Aridainiev

            Te conozco portadora eres tú quien no me conoce a mí.

            Uno debe aprender a cuidarse a sí mismo para pedir a su ángel cuidar a alguien más pequeño, no he dicho no hacerlo, solo doy un consejo.

            Mi nombre es Arí de Le Lutte ¿quién me porta?

-Mi nombre es Doménica.

            ¡He nacido en una niña!... No hay mucho que aconsejar, no aun.

- Puedes hablar conmigo.

            Sólo si tú lo quieres.

- Puedo hablarte en mi mente ¿pero cómo me vas a responder?

            Arí dai niev, así me llamarás.

- Una vez casi me lastimo, pero algo me frenó ¿fuiste tú?

            Es bueno cuando un niño te llama “algo”.

- Es que no sabía que eres y estaba confundida cuando me frenaron.

            En la grada también. Cuando la olla se iba a voltear.

- Y me quemé la mano.

            Eres algo descuidada, todo tu cuerpo debía quemarse.

- Gracias. Si no fuera por ti estaría…

            Shhh… yo solo sirvo, a ti su permiso y a él las gracias, no a mí.

            Es un gusto verte niña, ahora sabes mi nombre y yo sé el tuyo, ahora ten más cuidado.

- Hay algo junto a mi casa y me da miedo de que explote…

            Si una olla caliente, una grada resbalosa y ruedas en zapatos no te hicieron caer ¿crees que sea posible?

- Cada vez que siento que algo me acompaña…

            Eres descuidada niña.

            ¡Despierta! ¿No recuerdas la voz?

- Me asustó.

            ¿Cómo despiertas a alguien que no despierta en la noche?

- ¿Por qué me despertaste?

            Existen tiempos en los que si mueves tu cuerpo un centímetro y no estaba escrito a ti, habrás cambiado tu vida por completo.

- Si recuerdo y mi closet se abrió y escuché una voz que me dijo tonta.

            Niña tonta… para ser exacto, fui yo.

- ¿Por qué?

            Debía evitar que mueras.

- ¿Por qué iba a morir?

            Ya no importa.

- En esa casa había cosas.

            E intentaron llevarte.

            Soy tu portado…

- ¿No sales de mí?

            No debo y no es conmigo con quien debes hablar de este tema. Desvié tu camino y estás aquí.

Adiós niña, llámame cuando me necesites. Nunca reclames a tu Dios por lo que ha hecho o Él te reclamará por hacerlo.

 

Santiago:

            Tú eres el necio, como te llama mi maestro, soy afato igual que tú.

-¿Qué es afato?

            Seguidor de Af.

- ¿Por qué me llamaste amigo? Me gustó mucho y te agradezco.

            Af te ha marcado para algo grande y como siempre lo hace estoy seguro de que te trato mal, ya lo ha hecho conmigo.

- Pero…

 

            Escucha, no es bueno que escuches, hay cosas que no debemos decir.