¿Qué es la vida?

            ¿Qué es la vida?

            La vida es el suceso anterior a la muerte que se repite hasta que el hombre se convierta en humano, sólo cuando este sea humano, dejará de tener vida y sólo será muerte. Ahora pregúntense y pregúntenles si son hombres o humanos.

            Conocerán la diferencia y aprenderán de ella también.

            ¿Qué es el amor? “las mariposas chapuletean por los campos grises”

- El amor es la ilusión que, nosotros los hombres, creamos para no sentirnos solos.

            Hay amor de hombre y amor de Dios, al referirse al amor de Dios se referían al amor humano, se refería a la mediocridad de atarse a algo o alguien.

-¿Qué es el amor hacia nosotros mismos?

            Depende de cuánto y cómo te ames.

- Porque el ego es sobrevalorase.

            Has aprendido la diferencia.

            ¿Cómo te amas a ti mismo sin darte placer?

- Sin darme placer es imposible.

            El placer no radica en tocarse los órganos sexuales solamente.

- El placer radica en cuidarse, en comer, etc.

            Mucho más que eso. Sobrevalorarte es de lo que acabas de hablar. Quererse a sí mismo es amar todo sin importar como estés, sin importar como venga, sin importar si te bañas o no, si comes o no. Sobrevalorarte es amarte a ti mismo como existes, sobrevalorarte es amarte dándote placeres. Te amas cuando no eres como otros quieren que seas o que hagas, esa es la diferencia entre quererse y sobrevalorarse. El amor a ti mismo es un amor sin importar el qué o el cómo y ese amor es el que das a otros, ese es el amor verdadero, el amor de Dios, el otro, el otro no es amor.

            ¿Cómo no ser una rata viviendo entre ellas?

- Si tú quieres estar bien contigo mismo te tienes que sobrevalorar.

            No. Si quieres estar bien contigo, tienes que hacer lo que tu vida te da, lo que desea tu corazón.

- Digamos, yo deseo de corazón estar bien con mi familia, que mi familia viva bien, darles lo que ellos se merecen.

            Eso no es amor, es un deseo.

- Pero si yo lo hago de corazón.

            El momento que tú desees para otros lo que no tienes, no estás amando, estás siendo estúpido.

- ¿Por qué?

            Porque Dios no dijo ama a otros, dale a otros o que tú no mereces nada o eres menos importante, el mismo Hijo dejó claro en la tierra “ama a otros como a ti mismo o no amarás”. Si tú no tienes, si no logras nada para ti y esperas que otros si lo tengan, te quitarás a ti mismo lo que te corresponde, porque no lo deseas para ti, sino para otros.

- ¿Y si yo deseo tener algo para mí y para otros?

            Es diferente. Primero a ti, los otros tendrán después.

-En el caso de mi esposa, yo no sé si es que ella se siente conforme, bien, ella dice estar siempre bien, es porque es egoísta con ella, nos ama a mi hija y a mí.

            La mujer, la mujer tiene dos caminos y el hombre es culpable de ellos. La mujer no fue creada para caminar en la calle con el hombre, sino para servir, cuando el hombre permitió que eso cambie convirtió a la mujer en mecha de pólvora en la calle. Si el hombre tratara de hacer una competencia con ella y prendiera la mecha, sería imposible que sepa donde comenzó y donde terminó, pero te aseguro algo, siempre se equivocará y el hombre será el responsable, pues tuvo la culpa.

- ¿Cómo evitas eso?

            No puedes.

- ¿Cómo vives con eso?

            Superándolo.

- ¿Cómo superas? Porque ya me pasó a mí.

            En casa o en la calle, tú decides, mas ten claro una cosa, si tu permites calle, en la calle los pies se queman, si tú permites que sus pies regresen a casa y luego los regresas a la calle, serás sólo tú el responsable de que esos pies se vuelvan a quemar. ¿Está claro ahora?

            Si tú esperas un momento en tu vida de parte de quien amas, él llegará, aléjalo de ti y olvídalo.

- ¿La mujer puede amar siendo egoísta?

            Un mal consejo te voy a dar, estoy frente a una mujer, no debería hablar, pero esta mujer es considerada de otro rango, porque es el espejo de alguien superior, una mujer demuestra lo que siente, no en su actitud del día, ni su actitud por la noche, una mujer demuestra en la cama lo que recibió y lo que quiere.

-Entonces estamos fregados.

 

            He sido más que claro con lo que he dicho, si ahí has sentido lo que este momento sientes, examina bien el día.