Dictado 1

Aristhus: Dejen que sea parte, no entiende paz, ¿qué olvidaron?

Elena: perfumes

Aristhus: van a usar inciensos

Elena: si

Aristhus: ¿hace que tiempo se conocen?

Patricio: dos años, tres años

Federico: algo así, camino a Turi

Raquel: ¿también subía a Turi?

Patricio: si

Aristhus: hay mucha gente llamada de una u otra forma, los amigos de los amigos a veces se vuelven amigos con un propósito, los llamados no solo se hacen por carta, por teléfono, o por necesidad, se hacen a tiempo, a unos les toma más tiempo que a otros, si les diría que tienen la oportunidad de preguntarle cualquier cosa a un Ángel, ¿Qué le preguntarían?

Raquel: que le preguntaríamos

Raquelita: ¿Qué le preguntarías a un Ángel si tuvieras las oportunidad de preguntarle, algo?

Sebastián: no sé, no sé qué preguntarle, tendría que pensarlo bien, solo tengo una pregunta

Federico: pero pregúntale

Raquelita: pregúntale a ese ángel

Sebastián: no se

Federico: ¿puedo preguntar yo?

Aristhus: hay cuatro preguntas

Raquel: cuatro

Malena: una por cada uno

Federico: ¿con relación al problema de salud mío, tal vez eso fue un inicio para que yo quiera conocerles a ustedes?

Aristhus: tienes una granja y tienes muchos borregos, resulta que este borrego, deja el grupo y le gusta irse por otro camino, o dejo su camino para empezar en uno muy material, recordándole quien es o recordándole su camino, ¿qué hará el pastor?

Federico: ira a traerle de nuevo, al rebaño

Aristhus: ¿y cómo lo hará?

Federico: se ira dónde está la oveja y trae

Aristhus: ¿y si la oveja es terca?

Federico: no se

Aristhus: tendrá que darle un par de patadas para que obedezca, las apariencias de enfermedad, en ciertas ovejas no son más que la confirmación de un llamado que se ha estado dejando mucho tiempo aplazado

Federico: ¿llamado a qué? ¿A ustedes tal vez?

Raquelita: será un cambio

Aristhus: ¿para qué?

Raquel: para un bienestar entre todos de nuestra familia

Aristhus: tu Dios funciona por el sí le da la gana, los hijos de Dios caminan en esta línea y si se salen de ella tienen que volver, pero hay hijos de Dios con marca, y hay hijos de Dios genéricos, el mismo libro que se dejó para los hombres al cual ustedes llaman biblia, dice, he aquí el hijo de Dios, llámese y reconózcase, llámese y reconózcase a los hombres de entre los hijos de Dios pues de ellos es el reino, hijo de Dios es el marcado, Caín tuvo una marca, los hijos de Dios también, la descendencia de sangre que viene de muy atrás, de muy de sus antepasados determina quien es hijo directo de Dios y quien es hijo de Dios, ¿a qué consideras hijo de esta casa? A quien fuese hijo de tu padre y de tu madre, ¿o un hijo externo solo de tu padre? ¿Quién es hijo de esta casa?

Raquelita: todos, el hijo externo y los que son de los dos porque igual son hijos, al ser el mi padre

Aristhus: ¿y tú qué opinas?

Sebastián: también sí, no tenemos, o sea no le veo ningún sentido al decir que no son hijos vejes

Raquelita: que no son parte de esta casa porque son su núcleo aunque sea

Federico: ¿así no vive el aquí?

Raquelita: lógico porque es tu hijo, llega a ser mi hermano

Federico: sangre de tu sangre y sangre de la sangre mía, lastimosamente no tengo

Aristhus: si no ahí fuera distinto

Raquelita: o sea no pero te está preguntando

Aristhus: respondieron con cabeza, el respondió con cordura, e abocado a algo que no ha pasado entre ustedes, reaccionan al no me ha pasado, él sabe que la historia sería distinta si hubiera pasado, es mi hermano si

Raquelita: yo no pienso así porque no he vivido

Aristhus: es lo que estoy diciendo

Raquelita: claro, pero si hubiese vivido no sé cómo hubiese sido, yo solo digo porque es lo que yo pienso, porque igual es mi sangre, yo pienso ahorita así pero si hubiera vivido eso no sé, no sé qué hubiese pasado

Aristhus: la realidad es aquella que uno quiere formarse, uno no ve la realidad de acuerdo a su realidad, su realidad no ha sido precisamente cómoda, pero encontraron la comodidad en algún punto de su historia, gracias a ti y a su esfuerzo por aguantar eso, pocas mujeres tienen aguante, la mayoría se tuercen con mucha rapidez, dice que todo zorro debe ver que se va a comer, ¿Quién es un hijo de Dios? Si no aquel que es llamado al camino, cuando un hijo de Dios se aleja del camino, Dios se esfuerza por hacerlo volver, cuando esto no funciona, Dios toma la fe de Job, y a ti solo te toco enfermarte

Federico: para volver

Aristhus: previo a mi hablaron sobre la fe de Job, era un ejemplo de lo que se iba a hablar, siempre tuviste esto, siempre nos viste, siempre supiste que podías poner tus manos sobre alguien, y evaporar cualquier cosa que estuviera mal en él, pero es más fácil pensar que uno no está cuerdo, y ahora es más complicado explicar que lo estás, su turno

Raquel: el mío, la pregunta mía, o sea que decía, todos somos hijos de Dios yo digo, hay la pregunta o sea que le preguntaría al Ángel, o sea lo que, que le preguntaría, tantas cosas que hay que preguntarle si no que a veces a uno no le viene a la mente lo que tiene que preguntar pero hay que preguntar muchas cosas en mi adentro que tendría que preguntarle por ejemplo de alguna enfermedad, e de mi futuro tal vez, como sería mi futuro, tal vez así, cosas así no, de mis hijos, tendría que preguntarle algo

Aristhus: me has hecho cinco preguntas, cuál de todas quieres que conteste

Raquel: de mis hijos

Aristhus: ¿los presentes?

Raquel: los presentes

Aristhus: sugerencia de un viejo loco, que conocí hace mucho tiempo, el solía decir, no hay mejor padre que aquel que reconozca en sus hijos por lo que ha logrado que estos le cuenten, no hay mejor padre que interfiere en el camino de sus hijos sin ser parte de un problema o de una solución, sino más bien de escuchar y ver el trabajo la inteligencia de su hijo, para solucionar su vida y sus conflictos, preguntaste que hay de tus hijos, has formado hijos fuertes, tu vientre, no fue tan fuerte, hay cosas que uno debe olvidar, hijo es hijo, hay quienes esperan arriba, y hay quienes son inteligentes, tú has logrado eso, has formado hijos sanos, con problemas gástricos el uno y otra con ciertas ulceras, deben ser corajes personales

Sebastián: yo estoy sanito, creo

Aristhus: tu único error es, interferir

Federico: muy metiche

Aristhus: no fueron mis palabras

Federico: eso dice interfieres

Raquel: ele no pues interfieres que soy mal y tengo que, algo que veo mal, tengo que decirles

Aristhus: opinar, no es interferir, el tono de las palabras es lo que hace sentir un hijo el estar siendo opinado o cuestionado, tus palabras reflejan cuestión, tu cuestionas, tal vez no por voluntad

Raquel: si, si, cuestiono por algo que tal vez

Federico: ¿por protección tal vez?

Aristhus: toma en cuenta lo que te he dicho y tendrás una mejor relación con tus hijos, de hecho decidirán contarte cosas que no te han contado para no esperar represalias de tu parte, tu lengua suele ser algo venenosa

Federico: para que preguntaste

Aristhus: no para mal

Raquel: no pues, como va a ser para mal, todo es para el bien de los hijos

Raquelita: yo a mi madre no le veo mal

Raquel: no pues

Aristhus: escuchaste que he dicho que ha sido para mal

Raquel: no

Raquelita: es que le tomamos así

Raquel: no, o sea yo nunca hablo

Aristhus: ya te he dicho que hacer para que no te tomen así, toma en cuenta lo que he dicho, ponlo en práctica un par de veces, y decidirán hablarte más, pues no tendrán miedo a represalias si no más bien, sabrán que van a escuchar uno que otro consejo, eso no te vuelve mejor madre, pero te vuelve mejor amiga, a veces para un hijo es mejor un amigo que un padre, y que mejor aquel que puede convertirse en ambos

Federico: sabio, ¿puedo preguntar algo?

Aristhus: lo acabas de hacer

Federico: otra vez, le preguntabas a mi esposa acerca de los hijos presentes y también de los que no están presentes, a mí me interesa de los que no están presentes

Aristhus: tienes uno que de vez en cuando te visita, lo has visto correr cerca de tu cuarto, generalmente entra al baño, no está intranquilo, solo que no se ha ido, y no es su culpa, tampoco la suya, el otro no maduro lo suficiente, podemos decir que tienes uno perdido, y uno vagando

Federico: ¿que tengo o que tenemos que hacer?

Aristhus: nada

Federico: ¿está bien que siga conmigo aquí?

Aristhus: él no está contigo

Federico: ¿Por qué me visita?

Aristhus: es ella quien tiene presentes a sus hijos

Federico: ¿y yo soy el que percibo esto?

Aristhus: dicen que el grito de dolor de un padre se escucha tanto en el cielo como en el infierno, que diablo y Dios prefieren soltar aquello que produce el dolor para que aquel que esta adolorido logre superar aquello que lo lastima, ella aun no supera ese dolor, tu eres hijo de Dios, tu genética te permite verlo, no te buscan, tienes el privilegio de ver, privilegio que ella quisiera tener

Federico: esa mirada penetrante que tiene, si

Raquel: no le mueves entonces

Federico: ¿Qué es?

Aristhus: ellos saben cuál es la diferencia entre los hombres y nosotros, a diferencia de ustedes nuestros ojos no tienen profundidad pues no callamos nada de lo que vemos, a diferencia de los ojos de cualquier hombre, podrás ver los míos y profundizarte en ellos, y tus ojos no lloraran ni se cansaran, no hay maldad ni mentira en mis ojos, he contestado entonces tu pregunta

Federico: si

Sebastián: me toca

Aristhus: debes entender que soy algo que no estuvo aquí cuando conociste a este cuerpo, te habían dicho que es un médium, nosotros lo llamamos mediador o portal, he tomado el portal para hablar con tu familia y he esperado que llegues para hacerlo

Sebastián: gracias, gracias, bueno, me interesa mucho mi futuro, si me interesa mucho mi futuro, eso me gustaría saber

Raquel: eso va a decir en secreto, o no, sobre el futuro de mi hijo

Aristhus: ¿a qué le temes?

Raquel: no

Federico: esta frio el café, así bebiera whiskey fuera bueno

Aristhus: ¿tienes whiskey?

Federico: no es whiskey

Aristhus: ¿qué es?

Federico: café

Malena: que si tiene algún licor le está preguntando

Federico: a no le escuche, si hay whiskey aquí

Aristhus: ¿Qué alcohol tienes?

Federico: voy a ver

Aristhus: tu futuro, te preocupa que meta las patas

Raquel: no me gustaría que le digas,

Sebastián: a usted ya le dijo

Raquel: no es que no me gusta, no, lo me dé, no me gusta, nunca he ido a alguna parte donde que le

Aristhus: no confundas, no fue brujo, ni estoy leyendo ningún artificio, se ha hecho una pregunta porque sabe que puedo entrar a un registro, ellos no son futuro, son pasado, ser alcohólico pasivo no es ser borracho, ¿has probado el mezcal?

Federico: si en México

Sebastián: sigamos

Raquel: ¿qué quieres saber?

Sebastián: no, o sea la respuesta

Aristhus: esta frio, ya no es café, viejos tiempos, ustedes le llamarían dejabu, somos el dejabu presente de un tiempo que ya paso, el futuro de ningún hombre existe, es el camino que labras el destino que viene para ti, sabes lo correcto y sabes que es incorrecto, tu moralidad, sobrestima las bases de tu pensamiento, ser moral es bueno, pero ser justo también lo es, hay decisiones cercanas, que deberás tomar, con el cerebro y no con la moral, o viceversa, eso definirá completamente tu futuro, espero haber sido claro

Sebastián: hay dos caminos en esto

Aristhus: solo dos, que pueden producir uno alejándose o dos dentro de casa, dos tu serias tres, mucho que explicar, aún no sabe a mezcal

Federico: no hay mezcal aquí, a ya sabía, ya sabía, sabroso de mis antiguos tiempos

Aristhus: de mis antiguos tiempos

Raquelita: ¿si tengo algo de qué preocuparme?

Aristhus: ¿qué falta en tu mesa?

Raquelita: nada

Aristhus: ¿y en tu hogar?

Raquelita: nada

Aristhus: ¿y en ti?

Raquelita: seguridad

Aristhus: entonces, ¿de qué te debes preocupar?

Raquelita: de mí, bueno me preocupa mucho, no sé si será por madre, pero mis hijos a los mejor si es que les estoy guiando por el buen camino, eso es lo que me preocupa muchísimo

Aristhus: ¿Qué es el buen camino?

Raquelita: de que sean personas de bien, personas este, buenas, ejemplo para este mundo, personas que construyan un buen futuro, para toda esta humanidad

Aristhus: ¿Cómo se construye bien un futuro?

Raquelita: con buenos actos, con

Aristhus: ¿Qué es un buen acto?

Raquelita: este, las actitudes buenas que tengamos hacia el resto de personas y con ellos mismos, eso es lo que me preocupa de que yo este

Aristhus: para tomar leche de una vaca hay que saber apretar sus tetas

Raquelita: ¿pero las estoy haciendo bien?

Aristhus: ¿cómo eres tú? ¿Te consideras una buena persona?

Raquelita: si

Aristhus: ¿consideras que estás haciendo algo bueno?

Raquelita: si

Aristhus: ¿consideras que estas y has tomado un buen camino?

Raquelita: si

Aristhus: no les enseñes a ser nadie, solo se ejemplo, el padre que se preocupa porque, como, cuando, por donde estará su hijo, es el padre que se olvida de ser ejemplo, un hijo necesita mostrarse como padre, mostrar lo que es y sus alcances, todo lo que es capaz de hacer, el hijo no necesitara más, tomara su ejemplo y será igual o mejor a este, si te preocupas por criar a dos hijos distintos, cada uno con pensamiento diferente, cada uno querrá un ejemplo diferente, entonces tendrás que ser tres y tendrás que dominar cada personalidad, un ejemplo para tres es un ejemplo dividido, lo único que debe aprender un hijo es a ser, el mismo, a reconocer lo bueno y lo malo en lo que su padre o madre ha demostrado que es, no porque se lo hayas dicho, sino porque lo ha visto, y porque lo ha preguntado, entonces no necesitaras esperar que tus hijos sean, hombres de bien, más bien recogerás los frutos, deja de tratar de ser para ellos un ejemplo, y es un ejemplo, se tú, no seas madre, se madre en sus tareas, en sus consejos, en sus horas de dormir, repetiré, en sus horas de dormir, volveré a decirlo, en sus horas de dormir, el que no quiera algo verde, después no querrá estudiar, tú le permitiste no comer algo verde, tu sembraste y tu cosecharas, solo deja en un plato lo que sabes le hace daño, si permites que un hijo decida, que hacer y que comer, después decidirá por si solo y solo fue tu error, el adolecente no tendrá la culpa de lo que tu formaste, el adulto no tendrá la culpa en aquello en lo que se convirtió pues tú fuiste quien lo permitió, decidir que sí y que no hacer de su vida, los ejemplos de los padres se reflejan en las cosas pequeñas, las cosas grandes son las que el mundo le da a un hijo, no son sus padres, te he dicho que y te he dicho como, más allá de eso será tu decisión

Raquelita: gracias

Aristhus: estamos conversando entre amigos, sin gracias que dar, tienes un Dios a quien le puedes decir, no hay más que descifran, hay un proverbio algo antiguo que está en la cabeza del médium, más parece una broma de mal gusto, más vale pájaro en mano que…, papa a los dieciocho, ha sido un gusto verlos, y uno grande también ve que vuelves a casa, no te está llamando un grupo, ni amigos viejos ni amigos nuevos, tú decides qué camino tomar, y con quien juntarte, después de todo siempre ha sido así, sabes a quien dejar entrar a tu vida, generalmente a quien dejas entrar, se queda contigo, duermes con ritmo, te felicito por eso

Federico: todo o poco

Aristhus: un trago

Raquel: y él no puede

Federico: esta sabroso

Aristhus: deberías probar

Raquel: gracias

Federico: ¿deseas más café si?

Aristhus: de hecho ya me voy

Federico: el ultimo, ¿uno más?, para que no se vaya, ¿querrá más?, le ha gustado ve, hay nos quedamos a dormir aquí los dos encima de la mesa

Aristhus: llego un vagabundo a la puerta de aquel que llamaban el ciego, llego con un jarrón grande de trago, vino del más fuerte, entonces le dijo al ciego, me han dicho que eres muy bueno tomando, que el trago no te afecta, el ciego acepto el reto, más en él había una curiosidad, ¿Qué pretendes muchacho le dijo? Mi nombre es Anat, se quién eres, reconozco tu olor, después de todo tu y el gigante son amigos de tragos, volveré a hacer de nuevo mi pregunta, ¿Qué pretendes? Me han dicho que puedes leer el futuro, me han dicho que puedes decirle muchas cosas sabias a una persona, quiero saber que me puedes decir, el ciego se sentó y le dijo, has traído trago a mi casa, no te pregunte quien eras, no te pregunte que querías, te pregunte ¿qué pretendes? Invitar a la mesa a un, es invitar a un padrino de mucho dinero a una boda muy pobre

Federico: yo no pretendo eso

Aristhus: no es lo que te he dicho, es lo que te sugiero

Federico: ¿por interés tal vez?

Aristhus: si fuera interés lo que hicieras, pretender, no viene del querer, viene del inconsciente, en tu inconsciente hay algo que aflora y espera salir, solo debes convertirlo en una pregunta, en una sola, no importa cuál sea, me doy por servido y eso me permite servir, la pregunta que hagas

Federico: con respecto a la amistad, como ejemplo yo con Patricio, es que toda la vida yo he sido amante de la amistad, me ha gustado hacer amigos no con el interés económico, únicamente, sentirme amigo de las personas y nada más, sin esperar reciprocidad económica, y como soy yo es mi hijo, otro amiguero, que anda por todo lado buscando amigos, pero sabemos diferenciar el amigo bueno del amigo malo y cuando yo consigo amigos buenos me siento como realizado, como humano, como ser, y ahí entro en el asunto este de la ayuda, yo doy la mano pero nunca recibo nada, tampoco quiero que me den, cuando doy la mano me siento feliz, por el hecho de haber ayudado

Aristhus: cuando das la mano, te sientes humano

Federico: me siento como si estuviese levitando, se, y eso le dije yo a Dios de mi problema de salud, cuando salga de esto yo voy a ayudar al prójimo, y cuando yo ayudo, levito yo, me siento feliz, me siento

Aristhus: ¿a quién?

Federico: ayudo a la gente que necesita de mi ayuda, enfermos físicos y lo he hecho siempre desde que salí de mi problema

Aristhus: se considera lo que se dice, cada palabra que sale de la boca, determina lo que realmente queremos decir, pedí a Dios me conceda su ayuda y cada vez que ayudo, le evito

Federico: levito, floto, me siento como en una nube

Aristhus: yo lo sé, cada acento que no hagas, cada coma que no coloques, cada estrofa menos a más pronunciada, puede llevarme enteras muy diferentes, tienes mucha sabiduría, tuya en parte

Federico: ¿y el resto de quién es?

Aristhus: has tomado la sabiduría, de todo aquel que te la de, has guardado cada palabra, cada broma que has visto y has escuchado, eres malo para aprender refranes, pero no hay como dar felicidad al prójimo a través de una sonrisa, existen pocos payasos en la tierra, ser payaso no es malo

Federico: ¿yo soy uno de ellos?

Aristhus: dejar de tener el corazón alegre, es dejar de vivir

Federico: mucho whiskey, chuma, se fregó la señora hoy día

Aristhus: esto no tiene alcohol

Federico: ¿quieres más fuerte? Aquí vamos a hacer un chumarse

Aristhus: ¿quieres más fuerte?

Federico: claro, esta sabroso

Aristhus: Patricio

Federico: esta riquísimo

Aristhus: deja que prueben

Federico: sabe rico

Raquelita: primera vez que tomo, buenos gustos

Federico: no eres barman, le hace pero una mezcla precisa

Sebastián: esta buenazo

Aristhus: antes que ustedes nosotros ya bebíamos, ya caminábamos, ya los escuchábamos, el hombre se ha quejado por siglos de lo que es, de lo que conoce a lo que desconoce, el hombre decidió aprender a sufrir, Dios le dio caminos, escogió el más difícil, están en el mundo en el que el hombre decidió, sufrir, verse maltratado, verse herido, verse perseguido incluso, nosotros somos la brecha que separa a los hombres de los humanos y a ti mismo te has llamado humano mientras hablabas con tu inconsciente, ¿conoces la diferencia entre hombre y humano?

Federico: no

Aristhus: un hombre es aquel que viene de una fuente externa, algo a lo que llamas alma, un humano es aquel que ya encontró su conexión entre su alma y su espíritu

Federico: ¿yo soy humano?

Aristhus: tú te has nombrado a ti mismo humano, es porque ya te has reconocido, no lo he hecho yo, ellos también te escucharon, y este conocimiento, lo tenían ellos antes que ellos y que tú, eso no me deja mentirte, viejos tiempos, viejos relojes

Federico: y baratos

Aristhus: ha sido un gusto saludarlos, no has probado copa alguna

Federico: in english, ¿more coffee?

Aristhus: no