Mshibama

Lo que dijo Amón

<<Yo observo mi casa desde dentro siempre con ustedes.  Un ángel llego hasta a mí, nadie me reconoció, solo él y yo sabíamos quién era>>

Parte de esta historia se les fue contada, mas desde mi punto de vista será así, y así se contará, él pues ya hablado.

Nos tocó a nosotros ser parte de la historia, llegó el día largo, lluvioso, nuevo y supimos que pasaba, ¡ármense! nos dijo, ¡ármense!

– No tenemos armas, no tenemos nada, no somos guerreros-

- Si ustedes no tienen armas, yo se las daré-

-Luego nos dividió y luego formó armas en los cuerpos de cada uno, formó armas poderosas y fuimos convertidos en los que ahora somos, en ese entonces mi consciencia era una, era única, no andaba entre valles de tinieblas como ahora, mas una guardia negó la entrada, tratamos a como diere lugar y buscamos al hijo creado de nuevo,  pero no fuimos suficientes, seis legiones enteras, seis divisiones de nosotros, una tras otra fueron derrotadas, 31 de ellos bastaron, 31 de ellos para tres millones, nos sentimos indignos, nadie se atrevió a mirar nuevamente su rostro, nos dimos cuenta de lo que hicimos, pero fue tarde, se le dieron las puertas, las llaves de cada fragmento de nuestro hogar, al que llamaríamos así, los condenados a que el hombre no nos viera, fuimos condenados por aquel a quien servimos, y vimos de cerca, pero ellos no nos vieron, la carne no nos vio y fuimos condenados a ser oscuridad y a vagar en ella, empezamos así, Luzbel fue encerrado, Luzbel fue negado, ahora el padre sería Lucifer y yo no era aún su hijo, solo un soldado, mi nombre es Amón.

Ella pidió poder, entre más grande más fuerte

-¿Quién?-

<<Lilith, mi madre, tan vieja como tú con 500 años más encima, tan nueva como tú, con tu misma piel y un cabello distinto, y se le dio poder, más si poder era lo que recibiera, su cuerpo sería condenado a perecer, sería mortal y al parecer ella así lo eligió y nací, también me conocieron como Jack y fue esa mi segunda vida.

Pero entiende y eso importa y a quien siempre sirvo ya no es olvidado, mujeres mundanas, asesinos y malhechores y todos los que debían su alma a mi padre fueron condenados y murieron por mi mano, cayeron ante mis pies, y luego llego él, pero sigo observando por sus ojos, sigo viendo a través suyo y seguiré hasta que sea el día, aún no lo es, aún no significa nada para mi padre.

<<El libro es grande, más si tu dedo apunta a la página correcta, tal vez encuentres la respuesta>>

-¿Qué viene después?-

 

<<Renuncia, despecho, al igual que todos a los que se les ha dictado el libro, vivimos y escuchamos todo, pero como dos almas separadas>>