Dictado 10

Y solo dos me saludan… ¿para qué me llamaron?

–No sé cómo explicarlo, realmente yo también les estoy conociendo a ellos, Geovanie dijo que iba a ser una reunión interesante.

            Saludos Iván…

–¿Quién eres tú?

            Me dicen Aristhus. Tú pregunta está encaminada a ¿Qué soy yo?

–Mmm… no porque Geovanie dijo que iba a invocar a un ángel y no a ti.

–Es un ángel.

–Ah, Aristhus, perdón me confundí con Gregorio… perdón.

            No soy tan feo. Saben quién soy… ¿y ustedes quiénes son?

–Soy Manolo.

            ¿De qué puedo serte útil?

–¿Cómo, no entendí?

–En que te puede ser útil.

–Creo que en nada, soy solo un observador.

            ¿Qué has observado?

–A ti…

            No a quien, yo no soy un qué.

–Dices que eres Aristhus.

            Mi pregunta ha sido ¿qué has observado?, yo soy un quien, no un qué.

–Tal vez si podrías explicarles un poquito mejor que ellos…

            Que va enfocado a la materia, quien es el igual a un ser; no soy un que, soy un quien…

–Exacto, así es…

            Mi pregunta ha sido ¿qué has observado?... Su respuesta ha sido “a ti”; entonces mi pregunta no ha sido contestada.

–Tú, ¿qué has observado de esta casa?

            Una mosca algo inquieta; y ahora ella me ha observado, debes haberla escuchado más claro ahora. (Había una mosca grande y ruidosa en la sala)

–¿Y qué energías tú has podido observar en esta casa, o percibes?

            La mosca… no les agradamos, me gusta jugar con los insectos; debes disculparme…

–¿Tú ves alguna falencia, alguna enfermedad en mí que pueda ser sanado?

            Ya te han dicho que hacer, ¿por qué la pregunta?

–Porque no estoy muy de acuerdo a lo que me dijo que es un problema de la sangre, yo tengo otro problema más fuerte que quisiera ser…

            Cuando vas a un médico, ¿te desnudas ante el médico y le dices tóqueme, dígame que tengo y que debo hacer; o expones tu problema al médico?

–Le expongo el problema.

            No has traído brujos a tu casa muchacho; has traído sanadores; y un sanador es igual que un médico. Podrá reconocer los principales problemas en ti, del resto, tendrás que consultar al médico; no al brujo.

–¿Entonces puedo decirte cuales son mis problemas para que me puedas dar una cura talvez?

            ¿Cuáles eran tus problemas?

–Por ejemplo tengo mucho… dolores de rodillas, de la cadera sobre todo, rodillas eso es lo que más me afecta, yo trabajo mucho en el campo entonces sufro muchísimo esos dolores.

            Inténtalo… no, escucha bien (le dijo a uno de los jóvenes presentes indicándole como tomar un gran respiro).

            ¿Qué te inquieta?

–Los problemas de mi papá.

            Ya le vamos a quitar los problemas a tu padre… tu entorno es sano.

            El oso es un buen amigo; no me han traído aquí para sanar a nadie, pero puedo aconsejar. ¿Cómo funciona mejor una máquina, con o sin aceite?

–Con aceite.

            ¿Qué aceite mantiene los cartílagos en orden?

–Mmm…

            En tu cuerpo muchacho…

–Los líquidos que están en las articulaciones.

            ¿Y estos de que dependen?

–Su producción es por varias razones, con agua, hay diferentes nutrientes que absorbemos de nuestros alimentos.

            ¿Glóbulos de que tipo?

–Roja.

–No, glóbulos rojos absorben… es para la oxigenación. Glóbulos blancos son de defensa y de…

            ¿Glóbulo blanco, igual?... si no tienes suficiente glóbulo rojo, no producirás suficiente glóbulo blanco; no puedes solo matar célula y no darle sangre a tu cuerpo; si no hay que atacar, no hay que defender.

            Ya se te ha dicho que hacer, dale cartílago al cartílago, eso será suficiente. Debo ser más claro, dale mucha gelatina a tu cuerpo, y algo de sangre también.

–La gelatina es de cartílagos.

            Es lo que acabo de decir… pezuñas y cartílagos.

            Las musas no son buen augurio… volveré a hacerte mi pregunta ¿en qué te soy útil a ti?; ya he sido útil a él.

–Yo creo que en nada más.

            Poco café…

            Tienes nueva a quien formar si se dejará. Cuando un activo se forma, o este por voluntad se deforma; decide que opción te conviene más. Gregorio ya se ha reído de ti, no haré lo mismo.

            ¿Y ahora que le digo?, no es una pregunta; es un pensamiento.

            Muchos grupos antiguos eran algo más dinámicos. Nos están trayendo nuevamente sin un cuestionario. He venido por quien hay que preparar, extendiendo en si una invitación; dada esta invitación, si no hay más que responder deberé retirarme.

–¿Cómo está mi abuelo paterno?

            No encuentro recuerdos de quien hablas en tu memoria, ¿por qué quieres saber de alguien que no conoces?

–Si le conozco.

            ¿Qué le gusta a tu abuelo?

–El alcohol, le gustaba el alcohol, tomaba mucho.

            No, no te pregunte que vicio tenia; pues ese resalta a la luz. Me has dicho conocerlo, te he preguntado ¿cuáles son sus gustos, no sus vicios?

            Entonces estas preguntando por alguien que desconoces, ¿por qué debo responderte?... los más viejos, deberían enseñar a los nuevos a preguntar; aun es rectificable su pregunta.

            Te llamo maestro; enseña…

–¿Qué enseñanza nos podrías dar hoy?

            Ya estoy enseñando.

–¿Yo te puedo pedir una opinión?... ¿Cuál es tu opinión sobre la conversa que tuve con Af hace unos días?

            ¿Qué opino yo?

            Hay burras formadas, hay burras de título, hay burras nacidas también; y algunos que nunca llegan a ser burras. No caíste, tropezaste; tropezar, no es caer.

            El hecho de no haber caído, te volvió parte de ellos; pero hay algo que debes entender, la orden a la que serás llamado, no pertenece a Afael. Af no llego para aconsejarte, llego para darte un título en mi mesa y estás dentro; esa es mi opinión.

–También quiero yo una opinión.

            ¿Crees que acaso daría una de mis llaves a una cucaracha?; entonces la pregunta esta sobre estimada mi querido amigo. No movería una sola nube por ningún otro a menos que lo mereciese incluso si tuvieses acceso a una de mis llaves, no haría nada por ti, si no fueras digno. Espero que eso responda tu pregunta.

–Sí, pero la pregunta es otra. Yo sé lo que me… ya me dijiste antes esto, pero hace diez días di un salto.

            Hace diez días deje de regir, Af, estuvo por aquí. Todos quienes dependían de mi regencia debían saltar.

¿Piensas quedarte esta vez?... Hay quienes tienen potencial, y usan su sentido de dama frente a su sentido común, eres más que una burla de un mocoso algo grande, demuéstrame que eres más. De plano ya estas invitada; gana tu acceso, no es difícil conmigo. Considero a las grietas igual que a los hombres, por eso una grieta me puede portar. Aprenderán por igual entonces o no aprenderán. Será entonces su decisión, no la mía. Espero verte más seguido…

            Preguntaste que iba a decir si llegaras escuchar, algo quieres escuchar.

–Lo que quieras decirme.

            Fea… tu esposo está presente, no puedo darte un alago.

            ¿Entonces te han enseñado ya a preguntar?, te escucho nuevamente.

–La enfermedad que tiene mi abuelo paterno, ¿se puede curar, o como se puede curar?

            Pregunte si lo conocías; tu y yo encontramos que no es así, no deberías preguntar si se puede hacer algo, deberías preguntarle a él, si es el quien quiere curarse. Encontrarás una amarga realidad, el anciano se ve bien como esta, ya tiro sus guantes. Tienes a tu lado quienes ya conocían esta respuesta… toca entonces esperar.

¿Sabes que vuelve digno a un hombre?... no ser hombre. Al volver a preguntar, te acercas más al humano que a la miseria de la carne. Ahora debes superar la respuesta y eso te vuelve más humano.

–¿Por qué elegiste esta casa, esta familia para poder estar aquí?

            Las crudas y las realidades son dos cosas diferentes. Cruda es igual a una gran borrachera, y realidad es la ficción en la que cada uno de ustedes vive; pero la cruda realidad junta es el igual a lo que escucharás.

            No vine por ninguno de ustedes, sino uno solo en específico. Donde haya quien es útil, será llamado y el resto decidirá seguir al útil o darle la espalda. Ella es útil. Eso no los vuelve indignos, solo los vuelve dormidos; despierten, y también serán llamados.

No servir a nadie, escuchar es suficiente. Quien te ha llamado a servir, quiere tener poder sobre ti, ten eso siempre claro y no habrá quien ponga yugo sobre tu cuello. Quien te llame a escuchar, te dará la opción de cambiar cuando quieras y como quieras hacerlo.

–¿El sueño que tuve tiene algún significado en especial?

            ¿De qué color es esto?

–Negro.

            ¿Y lo que está a su lado?

–Gris.

            ¿Qué de especial ves en los colores?... si yo pusiera esta taza aquí y te dijese la tasa es especial… ¿qué la convierte en especial?

–Que tú lo hayas dicho.

            No, que tú lo hayas aceptado. Si tu aceptas un sueño como algo especial, fuiste tú quien le dio ese valor, no nosotros, no Dios, tu.

–¿Pero si el sueño es doloroso, duele físicamente?

            ¿Quién le da valor?... si das valor a algo, este tiene forma.

–Aristhus, ¿Por qué últimamente todos estamos soñando con mi abuelo paterno, con quien fue mi abuelo paterno, tiene relación que le están atando, o es lo que yo pensaba, que es parte de con algo que hablo Af hace un año más o menos?

            Un alma solo descansa cuando todo está en orden. Af dijo y tengo claras sus palabras “el anciano descansará, cuando el anciano descanse, tendrán todo lo que les he ofrecido”… ¡salud muchacho!, el anciano aun no descansa.

–Aristhus, ¿Por qué mi abuelito paterno  se fue tan pronto y si dejo algo en especial en sus hijos porque ellos me dicen que a veces viene, que mi abuelito les da mensajes, por ejemplo un tío iba a chocar porque se durmió y él le despertó.

            ¿Es bueno eso para ti?

–Sí.

            No deberías preguntarme a mi hasta donde va a llegar, tienes aquí el conocimiento, pregunta a quienes ya conocen, trillaría yo en lo absurdo repitiéndote lo que ya se les ha enseñado.

–¿Y tú le ves a él, está tranquilo, su alma descansa?

            Acabas de decirme que su alma esta intranquila, ¿cómo descansa un alma a la que no dejan irse?, cuando dejes de llorar al… y sea libre ya; si sigues poniéndole una vela cada que te salva la vida, estarás convirtiendo un espíritu en un espectro; luego el espectro te matará. Deja que los muertos se vayan o muere por ellos.

–¿Y en mi caso, quien está reteniendo el viejo?

            Cuca… me gusta el título que les han puesto.

–Aristhus, yo estoy muy contento con lo que mis padres me han enseñado, me han podido dar, con lo que he llegado a ser pero siento que falta algo en mi vida, algo que debo hacer para ser… llegar a la felicidad, ¿talvez tu puedes decirme que es, o que debo hacer?

            Primero te diré que es la felicidad, y no te gustaría llegar a ella. Felices solo los muertos muchacho. Deberías pedir el éxito y distanciarlo de la excitación.

–Tante y toso…

            Tante y toso, cuando separes al tante del toso. El toso te dará lo que necesitas y lo que quieres, y es al toso a quien buscas.

–Pero no, no entiendo.    

–Excitante y exitoso. Separa el éxito del tante y del toso, eso es lo que te está enseñando.

–Cuando llegues a la salida… concéntrate en ser exitoso.

            Que no te excite el éxito o te convertirás en una marioneta de él.

–No, no me interesa eso sino por ejemplo.

            No puede interesarte algo que aún no tienes.

–Que no has probado.

–No sé, creo que no me interesa ser talvez exitoso, si no hacer algo que realmente me llene.

            Aquello que te llena es el tante; aquello que has logrado, es el toso. No debes buscar, debes hacer que llegue; así el universo no te quitará lo conseguido… ¿Qué buscas para ti?

–Yo, talvez en lo material bueno, tener ya un hogar en donde pueda estar tranquila mi familia, y en lo espiritual, no sé, buscar algo que me llene, un camino.

            Todos forman para sí mismo su camino, hasta lograr después el camino que te han dado. Aun no me dices que camino has formado para ti, eso te pone bajo la sombra de quienes han puesto ya un camino en frente a ti; entonces, ¿cuál es tu camino?

–No lo sé.

            Si es ahí donde estas escondido, no en el camino que ya tienes, la búsqueda que aún no has emprendido.

–¿Y tal vez puede haber una señal que me indique que es, o que camino tengo que seguir?

            Ya te has dado a ti mismo la señal, lo has hecho este momento; has encontrado lo que te falta.

–No sé cuál es, no percibo la señal.

            Pudieran…

–La parte espiritual.

            Dame un momento…

–Has oído la frese “uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde”. Invierte lo que tienes, lo que necesitas hacer es alquimia y trasmutar lo que crees que necesitas comparando con lo que tienes. Tienes un hogar…

            Tienes lo que te han dado, falta lo que no te has dado a ti mismo y es lo que te estas reclamando.

            Labra tu propio camino, acepta el que te han dado, no como consigna lo que tengas, sino como parte de lo que tendrás. No has iniciado tu búsqueda y eso es lo que te estas reclamando a ti mismo, ¿he sido claro esta vez?

–Sí.

            Me has servido tres tazas de café, y yo no te he servido ni una vez, dime…

–Lo que me quiera decir, realmente no tengo nada que preguntar.

            ¿De qué color son las nubes mujer?

–Blancas.

–Sin color.

            ¿Por qué esa mesa es negra?

–Porque le pintamos así.

            ¿Hay pintura sobre su mesa?

–Era como un tinte, pintura no, un tinte que le pusimos.

            ¿De dónde salió ese tinte?

–Nos dio un amigo.

            No ha sido mi pregunta, ¿el tinte de que es?

–Tenia brea, gasolina, y…

–Solo eso.

–Brea y gasolina.

–Se llama envejecedor, betún de Judea.

            Siempre hay que preguntar… las nubes tienen el color que el agua tiene, el rebote de la luz sobre las partículas de agua produce el color blanco o negro. Si hay más agua la masa y el peso tornarán negra la nube que no es blanca ni negra, lo que ves es la sombra del agua. Siempre hay una respuesta a una nueva pregunta. Cuando encuentras la primera pregunta, tu corazón no para de bombardear… blanca.

–¿Cuánto nos falta para completar, cuantos nos faltan?

            No es en esta reunión, hay oídos que no son oídos de la reunión.

            ¿Cuántos hijos tienes?

–Dos… justo lo que pensaba.

            Hay respuestas que no se pueden dar, eso no omite las preguntas que se pueden hacer.

–Bueno, te voy a hacer una pregunta que no hubiera querido hacer aquí pero… ¿Cómo así?

            Soy masculino.

–Ja, ja, eso no me importa. No escucho con el oído derecho, ¿si entiendes mi pregunta?

            ¿Ahora entienden entonces que es estar mitad dentro y mitad fuera?

–Lo entiendo, lo entiendo; pero no logro dominarlo yo.

            La mitad dentro debe ser la directamente proporcional a tu energía, estática, en el plano en el que entró. La otra debe permanecer entre la carne… Entrada, salida… respuesta muy simple, ¿o no fue claro acaso, estas segura entonces?

–Si…

            ¿No te has dado cuenta acaso que tu esposo para su oreja como un perro, pero hace solo esto? (haciendo un gesto de escuchar mejor)

–Es que me está pasando como te digo… no tengo dominio completo, es todo mi lado derecho, y yo si pregunte y ahora me dices que está ahí, está ahí…

            Así como esto me permite estar aquí (se refería al café que estaba tomando), nosotros no te permitimos quedarte allá. Si la una mitad está dentro, nosotros obligamos a la otra estar fuera; eso no te mata o te pone en estado de posesión.

–¿Puede ser permanente…?

            Si, estado animado consciente. A veces, no necesitas alas para retener tu cuerpo fuera. Pequeños seres sujetan las piernas y los brazos sin dejarte entrar. Espero haber sido claro esta vez, debo decirte es por eso que estas ahora aquí. Ya te he respondido.

–¿Aristhus, ves más niños cercanos a mí en corto tiempo?

            Puedes salir de aquí y el día de mañana entrar a una escuela mujer.

–¿Sobrinos?

            Eso es una buena pregunta, si… si la van a curar; pero eso no te compete preguntar. No es tu cuerpo ni tu vida.

–¿Por qué ahora me he llegado cuenta que en ciertas partes o etapas de mi vida, cada uno de ustedes ha estado conmigo?

            Portador de inicio, portador morirá. Después de el otro vendrá y el tuyo a manos del nuevo pasará. Portador de inicio, portador al final; solo si no lo logra sin ninguno de nosotros morirá; entonces su hijo lo reemplazará.

–Pero quiere decir que toda mi vida ande…

            Con nosotros muchacho…

–Cada etapa de mi vida que fui pasando, superando…

            Y ahora nos reconoces.

–Yo estoy absolutamente seguro de eso, pero  ¿quién fue quien estuvo conmigo cuando le sentí, toda la vida estuvo conmigo y siempre sentí que estaba,  fuiste tú?

            Incluso, en esos momentos de arrepentimiento en los que no te arrepentías… es buena para algunos dicha filosofía “Dios haga el bien pero nada también”.

–¿Por qué dijiste que tengo que ser más dama?

            Dije todo lo opuesto.

–El tratar de ser más dama es lo que te traiciona.

            A todos y con todos, ha sido grato verlos… aun así no hemos hablado.

–Si hemos hablado.

–Aristhus antes de que te vayas, ¿algo más aparte de fea… gorda?

            Ari sentado frente a Afael, un amigo llego al viejo loco, entonces conociendo la sabiduría de su amigo el guerrero, este pregunto “Maestro, ¿qué le puedo preguntar a su amigo?”, y el viejo loco dijo “dile que te diga cualquier cosa y él lo hará”.

            El niño fue corriendo ante mí, dijo “Maestro, se cuanta información yace en usted, por favor dígame cualquier cosa”. Observe al niño a los ojos y le dije “cualquier cosa muchacho” y es lo último que te diré.

            No me pidas que te diga cualquier cosa.

–No dije cualquier cosa, dije algo más…

–Algo más.

–Bueno de acuerdo.

            De acuerdo. ¿Qué es lo que necesitas saber?

–Muchas cosas, pero creo que no es el momento.

–Aristhus cuando yo converse con Geovanie, le hable justamente de mis suegros que quería venir acá, él me dijo que mis suegros te invocaban mucho, te invocaban a ti como Arcángel Mayor, ¿me puedes explicar porque me dijo eso el Geovanie?

            Pregúntale a tus suegros.

–¿Mis suegros?

–Pregúntale.

            En una de mis vidas, después del Dios regente en la tierra, fui llamado Poseidón. Te dije que me veían frente a ellos, Geovanie también te dijo que veían un tres… hablaban de los tres dientes de mi tridente, regálame algo de café, y mírame entre ellos.

            La madre tiene muchos más brazos, esta no es la madre; soy yo. Shiva tuvo ocho brazos, hoy solo tiene siete. Soy la parte mutilada de esos ocho brazos; somos…

            ¿Dime?

–Quería preguntarte ¿qué me falta?

            ¿Debo hablar de tu dentadura?

–No.

            ¿Has preguntado qué te falta?

–Que me falta, sí.

            ¿Para qué?

–En general para seguir avanzando.

            ¿Dentro de qué?

–En lo que estoy haciendo, en lo que estamos haciendo, o sea dentro del grupo y todo lo demás.

            Se te ha dado una tarea, aun no la terminas.

–Así es.        

            Termina la tarea. Solo entonces se calificará.

–¿Solo entonces, perdón?

–Te calificara. Se calificara…

–Aristhus, ¿y a mí qué?

–¿De qué? Ja, ja…

            Está bien… ¿y a ti qué?

–¿A mí qué, cual es la instrucción?, la instrucción la he hecho yo desde años muchos, desde hace mucho tiempo; pero me dijiste que tengo que formarme en tres meses, y ya pasaron los tres. Me dijiste que tengo un maestro que tengo que, que me va a ayudar y nunca llego; o sea por eso te digo ¿y a mí qué?

            No te di un maestro, te di a que formes uno, él no debía acercarse a ti; tu debías patearlo.

–¿Entonces la instrucción de…?

            La instrucción era “patea a ese muchacho, conviértelo en maestro y te convertirás en uno a su lado”. También te dije “cuando lo entiendas te formaras en tres meses”… y acabas de entenderlo.

–Y de aquí corremos…

–¿Por qué tengo que aprender cómo igual?

            ¿Qué te vuelve diferente de un hombre?, entonces ¿qué te diferencia ser como un igual?... pechos y hueco, no te vuelven diferente a testículos y pene; Te vuelven mujer, hombre a la final.

            Tú debes darte un lugar y nosotros un título, gana el lugar primero. Ya te llamaron bruja, no llamamos a nadie así a menos que tenga algo rescatable. No es un aplacante, es un incentivo de poder.

–¿Me respondes?

–Ya te respondió.

            Ya te respondí, lo hice desde antes que te vayas… también te dije cuando te sientes, cuando regreses también me veras.

–Los antiguos maestros antes de la venida de Jesús, ¿ellos encarnaban?

            Su alma no tiene permiso de tener conciencia al igual que los espíritus que ya conocieron, Joan fue más antiguo que cualquiera de esos maestros.

–Pero faltan Geova, Ikaim, Salomón.

            Ikaim viene del tiempo de Joan.

–Son los más antiguos.

            Mas así, Joan formó espíritu siendo alma, e Ikaim ya era espíritu.

–Pero Salomón no era espíritu, no formó.

–Si formó.

            En el lecho de muerte fue dado espíritu a quien fue maestro. Solo entonces podía quedarse para ser portado o no existiese Iván. No te quedo claro al parecer.

            Yave, Backram, Aclam, Atlom, Shangreyd, Metraton, Maxiel son los brazos de Shiva; desprenderse de sus brazos la volvió “madre”. Uno de ellos fue mutilado. Cada ángel, entre ustedes es una pequeña parte de aquel Dios al que llamaron Metatron.

Tu Dios Yave es el Dios de Dioses, el más fuerte y poderoso de todos. No fuimos creados por tu Dios, somos sus sirvientes. Son hijos de Dios, somos sus sirvientes. El un sirviente levanta la mano al vástago que no puede alzar su voz como un Dios. Yo soy a quien vieron con un tridente, al que llamaron Poseidón de piel azul y rostro grotesco.

            Shiva tiene siete brazos y no requiere armas pues su poder es absoluto. Ahora me pueden ver… (Mostrando una imagen de Poseidón que estaba en la sala)

–Aristhus, ¿a qué se debe que a Meredith le llaman la maldita?

            Mer Edith… Allá por Salem, una bruja de solo doce años quemó todo un pueblo y eliminó a su competencia… sus maestras también; desde entonces le llaman “maldita”.

–Interesante.

            Le mer Edith… Meredith, la mujer…     

            Algunos me han visto, otros me ven todos los días. Quienes me logran ver todos los días aprenden en su corazón a encontrar la estupidez en todo aquello que los rodea y a no decir nada para ver qué pasa luego…

–Tira la manzana.

–A ver quién se mata primero...

            Si llegaron a ese punto descubren que me ven y los veo… prosigue…

–Total es superación propia…   

 

Yo también he botado mi piedra, ya los he saludado…