Af dice...

 

2.

El cerebro de un médium es inadecuado, inadecuado de nacimiento, pero no es tan estúpido como creemos, sólo no es ordenado, tú pones orden en él y también lo desordenas. Los mensajes han sido enviados, espero que él cumpla con escribirlos, lo anterior, el dictado de mi hermano Lurahim, Ser Dios, no podrá ser dado, considéralo un obsequio para ti, pues lo que ha dicho mi hermano no es para indignos, no será para el libro, sólo será recordado amigos. Afael los vuelve a saludar, tuvimos una gran reunión y me dijo que si los había visto y le he dicho ¡sí! No sé mucho de ellos, no los conozco aun y no me conocen y los describió y vaya que fue descriptivo, no ha dicho nada malo.

A Deisy: Dice que temes en lo que crees  que piensa, pero él no piensa lo que crees, ni genera temor, la conciencia y él son uno y en ese uno descansa  quien amas, borra de ti el recelo, pues no está en él castigar, ni criticar, sólo observa de lejos, mi estima por ti es distinta, Azrael también es mi amigo. Has cuidado el corazón de su apadrinado, eso te ha proporcionado su ayuda, seguirá contigo no por con quien estás, sino porque lo has ganado ahora. Para él dejaste de llamarte niña para llamarte señora. Hay una diferencia entre los demás maestros y tú y no es su rango ni su jerarquía, tu cabeza, tu cabeza aún se sienta diciendo cuidado. Has preguntado por qué piensan o por qué afirman lo que no es, yo te respondo porque cada gesto humano fue diseñado para mostrarnos sus gestos, muchos no conocen sus gestos, pero al mostrar su frente erguida demuestra ser digno, soy digno porque estoy aquí y tengo mi cabeza en alto porque mi jerarquía es suficiente para estar frente a ti y frente a quien sea. No he dado un motivo pero he dado una convicción, para que aquellos que vengan detrás de mí te vean como igual, es una enseñanza para los que vendrán.

A Jhandry: Cuando habló de ti hizo algo interesante (un gesto de ¡qué te diré!) y cuando pregunté ¿por qué no me hablas de Jhandry? Me observó y yo le dije te entiendo. Eres muy obvio y fácil de reconocer. Desde arriba han sorteado tu suerte y te han dicho es mejor abstenerte a tener que pagar, ya te dieron el tiempo, debe ser antes que ello o aquello te tendrá antes a ti. Alguien más lo escuchó y le dijo he dado,  pero el hombre está errado y espera un castillo dorado a tener que pelear más, grandes éxitos vienen para él, no necesita mi apoyo, sólo mi bendición y te dice gracias por oír, por obedecer y no erecta su pecho, ni se siente grande, pues no es orgullo lo que muestra ni despotismo, sino sinceridad y agradecimiento, pues antes te llamó amigo y luego apartaste tu mente de él.

Cuando hablamos de Iván un gran mechero de luz encendió su cabeza, entendí que es el conocedor, el sabio, el respetuoso también y el que dejó de buscar, fue lo que dijo, dejó de buscar y ahora espera que lo busquen, en ese pensamiento está el éxito de los sabios.

¿Cuánto conocen? ¿Cuánto han visto? No se compara con lo que van a conocer, ahora conocerán y serán recíprocos con ustedes, pues ya lo dijo quien estuvo antes que yo, ahora saben lo que son y cómo deben llamarse, humanos entre hombres, ascendientes entre hombres y a ustedes que no sé quién los llamo, en fin. No soy aristócrata para castigar, heme aquí para observar.

 

Espero tenerlos pronto nuevamente aquí y volveré, pues debo enseñarles a hablar con los que vendrán, los que vienen se fijarán en todos sus movimientos, pues una de las lenguas que van a aprender es todo su cuerpo, cada movimiento, cada signo les demuestra seguridad o inseguridad y aunque ustedes no lo quieran mostrar, es tu firmeza o nervios.