Anécdota

Muchos de los animales que llevaban a Jesús llegaban muertos, listos para comer, faenados ya, destrozados ya, eran muchos sus seguidores y había mucha gente que alimentar.

 

Un día Pedro llegó hasta Él con una gallina entera y le dijo: ¿Señor, que hago con este animal? Jesús sonrió y le dijo déjala ir y aliméntala. Pedro siguió la orden y llevó al animal para darle de comer, asentó la bestia y le puso maíz en frente, pero la bestia al ser asentada empezó a correr, arremetió en el bosque y se perdió, Pedro fue hasta Jesús y preguntó -¿Pero Señor la bestia no se quedó quieta? Huyó cuando intenté darle de comer. Jesús le dijo – Pedro, lo lógico era matar ese animal antes de traerlo a mí para alimentar al resto, así como el animal huyó de tu alimento, tú estás huyendo del conocimiento al no usar tu lógica.