Mshibama

Dos lecciones me dio la vida

Cuando llegó Anat Zaquiel, el ambiente se sentía completamente frio, y un poco más pesado, entonces lo primero que hizo al llegar es solicitar su habano, el cual le había ofrecido el portador de Edres, y dijo:

-Mi deuda-

Mi nombre es Anat Zaquiel, este no es mi cuerpo ni tampoco mi voz, tú sabes que mi voz ¡es de hombre! (dijo mirando el cuerpo del médium y con una sonrisa sarcástica).

Fui criado en un reino no muy diferente a este, mi vida fue grata, perdí a mi madre a los 6 seis años de edad, muy niño, mi padre me crio, y ¿que se ha de esperar un padre borracho?.

-¿quien te bautizo?-

Mi padre, bueno mi nombre real es Anat Zaquiel, mi padre era Joan Zaquiel, me gustaba todo, pasear, jugar, beber, fumar un poco, lamer una rana de vez en cuando, a veces un capricho de carne como cualquier hombre, era flaco, y vi mujeres y vi hombres, y un amigo me ayudó, fue un gran amigo, una gran persona, un monstruo ya que todos le temían, pero me tenia a mi y yo a él; él no me gustaba ni yo a él, le hacíamos la vida imposible al príncipe, recuerdo que una ocasión encontramos la piel de una boa pequeña, y se nos ocurrió entrar al reino ese día, Macros tenia la mala costumbre de destender su cama todas las noches para que se lleven las sabanas viejas y vengan las nuevas, lloró como niña esa noche y nos valieron dos garrotazos a cada uno, gracias a que solo era bastardo si hubiese sido un príncipe real…, tentamos muchas veces a nuestra suerte, pero valió la pena cada paliza, no he de olvidar aquella tarde en que a él le gustaba la mujer que a él le gustó, y el todo alevoso gigante se dirigió hacia él y le dijo:

-oye cucaracha-

No terminó de decir eso y lo vi en el suelo, desenvainó su espada y el príncipe la suya, y ese establo se llenó de vino, cada uno de los envases, cada uno de los recipientes iba siendo destrozado por las espadas de los dos; y lo vi caer, y lo vi caer, y recuerdo que lo vi caer, por primera vez vi al gigante caer, no tienen idea de cuánto reí ese día, una derrota.

-igual que cuando él se acuerda de tu nombre-

<<pero me recupero, pero de una derrota no>> y sonrió con sarcasmo

Dos lecciones me dio la vida, nunca golpees a alguien más grande que tú, y tampoco uno más pequeño, no sabes cual de los dos te va a matar primero, solo vive, no toques a nadie, no te confíes nunca del tamaño, aunque el tamaño da placer, ¡digo!, el tamaño es importante para ser bien visto, yo nunca fui alto, tampoco era bajo, y pocas veces pasaba consciente.

Disfrutamos de la buena vida, de cada cosa que daba la buena vida, pero fue en mi tiempo, la buena vida en mi tiempo era mascar tabaco, disfrutar de un buen vino y una buena mujer, pero las mujeres de mi tiempo eran mujeres, ¡sin ofender y queriendo ofender un poquito!, tuve una buena madre hasta donde recuerdo, y supe lo que era perder un padre, y supe lo que era encontrar un hermano en un amigo; nunca pierdas a tus amigos, en ellos tendrás a tus hermanos y nunca te hartes de tus hermanos o en ellos hallarás enemigos.

Edres desenvolvía el tabaco fresco, lastimaba a la rana con su cuchillo y en el centro de las hojas me dejaba un regalo, no llegaba yo a la mitad del tabaco y ya no sentía mis piernas; la pasamos bien, no había quien nos enseñara valores, en mi tiempo no había escuelas, no para los pobres, todos aquí están un poco más arriba, como he de enseñar a alguien superior.

Ahora relájense y disfruten del viaje, necesitaba un descanso, yo los extraño, extraño mucho a los humanos en especial a las humanas.  Bueno mi deber es enseñar, y como ya les dije que puede enseñar alguien a un superior a él, tal vez como romper puertas, o que solo se abran para atravesar, el viaje es bueno mas no se necesita otra cosa, cada puerta tiene un nombre, al igual que a ustedes se los dieron, los nombres que les dieron a cada uno de los Dioses, no son los nombres de los Dioses, no son los reales, si quieres entrar en su casa pronúncialos como los vez, tienes un gran pergamino frente a ti, y lo tienes de frente y si estas en subida debes pronunciarlo así, si estas caminando de frente y si tu vieras la primera puerta de YAVE, el nombre de la puerta sería EVAY, y así con las demás puertas y cada puerta que vayamos atravesando les demorará un poquito mas, cada vez que atravieses una puerta cierra tus ojos, ya que la luz puede quemar tus corneas o la cegación absoluta de esta también;  las grietas del camino son las puertas que los ojos eligen.

 

Cuando a traviesas la tercera puerta, en este punto tus brazos, tu espalda dejan de tener conscientes de que son parte de un cuerpo, mas allá de eso me prohibieron entrar, me pidieron enseñar, ¡aprovechen! ustedes aún tienen permiso, solo hagan caso, no se porten rebeldes, cuando entren ahí con sus ojos rojos le hacen lo que a un mortal, a un mortal lo despojan de su vida misma para que deje de ser idiota, -si logró llegar a la tercera puerta, mas cuando llegó a la cuarta puerta fue detenido y fue enviado a que su mundo se le acabe-, tenían la llave ahora tienen las puertas, detrás de cada puerta habrán muchas grietas elijan bien en cual entrar, cada salto cada puerta debe ser marcado con tus ojos, ¿fui claro o lo debo dibujar?