nombre diferente, también puedes probar así… ¿quieres hacerlo?

–Artesanales y otros son procesados.

            El gusto del tabaco no se desarrolló para crear vicio en los hombres; sino para jugar con su humo. Ahora escucho “artes” en los tabacos, ¿cómo diste el nombre?

–Artesanal.

Artes anal…  No siento sabor a… (Todos reímos)

–¡Ya!

–Hecho por artesanos.

–Peor… ja, ja…

–Dejamos ahí, hecho a mano…

            Hecho a mano, suena mejor y está bien pronunciado, hecho a mano. No hay palabra relacionada a an… artes anales… conocemos otros artes de ese tipo.

            Sus pulmones, ustedes ya no controlan sus organismos, llegar a ellos debe permitir que todos lo escuchen. Un no muerto genera un sonido parecido a (hizo un sonido de aspiración y exhalación muy fuerte)… pulmones sin flema.

            Si dominas tu cuerpo, dominaras el mal que hay en él; si llegas con aire a tus pulmones no habrá flema en ellos jamás. Espero sea claro el ejemplo, para ello no necesitas cigarro, solo aprender a respirar.

            Se me pidió les de algo esta noche, de todo ser escucharán lo que he dicho y todo ser lo hará para dejar sus mentes ocupadas y que no tengan nada más que preguntar; después de todo a estas instancias todos preguntarán… ¿Qué vino a dejarnos? y toda pregunta que traían será disipada de sus mentes; por tanto todo ser que llega a ustedes ofreciendo algo, solo está desviándolos de su propósitos.

¿Qué quieren aprender, que quieren preguntar los nuevos?... y no tenemos preguntas.

–Sí, quiero abrirme, ¿Qué hago?

–Todos cometimos errores no se preocupe ja, ja…

–Soy nueva ¿no?... discúlpenme…

            Lo que he hecho no es una burla.

–No me parece que sea de burla realmente.

            No, no me has entendido… lo que he hecho no ha sido una burla hacia ti. Ellos han reído pues han pasado por lo mismo.

–Pregunto mal.

–Es que soy nueva y no sé cómo… las preguntas todavía.

            ¿Qué es para ti el mundo espiritual?

–Es algo totalmente nuevo, diferente, no sé, por eso pregunto… inexplicable talvez.

            Mira el mundo que te rodea, compáralo con una hoja de cualquier árbol sin importar cual, tras observar años a la hoja, ¿qué dicta tu cerebro que pasará con ella un día?

–Caerá y morirá.

            ¿Y que dicta tu espíritu?

–Que su energía va a seguir ahí.

            Que la hoja jamás dejo de existir. Aquel que domine el principio de la inexistencia, habrá dominado su espíritu. Estas lejos de alcanzarlo, dependes mucho de la materia aun. Sabemos, desprenderse de la materia, no es deshacerse de ella.

            En casa de guerreros, los menores siempre temen tomar algo de su mesa, recuerden su posición antes de hacer algo frente a alguien; de ello dependerá si se ven inferiores, iguales o superiores.

            Estás en tu casa y has servido una taza de café, observándome con respeto y algo de miedo. Tu eres y todos aquí superiores en jerarquía a mí, ¿qué es lo que estas demostrando?

            No reclamo ni protesto, solo trato de enseñarte. Cuando escuchen una risa venir del resto en este lugar, no será una burla a ustedes; será una burla a ellos mismos por sus preguntas… fueron peores aun.

–Totalmente.

            ¿Qué necesitas?

–Aire…

            ¿Te estorba el humo?

–No, yo también fumo.

            Entonces respira. Tu problema son tus hombros, por eso no respiras bien, por eso roncas. Corrige tu postura y tus pulmones…

–Ponte bien.

            No, haz de cuenta que estas queriendo conquistar a la chica que te gusta. Generalmente tus hombros hacia atrás, no tu cuello hacia arriba, pon tus hombros hacia atrás… solo tus hombros. ¿Ven lo que he dicho?... tu postura está comprometida en tus pulmones, debes corregirla.

            Cuando llegamos a ustedes traemos soluciones, las que han pedido y las que no.

–Gracias.

            ¿Y tú?

–Aquí…

            Todos aquí y nadie dice presente.

–Presente.

            Ya nos hemos visto antes… jerarquía. Hoy algo les quiero dejar, se llama aprender a escuchar, no importa quien escucha si no tiene oídos. El error de los hombres es escuchar con ellos, los maestros aprenden a escuchar con los oídos de sus ojos y aprenden a ver con los ojos de sus oídos.

            Aprenden también que saborear no es solo sentir algo en la boca, pues el gusto de la lengua es más grande si ya sabe lo que ha probado. El ser humano está compuesto de reacciones químicas, deben dominar esas reacciones y se dominarán a ustedes mismos. Por esto si yo pusiera en frente de ustedes un mango verde cortado en pedazos y le pusiera mucha sal, a esta instancia varios de ustedes ya se les hizo agua la boca; pues la reacción química de su cerebro así lo ordena.

            El sistema del cuerpo trabaja exactamente igual. No llevas un placebo a ninguna parte de tu cuerpo, haces a todo tu cuerpo trabajar como tu lengua. Ensénale a tu cuerpo a ser una lengua y dale ordenes químicas como las que das al comerte el mango que no existe; así también llevarás medicina a él, solo sabiendo que ya está a tu lado. Así también lograrás llevar medicina a otros, enseñándole a saborear un mango que no existe… ¿debo explicarlo más?

–Si…

            Mira en la mesa, he puesto ahí un gran pastel con muchos dulces, hay mucho chocolate en el centro y está der botando caramelo desde la parte alta de ella, ¿cómo se siente tu boca?

–Dulce.

            Gracias, intento serlo.

–O sea para curar una enfermedad de quien no existe, creas la cura que tampoco existe.

            Exacto, viven en un mundo paradójico, ¡nada existe!

Su cuerpo ordena la condición y en su cuerpo ordena la química para esta condición, es lo que he demostrado con el dulce y la sal.

–¿Cómo en el cuerpo?

            Lo acabas de hacer y sentirlo en tu cuerpo. No hay predisposición, hay la existencia de lo que aún no has probado, llámalo mente.

–¿Puedo preguntarte algo?

            No.

–Pregunta

–Quería preguntarte que tengo que hacer.

 

            Cuando he dado el ejemplo de los pulmones, he observado hacia allá tratando de disparar a dos pájaros al mismo tiempo. El un pájaro esta sobre estimulado cuan burro, deberías hacer lo mismo en ti. Esto limpiara la infección existente y aprender a respirar te devolverá tus pulmones, pero tus pulmones no son el problema muchacho, tus bronquios son débiles. Tu estómago no está bien cuidado y deberías hacerte ver el corazón. Debes tener claro, no hay cosa que no sepamos de un cuerpo humano. Tu corazón late más despacio de lo normal, pero ya te has dado cuenta de esto ¿o estoy mintiendo acaso?.. es la sensación de vacío en el pecho.

            Tienes… los médicos le llamarían arritmia leve.

–No es un problema en los bronquios, quiere sobre esforzar el corazón para que se nivele.

            Así es. Pon a dieta un burro y consume lo que suda.

–La manteca de burro.

            ¿Alguien más?... ahora aun no te toca, Gregorio te mando sus saludos. Lo que hagan se sabrá y lo que no hayan hecho se verá en sus rostros. La cura a todo mal, existe en la química que ustedes mismos desarrollan; y ustedes, ¿qué necesitan?

–Tengo un local que no se arrienda, ¿qué puedo hacer para que se arriende?

–Esperar.

            Ya deberían saber que preguntar. Nos correlacionamos con lo material, aun así lo material no deja de ser materia. Enseñamos al hombre a desprenderse de la materia, trato de educar entonces al decir que la materia se venda sola. No preguntes cuando, pide un cuándo. Si la condición de la materia que ofreces es grande, su valor también lo será. Muchos llegan a uno de nosotros e incluso al médium. Tengan por claro notado algo, hay respuestas y palabras en él, sí; aun así, sobre lo que está más allá de su límite, el consulta y la consulta lleva una respuesta. La respuesta ya se les ha sido dada, si dicho mueble no se parte en dos, no tendrá su alquilar pronto… ¿de qué hablo?

–No te entiendo.

–Divida en dos.

            Lo sé, es más fácil que te hablen así, espero ya hayas entendido. Los muros de madera separan más rápido que los de cemento, ¿también debo explicarles? 

            Vas bien, te hemos observado.

–Así es.

            No pelees cuando sepas que son grandes.

–¿Es necesario ayuda?... cuando son grande, cuando son fuertes.

            Un consejo doy a aquellos que espíritus, demonios u otros seres de posesión encuentren en el camino. Cuando uno de estos sea más fuerte de lo que su consciencia les permite expulsar, muéstrense débiles y huyan.

–O sométanse.

            Más vale “aquí corrió un cobarde, que aquí murió un pendejo”.

            Someterse vendría siendo una palabra algo grande, solo huye… Los seres que estas encontrando en tu camino, pronto serán más grandes de lo que puedas asimilar; también ten presente algo, llegará un momento en que prohibiremos al médium ayudarte.

–Tengo que hacer solo.

            No, tienes que hacerlo bajo vigilancia. El médium podrá estar, pero no podrá involucrarse. Solo cuando lo hayas logrado por ti solo, solo cuando hayas expulsado un ángel de un cuerpo, serás llamado exorcista.

–Ya.

            Si pudieses llegar a expulsar un arcángel de un cuerpo, serás llamado maestro.

–¿Y un espíritu de una niña que estoy por sacar?

            Ten cuidado con los niños. Se fueron puros y son pura contaminación.

–Pero está ahí y es necesario.

            Es necesario hablar y discutir, es necesario ser un mediador. Si la mediación no funciona es mejor huir con gracia.

–Si no quiere salir no pelear, me queda aprendido.

–No van a querer salir por propia decisión.

–Ese es otro problema y es necesario sacarle de donde está.

            No te he dicho que no podrás, te he manifestado que habrán momentos en los que solo te guiará; aun así, deberá estar presente.

            Recuerdo una historia. Aphaesthus llevo a Aristhus hasta un peñasco muy grande, muy alto. Al final de ese peñasco una doncella estaba gritando a todo pulmón, más de metro y medio abajo. Af, llevo a Aristhus como observador y llevo a su pupilo con él.

            Observa le dijo. Cuando vio esto Ari, no alcanzaba a la muchacha, se asustó, se dejó llevar por su corazón y el miedo lo hizo débil, su cerebro se desubico, su mente no alineaba sus ideas. Se paró firme, observo a su maestro y pregunto “¿Qué hago?”… y Af le dijo “puteala”.

            –¿!Pero que me pides que haga?, yo conozco a esta mujer, es madre de alguien que me agrada mucho!.

–¡Insúltala!, dile que tan cobarde es.

            Aristhus observó y calló. El pupilo observo a la mujer y empezó a insultarla, le dijo “cobarde”, le dijo “inepta e inservible, ¿piensas morir ahí?”.

            La mujer tomo fuerzas, subió a la rama de la que se encontraba sujeta y con facilidad Ari pudo tomarla de las manos y subirla.

            Si tu corazón es débil, no podrás servir aun débil; debes hacer que el corazón de aquellos a quienes quieres servir sean tan fuertes como el tuyo y solo así podrás ayudarles.

–Completamente claro.

            Pobre Ari…

–Esa parte muy clara.

            ¿Sabes a que me dedico?

–No.

            Mi nombre es recordado en muchas épocas, algunos me llaman Iraim, otros Aristhus, otros me llamaron Efistoteles. Soy quien les dio los números y las ecuaciones en él, me llamaron Baldor…             Ahora me odian.

–Eres el causante de todos nuestros males ja, ja…

            A este punto todos ustedes me odian. Todo lo que fue desarrollado para ustedes se creó con un solo objetivo… probar y medir su estupidez.

–¿Cuántos problemas del algebra están mal, está mal la respuesta?

            No existen las ecuaciones, por eso les llame “problemas”. Solo aquel que descubra la solución al problema, y no a la ecuación, dominará el libro por completo. No es matemática, es un problema.

            Un gran rey iba a decidir quién lo protegería, llamo a los hombres más fuertes del reino y entre ellos un pelafustán pequeño, delgado, dentado al frente y feo cual otro hombre más.

El rey paro en una gran sala, tomo un jarrón, lo puso en el medio de la mesa y dijo “este jarrón ha pertenecido a mi familia por cientos de años, quiero que me observe y observen al jarrón y quiero decirles que este jarrón es mi problema”.

            Entonces todos los hombres fornidos y el muelón observaron el jarrón durante un buen rato. De pronto el muelón, se subió a la mesa y metió tal patada al jarrón que salió volando sobre la cabeza del rey y se hizo pedazos detrás de él. Los hombres fuertes sujetaron al muelón y lo sometieron sobre su mesa. El rey dijo “parad, ¿que hacéis?, él ha solucionado mi problema, mientras ustedes seguían observando sus caras y la mía”.

–Hay que quemar el álgebra ja, ja…

            Ese es el objetivo. Espero haberles sido útil, si no hay nada más que preguntar, me debo retirar.

            Agucha.

–Yo quiero saber.

            Ha, tú eres Augusta.

–Augusta

            Gucha.

–Agucha.

            No es diminutivo, es más bien apreciativo.

–Quiero que me expliques ¿Qué es lo que me quiso decir la nena?, porque yo la verdad es que sé que hay un mensaje más el rato que me quiso decir que...

            ¿Por qué?, yo sé que ha dicho, ¿por qué debe haber un mensaje más?... El ser humano está condicionado a crear problemas en los números.

–No, no…

            Escucha lo que quiero decirte. Si un niño llega a ti y te dice “he visto un gato rojo, y ha dicho guau”, tu cerebro viejo va a ordenar que los gatos no dicen miau, y que los gatos no son rojos hasta donde yo recuerdo; entonces si ya estas bajo el conocimiento que ustedes tienen, aun así, tu cerebro dirá “algo más te quiso decir el gato”, y no… el gato de otro color solo se acercó y dijo “guau”.

            Si pides a un niño más, usara su cerebro para darte lo que pides y dejará de ser impresionante lo que te ha dado. Toma con exactitud lo que un niño te dé y no le pidas más o harás que mezcle sus ideas al igual que lo han hecho ustedes con el tiempo. Si el mensaje llegó, fue exacto como llegó.

            Me da gusto verlos ordenado, algo impuntuales, ordenados sin embargo. Se ha dado un orden y se ha reconocido ya lo que vendrá después estando cerca claro… bienvenidos.         

            En mi tiempo no existían, una muela era un buen golpe, una menos y de acuerdo a la magnitud del golpe dos más, solían quebrarse las anexas, pero eso lo debes haber estudiado. Sin embargo lo que ustedes llaman “caries” se curaba masticando la hiel del puerco y ahora son tan puercos que no quieren probar algo amargo.

Espero haberles sido de ayuda. No me siento un guía, nunca me veré como uno, namaste.

Hazlo antes de que me vaya…

–Me dolía esta parte de aquí.

 

 Sopla desde tu codo hacia tu mano, cuando llegues a tu mano, suelta el puño de frente y siente tu cuerpo, debo hacerlo para que lo entiendas, presionando fuerte. Esto es para todos los que acumulen energía en sus brazos y sientan dolor en ellos desde aquí. Abre y cierra, ahora me voy.