Aristhus - Miguel

            ¿Qué te pasó muchacha? Escuché un grito. Es este tiempo siete días, me tomó algo de tiempo llegar. Ya estoy aquí, sin en nada soy útil he de saludar.

            Tienes amigos cuando eres muchacho, has dado la orden involuntaria a todos esos amigos de que uno te llame justo cuando tu padre está observando, él sabrá que alguien te necesita, entonces podrás huir y henos aquí. No he dicho que necesites que recuerdes nada, tomé tu grito como una salida, necesitaba bajar un momento, las cosas se están poniendo algo raras allá arriba, están decidiendo qué hacer con ustedes, para variar.

            Gabriel tuvo esa disputa con Miguel hace algunos años en este plano, ahora es algo más grande, no hablo de Gabriel ni de Miguel, hablo de quienes están tomando la decisión, tu Dios y el nuestro ¿ya conoces el nombre de tu Dios?

            “Yo tengo una muñeca vestida de azul, zapatos blancos, delantal… de tul”… Tul era el término que se daba a los hombres, no Thus, Tul. Cuando se referían a él, se referían a él, su nombre, los arcanos mayores enseñan que un nombre nunca se debe cortar, los hombres dan diminutivos a todo ¿Cuál sería el nombre, por ejemplo, real de Efesthus? Los nombres son perfectos, sin diminutivos, no se deben cortar, los hombres han cortado durante la historia los nombres para su beneficio, no para recordar, no para sentir. El nombre real de Aphaesthus es Afaeltul, Efesthus Efaeltul, ángel hombre. Reemplazaron la “S” por la “L”. ¿Qué es el omega?  ¿Cuál es el nombre de tu Dios?

-Entonces,  ¿quién eres tú?

            Mi nombre es Miguel.

Pediste que te explique. Aun no aceptas lo grande que es esto.

            Del grande cuatro grandes salieron iguales a él, únicos con el poder de detener a cualquiera que fuese creado antes que ellos, tu Dios entonces dijo “tú serás y de ti y por ti, a tu derecha, a tu izquierda y atrás de ti”, yo fui ubicado entonces a su derecha, a quien llaman Navoe, a quien llamarás Gabriel, a su izquierda, no fue y sí decisión de Afael, no en tu plano, desde aquí, ciego entre los hombres, pues dijiste que no querías verlos. Uriel, se decidió entonces que Uriel custodiaría al más peligroso, el huir, el irse, el terminar, la muerte, su verdadero rostro, quien protege todo lo escrito, el Gran Libro de Oro, los pergaminos en cambio fueron dados a Rafael. Somos los consortes de Afael, soy quien está en el trono, estando también a mi derecha, padre e hijo ¿con quién estás hablando?

-Me resulta  complicado por Afael, porque no era del todo de mi agrado.

            ¿Hace cuánto salió de ustedes y se alejó Afael? El solo es un visitante de paso ahora, después de su hijo, el trono es ocupado por Miguel, yace de conocimiento público y yace de conocimiento teosófico, Miguel siempre está a su derecha.

            Vendrá la presencia de Dios todo llamado, quienes lo vean no querrán verlo, quienes lo vean lo encontrarán insignificante, quienes sientan su poder lo verán como a Dios, quienes tengan curiosidad de él, tendrán a él cerca.

            Nunca hemos dejando de caminar entre ustedes.

-Pero lo hacen con desagrado.

            No están hablando con él, no soy una encriptación de información guardada en el tiempo, soy yo descendido para hablar a este, tu tiempo.

-Generalmente cada conversación es grabada en el tiempo.

            Sí.

-¿Por qué es tan difícil la decisión?

            Solo es política.

-¿De qué lado estás?

            Estoy conversando contigo, estoy aquí, siempre he estado, siempre estaré.

            Esta información se ha dado sólo a sus mujeres. Eres la esposa del portavoz de su tiempo, siempre ha sido así, ellas han tomado la información, algunas se han ido, otras quisieron todo el poder, otras no quisieron darle importancia.

-¿Qué se debe hacer?

            Es decisión de ustedes, así ha sido antes, así será después.

            Mi nombre es Aristhus en tu realidad, alguna vez les dije y Afael también ¿dime de que realidad quieres que te hable? Entonces te diré con quién estás hablando en tu realidad.

-¿En las portaciones quién es quién?

            Quien marcado haya sido, marcado será, un trabajo tendrá, nada más, pasado su tiempo una persona más, común tal vez, despierto da igual.

-¿Nacidos o asignados?

            Sea quien sea no tiene importancia.

-Resulta algo ofensivo.

            Son importantes para el principal, no para quien llevan y tú me llevaste a mí y soy el principal al final de tu realidad, no en esta realidad.

            Todos los que lo rodean y lo siguen están en el mismo punto, quienes nos sigan por obra u omisión ya han sido bienvenidos.

-¿Cuál es el propósito real de los libros si no se escribe todo?

            Llamarlos, nada más que eso.

            El hombre lidia con la vida que ha complicado para sí mismo.

            Nosotros no pensamos, decimos, tenemos claro lo que sigue, no pensamos, ustedes nada tienen claro, tienen que pensar en todo, así deducirán lo que viene.

 

            Niña, quien ve, no piensa.